martes, 1 de septiembre de 2026

EL NOCIVO EFECTO DE LA PAUTA Y LOS "ENGRASES" EN LOS PROCESOS INFORMATIVOS


Los sonados casos del foráneo y prepotente gobernador del Caquetá, enredado bajo un aluvión de denuncias y procesos judiciales, pero metido en una burbuja de cinismo, desde la cual miente y defiende sus acciones reprobables, amerita una reflexión sobre los efectos que tiene la información como negocio. Los dueños de los grandes Medios empujaron a sus periodistas a beber del tonel de la pauta publicitaria para completar su salario. Ese sistema castigó la tradición de los periodistas que trabajaron y devengaron sus sueldos independientes de las ventas de publicidad. De a poco, también en la provincia se impuso ese método y, entonces, como Saturno que devoró a sus propios hijos, los periodistas devoraron la Verdad con distintas piruetas para esconder su claudicación y se convirtieron en propagandistas.

Con su perfil de déspota, para el costeño gobernador no hay más que el poder y en ese sentido asignó una partida generosa para "publicidad", que oscila entre $300 mil pesitos para algunas páginas de facebook y $5, $7 y $10 millones para Medios tradicionales que durante todo el tiempo le lavan la cara y le aplauden hasta una meada. Y también tiene a su disposición otros "regalos" para dirigentes de barrio, diputados y líderes políticos, porque es un experto en el sutil secreto de los "engrases". Eso explica el silencio de los Medios convencionales, de las páginas de facebook, de los "influenciadores", de los "lagartos", frente a las denuncias y el tránsito de los procesos judiciales contra Ruíz Aguilar. Pero en las últimas horas, a una señal del mandatario, TODOS los Medios y micrófonos de redes sociales, se aglomeraron en su despacho para recoger las justificaciones y rendirse ante sus pies, como pretorianos que cuidan al emperador. Y los más grave es que esta condición de subordinación de los Medios, de los periodistas, de los titulares de perfiles noticiosos, se ha normalizado y ya quien intenta cuestionar es sofocado por los mismos colegas. Noooo, lo más grave no es eso, lo peor es que esa instrumentalización  de los Medios y sus trabajadores, y de todo lo que huela a redes sociales, se ha extendido a la alcaldía y muchas instituciones, alrededor de las cuales gira una bandada de canarios que le cantan a los generadores de la pauta.