viernes, 23 de marzo de 2018

Locutor de noticias, especie en vía de extinción


Angelus Domini nuntiavit Maríae. 
Et concepit de Spíritu Sancto. 
Fiat mihi secundum verbum tuum.   
Et Verbum caro factum est.    

El arcángel Gabriel, emblema del mensajero -por sus apariciones ante Zacarías y María  en la leyenda bíblica para anunciarles los nacimientos de Juan el Bautista y de Jesús, respectivamente-, es, del mismo modo, el precursor de la locución como ejercicio profesional.
No solo por su voz sino por sentirse atraídos, absorbidos y devorados por la soledad de una cabina, dentro de la cual escuchan las confidencias de sus propios secretos, sientiendo que dejan la vida y viajan al infinito por la magia de las ondas hertzianas, muchos hombres y mujeres se dedican a este oficio, al que le dicen también el vuelo hacia lo desconocido.
Los locutores de comerciales y los de noticias han sido históricamente las estrellas de la locución, aunque los narradores de guiones y documentales crecieron demasiado en los últimos años con los avances de la tecnología.
En ese reino de las alas con las que sus voces atraviesan las fronteras y sin pedir permiso se meten en todas partes y abren sus labios sin que se les haya dado la palabra, Colombia ha sido distinguida como gran centro productor de tonalidades armoniosas, en el campo de las noticias y los comerciales.
La cabina de transmisión o de grabación es su templo, su oráculo y su manantial y desde allí arrojan su alma con fuerza, con vehemencia, o con la dulzura imantada que atrae clientes y conquista mercados.
El locutor de noticias es una especie en vía de extinción porque su existencia y reproducción ya no se puede desarrollar por causa de la pereza o incapacidad de la mayoría de periodistas de las nuevas generaciones que no escriben ni un madrazo. Dejaron de ser operadores semánticos calificados y la gran mayoría son ahora  simples comentaristas de farándula. Y ante la crisis, muchos locutores buenos se transformaron en periodistas malos que aprendieron a grabar declaraciones que sueltan al aire sin editar, funcionando como mensajeros de sus fuentes.
Fernando Penagos es un locutor de noticias, emblemático en el Caquetá y su voz es, quizás, la más recordada por los oyentes de la radio regional.

Audio de Fernando Penagos
Relatores de hechos de vida y de muerte, de dudas y certidumbres, de enfermedad y de alivio, de verdad y de mentira, de esperanza y desilusión, de luces y sombras, de fantasías y realidades, porque la palabra lo contiene todo, deben convertirse en esta etapa del posconflicto, en verdaderos mensajeros de la reconciliación porque el corazón del halcón salvaje ha sido despedazado por los acuerdos de paz, cuya letra menuda tenemos que socializar, defender  y proclamar como un triunfo popular.
Porque la lucha es una afirmación de la esperanza, hagamos escuchar nuestras ilusiones con la fuerza, vehemencia y musicalidad de un locutor profesional.  Porque desde la soledad de una cabina de grabación o de transmisión también se siente el amor por la libertad y por la igualdad.        
En la emisora de la universidad de la Amazonia también se escucha una voz femenina referente de las noticias y de los anuncios comerciales: Liliana Yasmín Díaz, quien, además, es una reconocida activista ambiental.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       



martes, 20 de marzo de 2018

Por pretensiones de las petroleras: Caquetá, entre la lucha y la crucifixión


Por caminos que son como enormes serpientes distendiendo sus anillos, llegaron al municipio turístico de Morelia casi 3 mil campesinos, quienes a las canciones de sus parcelas les pusieron las letras de sus anhelos, de sus triunfos y también de sus dolores. 
Se trata de la mayor movilización en la historia reciente del Caquetá, promovida por los ambientalistas que se oponen a la pretendida licencia por parte de la empresa Emerald Energy para adelantar labores de exploración y explotación petrolera, en el marco del proyecto conocido como Bloque El Nogal, considerado como un referente de la resistencia a la puesta en marcha de la denominada "locomotora energética" en la Amazonia.
Reviviendo las grandes movilizaciones campesinas de la década de los años 70, el coliseo cubierto de la población, situada a solo 20 kilómetros de Florencia, se convirtió en un jardín lleno de rosas, flores y animales amazónicos fotografiados en pequeñas laminas como emblema de la diversidad y riqueza de los recursos naturales amenazados por la incursión de las empresas petroleras. Y en su reverso, la palabra NO, que fueron agitadas constantemente durante la intervención de la empresa en la que mostró los estudios según los cuales el impacto de las actividades de exploración y explotación del petróleo no compromete la biodiversidad y asegura mejores condiciones económicas para las comunidades.
El obispo de la diócesis de Florencia, monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, abrió la audiencia programada en desarrollo de los trámites legales previos al licenciamiento y citando las palabras del Papa Francisco y de su encíclica sobre el medio ambiente, dijo que es un asunto moral la definición de nuevas actitudes frente al cuidado de los recursos naturales. Monsseñor Mejía insistió que el pontífice hizo un llamado a proteger a nuestro planeta de la degradación medioambiental y cargó contra el actual sistema económico que explota los recursos naturales sin consideraciones éticas o morales. 
Como si hubieran salido de sus propias entrañas, las palabras del prelado fueron interpretadas como un apoyo real a las aspiraciones de los campesinos, como bálsamo a las heridas que ya les han provocado los procesos preliminares por parte de la empresa china.
Un documento de los personeros municipales, la intervención de la directora ejecutiva de la vicaría del Sur, Yolima Salazar, y la exposición de los expertos de la fundación Terrae,  desbarataron los argumentos de la empresa y con estudios técnicos y económicos conceptuaron que por ese camino del petróleo el Caquetá y la Amazonia no serían más que panoramas de devastación, como antesala de su conversión en zonas desérticas.
Unidos por la fuerza de los argumentos, muchos campesinos, con sus manos y sus voces temblorosas relataron las penas anticipadas, los dramas derivados de su lucha por la defensa del territorio y denunciaron, inclusive, haber recibido maltratos y heridas de bala en medio de las protestas que han realizado en varias zonas de los municipios de Valparaíso y Milán, otros dos territorios incluidos en el proyecto  El Nogal.
Y en nombre de las almas primitivas, los voceros de las comunidades indígenas se mostraron perplejos por "tantos estudios, tanta academia y tanto dato con los que nos quieren transfundir en el alma de los nuevos conquistadores". Para ellos, el sol que ilumina  sus territorios y el agua que los riega, son las mayores riquezas y todo lo que se haga en su contra es un crimen y quienes lo promuevan son unos impostores, apóstoles del mal y de la mentira.
-No es violentando la naturaleza como vamos a construir una patria mejor para nuestros hijos, dijo un campesino, tras contar cómo las aguas de su finca ya tienen altos niveles de contaminación. Reclamó actitudes más consecuentes con la naturaleza y dijo que acabado el conflicto con los grupos armados, ahora le toca a la gente reconciliarse con los recursos naturales, deteniendo las agresiones y las costumbres que han destruido y agotado muchas de las riquezas del planeta.
En medio de esa afirmación vehemente de esperanza, los asistentes dejaron constancia de su negativa a la presencia de la empresa que pretende adelantar las actividades de exploración y explotación petrolera y le pidieron a la ANLA -Agencia Nacional de Licencias Ambientales- no otorgar la autorización respectiva, pues, como dijo otro líder, "no queremos que el dolor siga siendo parte de nosotros mismos, como lo fue durante la violencia que empezamos a dejar".
-Tenemos que honrar la naturaleza, dijo un sociólogo, después de cuestionar la dinámica acelerada de adjudicación que en el Caquetá en pocos años ha implicado la conversión del territorio amazónico en un territorio estratégico para el sector petrolero, que responde a la necesidad de encontrar nuevos espacios, antes vedados, para continuar con la lógica producción que beneficia principalmente a los poderosos países consumidores.
Mirando el cielo, el campo, los árboles, los ríos, las pequeñas fuentes de agua, las abejas que extraen el néctar del alma de una flor y contemplando la masiva asistencia a este acto, con  un pueblo expectante, bajo la lluvia del jueves 15 de marzo, tomo una foto, pienso en la belleza del entorno y mi alma sensitiva percibe que sin la lucha cotidiana la vida se abrevia.
Presiento que si la empresa recibe la licencia solicitada no será, justamente, por la argumentación técnica y económica -que fue pulverizada por los expertos- se abrirán las puertas del escándalo y me imagino la tristeza y el enojo de las comunidades. Pero, del mismo modo, las veo poniendo sus alas en la cruz esperando el momento de la lucha. O el de su crucifixión.
Y también deduzco, que el hombre, empujado por su ambición, deshonra la Naturaleza y la mancilla con su presencia irresponsable.
Habrá algo más vil que la ambición??
Y más noble que un campesino??

martes, 13 de marzo de 2018

Atascado entre la melodía del río

Con entonación de inocultable tristeza rencorosa, un transportador fluvial que pidió mantener la reserva de su nombre, relató el drama de su viaje accidentado desde La Tagua, Putumayo, con un bote cargado de madera y atascado en la desembocadura del río Bodoquero al Caquetá.
Con una tranquilidad que esconde a los individuos feroces, con pasión ardiente por el  trabajo, como todos los que se mueven por la selva, imperturbable, como incapaz de sentir las vibraciones nerviosas que nos asustan a los más sensitivos, nos pidió que además de escuchar su relato sobre el viaje que ya completó un mes por causa de la pérdida de las condiciones de navegabilidad del río Orteguaza en su parte alta, le escucháramos su punto de vista sobre los efectos de la deforestación selectiva  que realizan los campesinos como una forma de subsistencia.
-Las autoridades ambientales no le enseñan nada nuevo a las comunidades y, por el contrario, les dicen mentiras sobre los efectos de la deforestación cuando, eventualmente talan 2 o 3 árboles para extraer un recurso con el que se pueden alimentar, dijo. Al campesino lo único que le llega es la presión y le prohíben extraer 10 o 15 bloques pero a otros les permiten hacer talas selectivas, que implican quemas posteriores, añadió el hombre, sentado sobre los bloques de madera ne donde, dijo, disminuye el dolor con las caricias de la brisa y el rumor de las aguas de los dos afluentes que se encuentran justo ahí donde tiene amarrada su embarcación de 50 toneladas.

SONIDO...voz del transportador fluvial 

Sus dolores volatilizados por el viento y la proa de su bote tocando los ramajes al vaivén de las olas que deja el paso raudo de los yates o "voladoras", son la figura emblemática que caracteriza la crisis de la navegación por el alto Orteguaza, cuyas orillas deforestadas facilitan el proceso erosivo, el río se extiende o se "explaya" como dicen los campesinos y entonces las embarcaciones quedan atascadas...de hecho, los yates que transportan pasajeros desde el medio Caquetá, solo llegan unos pocos kilómetros arriba de Puerto Lara y los que mueven los víveres están igualmente amarrados en algún recodo del río. Los comerciantes y transportadores deben llevar, por tierra, su carga hasta San Antonio de Getucha, Solita o Curillo, lo cual eleva los costos de los productos, que son transferidos al consumidor final.
La espesa cúpula del follaje, el aire caliente y dulce, los peces que se asoman en brincos juguetones, el "martín pescador" que juega con la comida, como el gato con el ratón, el rumor del bodoquero que tributa sus aguas al Caqueta, contrastan con el cuadro de desolación de un bote atascado y amarrado...y de un río extendido, sin aguas, sin fuerza, que solloza y reclama su cuidado.