miércoles, 14 de octubre de 2026

ARMENIA, 137 AÑOS. REGRESO AL BARRIO EL JAZMÍN

Calle 36 con carrera 26, barrio El Jazmín, hoy Santander
Caminando por los senderos de la evocación, me tropecé justo en la esquina de la calle 36 con carrera 22, con una casa vieja en donde funcionaron algunas aulas de la escuela Jesús María Ocampo. Me detuve emocionado ante el recuerdo  de tanta belleza espiritual sepultada bajo ese rancho y, como arrancada por la fuerza de un huracán, emergió la figura del profesor Ramón Velásquez, con quien aprendí las primeras letras y de quien, asimismo, recibí los primeros castigos por mi conducta de diablo chiquito.
Sentí que no podía continuar sin dedicarle unas cuantas líneas a ese sector de Armenia, el antiguo barrio el Jazmín, lindo nombre de ese oloroso arbusto, de flores de 5 pétalos, soldados por la parte inferior a manera de embudo, que por asuntos relacionados con la politiquería, sufrió el cambio de nombre…le pusieron barrio Santander. Así son los políticos, cambian perfumes por mierda.
En la esquina del frente, funcionó la más grande tienda del sector, La Palmera, de Doña María Agudelo y su esposo Pedro Villamizar, y una cuadra más abajo, las aulas hermanas de la escuela en donde mandó con mucho criterio el profesor Luis E. Olarte, pero a quien se le salió de las manos muchas veces la anarquía escolar al paso de “Buche”, la demente incurable que entraba en crisis peligrosas de disociación de sus funciones síquicas cuando le gritaban su apodo, desde las ventanas de la escuela.
Zurda, con su cauchera de dos hilos sin orqueta, Buche fue durante muchos años un factor de perturbación grave, no solo en el barrio El Jazmín, sino en toda la ciudad y no es exagerada la afirmación de entonces, según la cual cuando una persona alcanzaba algún reconocimiento le decían que se había vuelto más famosa que esa loca. Mientras los muchachos estimulábamos los trastornos de la loca como una manera de interrumpir  la monotonía escolar, Buche comenzaba un periplo compulsivo y violento por todo el barrio, desde el parque hasta el paso del ferrocarril, por las calles 33, 34, 35 y 36. La gente se encerraba pero los “patos”, sacando la cabeza por los postigos –muy comunes entonces- gritaban el apodo y renovaban la pasión de Buche.
Calle 36 No 26-42, casa paterna entre los años 1956 y 1961
El sacerdote Fernando López, párroco de la iglesia de San José, con jurisdicción en el Jazmín, intentó en vano muchas veces apaciguar los arranques violentos de la famosa loca y algunos vecinos se vieron obligados a intervenir para protegerlo. En mi recorrido, vecinos del ahora Santander, recordaron la frecuente coincidencia de Buche con “Avenegra”, otro demente cuyo hábitat era la “Cueva del humo”, pero que también incursionaba por el sector. Su mención, me recordó a otro, “Pinga Pérez”, un manco alcohólico que merodeaba principalmente por los cafés y cantinas del centro de Armenia, de mesa en mesa. Fue un personaje simpático que algunas veces, a causa de la sobredosis, ofrecía espectáculos bochornosos que obligaron la intervención de las autoridades.
Los escolares nos gozábamos a Buche, pero nos aterrorizábamos ante otro personaje siniestro de la época, el  homosexual “Mono Pirobo”, un individuo blanco, alto, que usaba gafas oscuras, que nos acosó muchas veces con piropos de doble y triple calibre.  También recordaron a “Chencha”, una mujer bajita y coja que solo se perturbaba cuando le hablaban de su estatura. 
El "Conde de El Jazmín" o "doctor cuajada", y “Guacarí” fueron otros personajes del barrio, satanizados por los muchachos pero realmente inofensivos.
Las familias Rave y Castañeda fueron las más numerosas del barrio, con sus pilares don Jacobo y don Félix, respectivamente, un conductor de taxi que con el paso de los años alcanzó figuración y reconocimiento en la empresa Tax Páramo.  Junto con don Kiko Mesa, Mercedes Rodas, la familia Quintero, don Tista Velásquez, Juan Casallas, Arcángel Espinosa, la familia Aguilar, doña Carlota León, con su fábrica de arepas, la familia Ramírez,  los hermanos Garcés, uno de ellos conocido como “Chonto” y excelente futbolista. El barrio creció con su nuevo nombre y comenzó la construcción de las nuevas viviendas que remplazaron a las casas de bahareque.
Esas horas inquietas de la niñez romántica y lirica, que ya son rumores lejanos del viaje que empezamos en el Jazmín, tuvieron el acompañamiento de la profesora Hortensia en la escuela de niñas, Nuestra Señora del Carmen, y de don Diego Mejía Mejía, con los muchachos, que tomamos leche abundante y comimos  grandes pedazos de queso amarillo en los recreos, como parte del programa gringo “Alianza para el Progreso”.
Esquina de la calle 36 con carrera 22,  costado sur-oriental del actual parque del barrio Santander
El servicio de transporte público lo prestaba la naciente cooperativa de  buses urbanos o buses blancos, que competía con la de los buses amarillos y era algo así como la empresa pobre contra la rica. Buses que salían de rutas nacionales, de expreso boliviariano, flota Magdalena y expreso Palmira, eran enganchados a la cooperativa sin cambiarles de pintura. Eran los parches de la empresa, pero los más preferidos porque representaban la renovación del parque automotor.
Las preocupaciones de hoy son demasiado tristes frente a las de entonces, cuando en medio de la jocosidad, el facilismo y especialmente la tranquilidad se alegraban los momentos más trascendentales de la vida infantil. Las noches del alumbrado, de la velitas, transcurrían en absoluta calma, sin los temores de hoy derivados de la inseguridad, la violencia y la pólvora, y quizás una de las mayores atracciones era la de recorrer el barrio en una divertida tarea de recolección de parafina, con la que construimos figuras de distintas formas y tamaños. Hoy, las velitas fueron sustituidas  por las luces eléctricas y en las calles abundan los tacos de pólvora y los ladrones.
Además, muchos niños viven en las calles, con sus conciencias y cuerpecitos deformados por una sociedad que los satanizó por su pobreza y los marginó, los arrinconó a los vericuetos tenebrosos en donde aprenden a delinquir para sobrevivir. Esos niños que no gozaron en la escuela sino que sufrieron en las calles, son los delincuentes que te matan para robarte el celular.
Nostálgico de estos bellos parajes de la memoria, llegué a casa y entonces mi vida reapareció fría, desnuda y desgarradora, como si una mano traidora me hubiera puesto en la frontera de la realidad. Uno de mis mayores recuerdos fue cuando en una fiesta del niño, mi mama me disfrazó de diablo, pintado con carbón, con cachos y cola de color rojo…hice llorar a muchos pequeños y asusté hasta los mayores. ¡Desde entonces, no he podido dejar de ser el diablo que me pusieron encima!!.

jueves, 1 de octubre de 2026

Día Internacional del café. El cafetal desnudó mis recuerdos, dolores y alegrías





Un tinto es la destilación del péndulo eterno de la cultura cafetera que oscila suspendido en los hilos del trabajo y la honradez, con los altibajos y brincos tan comunes como su geografía. Es el sudor de los caficultores en un país tocado por una insensata tendencia hacia la injusticia.


En una loma pequeña, pero empinada, de la finca Kajamarca, municipio de Salento, en medio del rumor de las aguas del río Quindío, los golpes fantásticos de un pájaro carpintero copete rojo, repetidos por el eco desde la cañada, y la algarabía de un grupo de chapoleras y recolectores, sentí el regreso a mi vida pasada al percibir el olor indefinible de la miel de un grano de café maduro que le arrebaté a una planta y llevé a mi nariz.
¡Cómo es de bella la vida cuando al oscurecerse se llena de gratos recuerdos!, pensé, ese momento cuando el néctar de la pepa roja me puso sobre un gigante arbusto de café arábigo en la vereda El Caimo de Armenia, en donde viví mi mejor infancia y en donde sentí los primeros impulsos de mi imaginación creadora.
Metiendo la mano dentro del "coco" que remplazó al histórico canasto de los recolectores, y siempre con el olor y los matices del grano maduro, entre arena, astillas, hormigas y hojas secas, comparé cada pepa que cae al recipiente con las palabras que también se desprenden desde el cerebro y caen a la pantalla en blanco del computador.
Los recuerdos empezaron a caer de la misma manera y como una velada solitaria vi a mis padres en el "tajo" y en la cocina; las noches estremecidas por el miedo, agrandado por el sonido de la sirena instalada en la alcoba; la misteriosa zanja defensiva, cuya desembocadura nunca conocí y las noticias de la radio sobre las últimas incursiones de "Sangrenegra", "El mosco" y otros "bandoleros" que se movieron por el eje cafetero, relatadas por las voces magistrales de Julián Ospina Mercado y Armando Osorio Herrera en el famoso e igualmente legendario "Reporter Esso". 
Pero, asimismo, los pintorescos relatos de los labriegos mientras tomaban su cena -inevitablemente con fríjoles- en una mesa larga, y después, el llamado de mamá Alicia al grupo familiar para dar la gracias por "las bendiciones de este día". Cuando la noche empezaba a extender sus alas sobre los guaduales, guamos, plataneras y palos de café arábigo, mi mamá Alicia nos llamaba a la mesa de tablas, en donde media hora antes habían comido 25 recolectores de café y en medio de la frijolada hacía una corta oración de agradecimiento por “el pan de este día”.
En verano, el sol se escondía entre una llamarada y desde la finca de la vereda Golconda, se observaban las luces intermitentes de Armenia. En el horizonte se perfilaban las siluetas del alto de la línea. Un tinto humeante unía al grupo antes de las 8, en un ritual inaplazable, mientras una a una aparecían las estrellas como mariposas gigantes. Uno a uno, los labriegos iban soltando apuntes de su cotidianidad, reciente o lejana, de sus encuentros amorosos, de sus afanes en el surco, del drama de la jornada, de los “galones” de café recolectados, que ahora se cuentan por kilos; de la penuria para traerlos hasta la tolva, del chocolate derramado, del filo de su machete, del sombrero roto, de la culebra, del gusano “pollo” que los pringó; de la arepa quemada, del caballo colorado, de la enjalma rota, de la muchacha de la cocina que a veces les echaba dos carnes al desayuno; del encuentro con los guatines o guaras del Huila y Caquetá. 
Los más imaginativos mencionaban las peleas con el tigrillo y la danta y los más pequeños gozábamos con esas historias. Las mujeres cosían y hasta bordaban a la luz de las velas moribundas. 
Algunas se aventuraban a contar sus picardías, expuestas a los regaños de las mayores. Mi hermano mayor y otros muchachos mostraban los trompos y las bolas de cristal ganadas en la escuela y yo mencionaba las carreras en la juega de “la lleva”, para distraer la atención de quienes me vieron en el "rajadero" de leña con la prima que llegó de Ulloa al comienzo de la semana. Con apenas 7 años, descubrí, entonces, que todos tenemos una historia para contar y quedé marcado por ese ensueño infantil, como la visión impresionante de una rosa que se abre en nuestra presencia; fue como el primer beso con los relatos, con la tradición oral, con las "películas" de la gente.

Además del fascinante perfume de la baba pegajosa del café maduro, en diciembre último -75 años después- volví a emocionarme con el olor de la hierba recién cortada, con el pico de marfil del pájaro carpintero, con el aire campesino y con el lenguaje procaz de los recolectores, verdaderos personajes de la vida cotidiana.
Es la cultura de lo inmediato, la vivencia del día a día, de todo a
quello que tiene que ver con la vida de la gente, con su trabajo, con sus idilios, con sus anhelos, con sus fatigas y con sus conquistas. Es la cultura de un pueblo, es la cultura cafetera, son los corazones de todas las personas que se mueven alrededor del grano; de los antecesores que hicieron rugir la selva y soportaron todas las tempestades
; que convirtieron a Colombia en un territorio fértil para las cosechas y para la convivencia. Del mismo modo, las historias de otros personajes complementarios de la actividad cafetera: del chofer, del comprador del grano, de la profesora de la escuela veredal, del negociante de plátano y naranja, y hasta del sacerdote que esperaba a los campesinos en la misa de 10 de  la mañana todos los domingos.

Me estremecí con los recuerdos de las páginas infantiles que llegaron impulsadas por el viento de la mañana y sentí el calor de las cenizas de los años quemados. Escuché el rumor de los cuentos y los viví como un poema; sentí la música interior de aquel ensueño y vi cómo los cafetos se sacudieron con el aterrizaje de las invocaciones, como un conjuro que trajo la belleza de las cosas muertas.

Ante el avance acelerado del crepúsculo de la vida, me aferré a este momento, percibí el cafetal como mi entorno natural, sentí que un rocío de ternuras caía sobre mi y reviví las primeras caricias y besos que me dieron debajo de un frondoso cafeto algunos años después. 
Me emocioné con el proceso organizativo y de luchas del pueblo, cuando los campesinos, docentes, trabajadores, algunos sacerdotes y religiosas se unieron y con una vitalidad de fuerza reclamaron con vehemencia sus derechos y propusieron opciones para caminar hacia el bienestar de la comunidad.
Por momentos necesité valor para recordar mi vida pasada, específicamente cuando la película pasó por los años violentos de la llamada "guerra del Caquetá", el narcotráfico y los últimos años del conflicto armado.
"Una taza de café es el proceso o la cadena que se inicia desde la genética del árbol, el cultivo, la recolección, el beneficio y la misma preparación", me dijo mi sobrino Javier, reconocido como uno de los personajes que más conocen de cultura cafetera en el Quindío. "La mejor taza de café la definen las preferencias, los gustos del consumidor, pero por lo general se busca un café que tenga un balance entre el ácido, el dulce y el cuerpo, añadió tomándose un sorbo de un café filtrado que prepara con meticulosidad, en un ceremonial repetido que incluye el precalentamiento de los pocillos, la preinfusión de la bebida para disfrutar los aromas y el servido con aristocrática atención. Y como sabe de mis preferencia por el espresso sencillo, me puso el néctar de los 14 gramos con la temperatura y  presión adecuadas. En cuanto a los cafés especiales me explicó que reciben ese nombre porque son cultivados en zonas especiales, con cuidados igualmente especiales, con tecnologías de procesamiento y producción únicas, que no tienen defectos y por tanto dan una taza exclusiva.
Aunque para muchos, en el crepúsculo de la vida todo se oscurece y sus asuntos se tiñen de miedos y negruras, personalmente me siento feliz entre los perfumes del café, cuya cosecha ya comienza, entre pétalos de flores que encuentro en el camino, entre el canto de los pájaros que llenan el alma, como el Mochilero en el Caquetá, y el Carpintero en esta región cafetera.

Por la noche, en medio de chistes y chismes, hice una pausa y les recordé la escena dolorosa que presencié en una escuela del Caquetá durante las recordadas movilizaciones cafeteras del 2015, violentamente reprimidas por el gobiero de Santos: un niño precoz me mostró la foto de la mano cercenada de uno de los manifestantes del movimiento cafetero de Calarcá, que amplio y pegó en una cartulina para pedirle explicaciones a su profesora. No me pude tomar el café y simplemente le dije al niño: no creo que tu profesora pueda explicarte lo de la mano.
Con el pocillo pequeño de mi café espresso en la mano zurda, les mencioné una sentencia según a cual los dolores provocan fraternidades pasajeras. Fraternidades nada más, porque los colombianos somos incapaces de construir verdaderos lazos de solidaridad para enfrentar los males comunes. Del tinto, a la tinta sangre.



lunes, 28 de septiembre de 2026

Fotógrafos "de cajón": de los tiempos de los helados en nevera de petróleo, de las figuras de parafina durante los "alumbrados", de los juegos de "bolas", el trompo y el escondite

 

Después de la primera fotografía obtenida en 1826 por el francés Joseph Nicephore, y del primer proceso fotográfico de uso comercial logrado por Luis Daguerre, de donde surgió el daguerrotipo, que utiliza una placa de cobre, recubierta por una placa de plata pulida como un espejo, expuesta a vapores de yodo, aparecieron unos locos inmortales, virtuosos del entusiasmo que, con el sentido común y la visión de Don Quijote, se apoderaron de esos procesos, establecieron verdaderos laboratorios químicos ambulantes y le brindaron alegría a los sectores populares, al retratar la cotidianidad de manera casi instantánea y a la vista de todos.

Son los fotógrafos de cajón o de agüita, que se hicieron famosos en plazas, parques, ferias y eventos populares en momentos en que los estudios fotográficos eran un lujo, exclusivos de la "clase alta" que se pavoneaba con ostentaciones vanidosas en sus clubes privados y presumía con las "fotografías de estudio" en sus fiestas familiares elegantes.

De esa rebelión sobre un trípode rústico, sacada del entorno por el huracán de la tecnología, sobreviven unos pocos héroes que parecen estar clavados a los escenarios en donde fueron figuras del paisaje urbano. En medio del calor abrasador de Guayaquil, Ecuador, en el parque Centenario, a pocos metros del monumento a los próceres del 9 de octubre, nos sorprendió don Antón Calderón, a quien vimos mientras metía la cabeza y sus manos por entre un trapo rojo para manipular los líquidos al oscuro. Nos llegaron a la memoria estos personajes anónimos que fueron actores importantes en la identidad de pueblos y ciudades, esa identidad que se construye en los barrios, en las comunas, en los núcleos precursores de la sociedad, que se manifiesta principalmente en los parques y sitios de concentración popular. Con su cámara antigua, capta la imagen directamente sobre el papel fotográfico y obtiene un negativo, al que le coloca un material fijador. Enseguida, pone el negativo húmedo sobre un soporte frente al lente de la cámara y le toma una foto, espera que seque...y está la fotografía lista, claro, en blanco y Negro.

El desarrollo tecnológico y la popularización de cámaras instantáneas les quitó, de a poco, su protagonismo y su forma de generar ingresos y entonces los fotografos del pajarito y el  cartel se fueron diluyendo en el olvido y en el escenario público. -"Este trípode está prácticamente sembrado aquí porque llevo 60 años convirtiendo la  gente común y corriente, en seres inmortales", nos dijo don Antón, que siempre está acompañado de su esposa, doña Anita, quien se conmovió por el impacto causado entre nosotros, un fotógrafo y un periodista colombianos, por ese dibujo prácticamente desaparecido en el país de García Márquez.

Un niño preguntó por el caballito para tomarse la foto montado en él, pero el cucho le dijo que tenía un pajarito que cantaba muy bonito y que sus notas quedaban en las fotos. El niño no le comió cuento y entonces le pedimos que nos hiciera nuestras fotos. Volvió a meter su brazo izquierdo por entre la manga maloliente, sus dedos se mueven cuidadosamaente, como los de un cirujano, toca el papel fotosensible y lo desliza hacia una cubeta con agua. Ese proceso es vigilado desde un visor de vidrio en el techo de la cámara misteriosa; mi foto  empieza a surgir del papel como un fantasma que sale de la neblina. Hace un  enjuague breve y le manda el fijador. Sacando la mano,  extrae el negativo húmedo y con la velocidad de un relámpaago, lo coloca frente al lente para retratarlo de nuevo. Con un par de pinzas muestra la foto mientras el aire termina la revelación. Con unas tijeras viejas, recorta los papeles y nos entrega las fotos, que obviamente, no tienen la calidad ni la resolucion de las que tomamos con el celular o las cámaras profesionales.

-Y el canto del pajarito, dónde quedó, le pregunté

-No alcanzó a quedar, pero dentro de 50 años tus bisnietos y tataranietos podrán verte porque desde este momento te volviste inmortal, señor periodista.

Entré en una laguna de nostalgia, ese afecto y melancolía hacia los viejos tiempos y, velozmente, pasaron por mi cabeza las imágenes de los juegos con parafina los días del "alumbrado", las noticias perifoneadas por en personaje del pueblo, las esperas hasta de 48 horas para disfrutar de un helado en las neveras de petróleo, los juegos de "bolas" -hoy les dicen canicas-, las "calles" de trompos, con su "puchador", llamado también el de los "quiñes", los escondites, la "lleva"...hasta las primeras caricias, por lo regular con una prima...pero, por sobre todo, ¡la falta de responsabilidad!

-Son 20 dólares, dijo don Antón

-Pero acordamos solo 10, le reclamó Jorge Enrique, su colega, mi compañero de expedición.

Sí, pero en ese acuerdo verbal no incluimos la inmortalización, respondió con una sonrisa, poniendo su brazo mágico sobre mi hombro derecho...¡ese brazo que apenas unos minutos antes se estiró hasta el siglo XIX.

En las horas decisivas de la humanidad, los locos siempre han alumbrado el paisaje repetitivo de los hombres normales. Cuánta faltan hacen hoy cuando, a pesar del desarrollo, la globalización y la inmediatez, estamos asustados frente a los ojos de lo infinito, una noche profunda, más profunda que la misma parca.





















martes, 22 de septiembre de 2026

Genaro Granja, una gloria profanada

 


Menesteroso de calma, con dificultades para mover su cuerpo, con la actitud de un hombre triste, como la de un vencido, encontré a Genaro Granja, dos semanas después de que el "emperadoRuiz" y el alcalde Marlon, quien ahora lo sigue como perro faldero, llegaron hasta su casa del barrio Obrero, de Florencia, con sus antorchas cascabeleras y en medio de una ceremonia espectacular le entregaron sendas "distinciones" de reconocimiento y le anunciaron ayudas para mejorar la vivienda.
Pocos días después, se inventaron la payasada de la pelea entre los dos pesos pesados del gobierno, supuestamente para recolectar fondos benéficos con destino al exboxeador glorioso, que sufre de un cáncer terminal. Como buenos demagogos y expertos en mercadotecnia, se subieron a un cuadrilátero improvisado y fingiendo una pelea en medio de la gritería de fanáticos -no del deporte, sino de la politiquería- se dieron en la jeta por algunos minutos, durante los cuales el alcalde sufrió más que el gobernador. Pero al que le dieron el golpe más fuerte, en la cabeza, fue al "homenajeado" porque los recaudos por concepto de las entradas -de hasta $50 mil cada una- quedaron "noqueados" entre los bolsillos de los organizadores. 

Esa vieja pasión locuaz y vivaz por los recaudos de beneficencia, muy común en la politiquería, por lo regular tiene el perfume del engaño, la avaricia y el pillaje. ¡Pero, no importa, porque Genaro tiene colgadas, orgulloso, las medallas que le pusieron para disfrazar el acto demagógico y electorero de los dos altos funcionarios, a quienes solo les interesa el ruido provocado por sus áulicos en los alrededores de la vivienda del campeón, en donde se ejecutan unas mínimás obras de reparación de su batería sanitaria.

Fue un atrevido, brillante y generoso acto de publicidad pero manchado con la tinta asquerosa de la politiquería, que alimenta el vago sueño de poder de la dupla de nuevos dominadores exóticos de la actividad pública del departamento. Pero, aunque los otros actores políticos de la región, no lo crean, estos actos pasan como una fanfarria de advertencia que muchas veces tienen aclamaciones del público y de a poco pueden convertirse en explosiones que ayudan al triunfo de sus protagonistas.





 










Caquetá: de la lucha, a la indiferencia y el conformismo

Una miirada oculta desde mi periscopio instalado en una cafetería de Florencia


Cobijado por la sombra del pueblo combatiente de ayer, en el Caquetá avanza hoy un tumulto sumiso y apacible dedicado a la contemplación -no a la admiración- de sus bellezas hídricas y topográficas, extasiado por la belleza de las serranías de Araracuara y Chiribiquete, impresionado por sus ríos gigantes, por sus animales exóticos y sus mujeres de poema. Los habitantes de esta tierra de ensueño fueron anestesiados por una "clase dirigente" oportunista, cuyas cabezas visibles consideraron que era más cómodo y rentable cambiar la resistencia por el reclinatorio.

Un pueblo fatigado  por sus luchas, que conoció el heroismo, quedó en medio de los disparos cruzados de los actores armados y a expensas de los  pontífices de la mentira y la retórica, acolitados por un periodismo comercial que le agregó a la pauta, la venta de perfiles inflados. Muy pronto, quienes murieron por la defensa de los intereses populares y quienes sufrieron los rigores de las torturas y las desapariciones, fueron cobijados por el silencio y el olvido, y muchos sectores, entre ellos el magisterio, aprovecharon las victorias parciales, las reivindicaciones gremiales, para hacer fila en la competencia individualista de la vida, en una clara oposición a los intereses colectivos.

Cientos de profesores, quienes gracias a las luchas de entonces, validaron su bachillerato y su normal, y después coronaron un pregrado por las presiones para que la universidad estableciera los programas extramurales, ascendieron velozmente a la cumbre del escalafón docente, arriaron la bandera de las luchas e izaron la del arribismo sin escrúpulos que los puso en el camino de los "triunfos" y levantaron una muralla que los librara  de los bullicios de la protesta sindical que entró en agonía. El miedo puso a la gente a hablar cada vez más bajo y los únicos que elevaron sus gritos fueron los caciques políticos y sus cortesanos que, sobre las necesidades de la comunidad, construyeron castillos, engañaron a los inocentes y compraron conciencias con tejas de zinc y mercaditos de segunda para legitimar una representación en los distintos organos de elección popular. 

Con alardes de preciosismo literario y siempre secundados por los papagayos de la prensa y la radio, con raras y valientes excepciones,  la mentira triunfó y entonces el fantasma de Atila -la fuerza, el engaño y la intolerancia- comenzó a proyectar sus  tenebrosos efectos, a modificar el mapa político del departamento, a sembrar la semilla de la ressignacion. Las antorchas de la lucha y del inconformismo se consumieron hasta convertirse en unos cirios mortuorios que velan la agonía de un pueblo indiferente, sometido por el despotismo que avanza hacia la subordinación.

Porque cuando un gobernador pendiente de resoluciones judiciales, que ha mostrado su desprecio por las altas Cortes, que vive más preocupado por los esguinces y estiramientos de los procesos legales, por las maquinaciones que puedan aplazar sucesivamente las decisiones sobre sus señaladas conductas ilegales, que por sus funciones administrativas, ya se configura una situación efectivamente anómala. Aunque por regla general, estar bajo investigación no implica la pérdida automática del empleo debido al principio de presunción de inocencia, la presencia de funcionarios en ejercicio, investigados por la justicia genera, profundas distorsiones en el sistema institucional, afectando la estabilidad, la legitimidad y la eficiencia del Estado.

Esa actitud prepotente de sentirse por encima de la ley le pone a las actividades del gobernador un perfume de feudalismo y, obviamente, de la época de esclavitud, cuando los Amos disponían de la voluntad de sus esclavos. Y lo más grave, como consecuencia del cultivo de la indiferencia y el conformismo, los esclavos sumisos ejecutan la voluntad del "patrón" y muchos de ellos, entrre quienes se encuentran los viejos "liberales auténticos", los "godos con dignidad" y la izquierda que perdió su fuerza operativa, su pasión ideológica y su capacidad de transformación real, que quedó desconectada de las realidades materiales, han pasado de "agache" ante los piruetas del "costeño" que, como un gato, se tomó el poder de un solo salto. La indiferencia e incapacidad del colectivo político del Caquetá favoreció los intereses del soberbio "EmperadorRuíz", quien tiene ante sí una avenida despejada para desarrollar sus pilatunas. Ah, el alcalde Marlon, que sigue las "lecciones" del Emperador y ya es un elemento irreconocible, lejos del profesor universitario cordial y comprensivo. El poder los sedujo y le ha causado mucho daño. Por ese carril despejado, el gobernador ya puso a su esposa en la carrera por la  gobernación para el próximo periódo y tiene asegurada la financiación para su eventual vacancia derivada de la inminente condena por parte de la Corte Suprema.

martes, 15 de septiembre de 2026

TIEMPOS DE PAYASOS

Foto tomada de https://twitter.com/i/status/2099166374492868671
 A lo largo de la historia, la soberanía y la solemnidad de los tronos se han visto interrumpidas por monarcas y emperadores cuya comicidad, excentricidad o ironía pasaron a la posteridad. Calígula, por ejemplo, famoso por su humor negro y satírico contra la clase política  amenazó con nombrar cónsul a su caballo Incitatus. No era locura, sino un chiste pesado para humillar a sus adversarios. En Colombia, el presidente De la Espriella estableció un fomato de espectáculo para llamar la atención. En Caquetá, el "Emperadoruíz" y el alcalde de Florencia, Marlon Monsalve, se les ocurrió volverse cómicos en un intento de emular al presidente payaso, pero de manera especial para apartar la atención del público de asuntos muy serios, como los procesos judiciales que avanzan en la Corte Suprema por presuntas conductas dolosas durante su gestion como gerente del hospital Maria Inmaculada, en contra del primero, y por retrasos en obras de infraestructura, como la doble calzada al aeropuerto de Florencia, en el caso del alcalde.

Como buenos demagogos y expertos en mercadotecnia, se subieron a un cuadrilátero improvisado y fingiendo una pela de boxeo en medio de la gritería de fanáticos -no del deporte, sino de la politiquería- se dieron en la jeta por algunos minutos, durante los cuales el alcalde sufrió más que el gobernador. Minutos antes, sus respectivos jefes de prensa, difundieron los perfiles de los contrincantes.

Ruíz Aguilar: astuto, feroz, perverso, autoritario, inculto, saltó al estrellato como un gato, de un solo brinco.

Monsalve Ascanio: libre, indómito, fogoso pero tímido, con temperamento perfecto para ascender en el podio de la historia regional.

Sin esperar la decisión de los jueces, el "Emperadoruíz" se autoproclamó ganador y en una lacónica comunicación dijo que todos los tribunales, todos los políticos, todas las entidades, todos los Medios de comunicacion, todos las páginas de redes sociales y toda la gente del Caquetá deben ponerse al servicio de su causa y de la de su esposa, que será la próxima gobernadora. Como en todas las ruedas de prensa, nadie preguntó y todo el mundo aplaudió.

Tras el  nocaut -más verbal que físico- el alcalde Marlon se sintió sin gloria, sin corona, desnudado...revivió sus tiempos en la Universidad de la Amazonia, solitario, humilde, aislado de la  gangrena de la politiquería. En voz baja, les dijo a sus "asesores" que tomará el mismo camino del gobernador, sus mismas tácticas de soborno de los Medios y de los dirigentes de barrio, los alentará en sus sueños de dominio porque "tengo la esperanza de que, caído el "Emperadoruiz", podemos vencer a la primera dama".


jueves, 10 de septiembre de 2026

Algeciras, la esperanza por encima del miedo y la incertidumbre


 Por la falla geológica doblada hacia adentro, en cuyas hendiduras transitan los ríos “Blanco” y “Neiva”, se deslizan  los sueños de paz de un pueblo azotado por el frenesí de la violencia, sobreviviente de varias décadas de sacudidas constantes por su condición de escenario de guerra, que erosionaron no solo la tierra sino su economía, su cultura y su organización social.

En medio de la dinámica geológica que configura uno de los entornos verdes más espectaculares del departamento del Huila, se agitan las  esperanzas de su grandeza desolada, a pesar de los temores por el recrudecimiento de la violencia, que recientemente revivió las escenas de pánico en esta región del oriente del departamento, considerada históricamente como uno de  los “santuarios” de la guerrilla de las FARC y corredor principal para sus desplazamientos hacia el Caquetá.
La paz se sintió, se vivió y se disfrutó durante las conversaciones de Paz y en los años siguientes a la firma del acuerdo con ese grupo. Sus habitantes percibieron en todos los sectores la modificación positiva de las condiciones de convivencia, desde el puesto de control del ejército, a la entrada del municipio, en donde disminuyó el rigor de las requisas, hasta en los centros poblados de la jurisdicción, como El Paraíso, El Toro y La Arcadia que, forzosamente, fueron la plataforma desde donde se fraguaron los actos de violencia.
La luna de miel con la tranquilidad fue interrumpida hace algunos años, tras el fracaso de la llamada "Paz Total" del expresidente Petro y entonces el ruido de las bombas volvió a despertar a la gente del casco urbano y generó temor entre los campesinos. En la calle del comercio, en la plaza de mercado, en el parque, en la sede del gobierno local, en las instituciones educativas, en los hogares, se advierte con facilidad un sentimiento combinado de inquietud, enojo, frustración y angustia, que parecen acentuarse con las decisiones del nuevo gobierno en relación con el manejo del orden público en todo el país.
-Hay que confiar en la película, no tanto en los actores, declaró un funcionario del gobierno municipal, al referirse al  desenlace de los anuncios del alto gobierno porque este mal no puede ser eterno”, y recordó que detrás de la euforia generalizada por el cese de la violencia, siempre se escondió el fantasma de la duda y de la incertidumbre sobre el proceso de transición de su condición de escenario de guerra, a laboratorio de Paz. La gente estuvo feliz, pero no existió claridad sobre el proceso de recomposición de sus estructuras económicas y familiares. La gente disfrutó el momento a su manera, y con iniciativas, sin dirección muchas veces, emprendió el recorrido por el sendero de la Paz, inspirada en la organización comunitaria como instrumento para sacar adelante sus proyectos productivos. En el sector rural se conformaron numerosas asociaciones cuyo objetivo es la gestión y administración con autonomía de la producción, transformación y comercialización de sus cultivos. Los ramales de la cordillera oriental que se descuelgan hacia el Huila reverdecieron en todos los tonos y a medida que se asciende por la carretera maltrecha aparecen los cultivos multiformes y multicromáticos alrededor de los invernaderos para la siembra de tomate, principalmente, rodeados por  lindas casas solariegas con sus jardines florecidos y en donde al atardecer encontramos el alma de los campesinos, pesimistas por su futuro, pero del mismo modo preocupados porque los programas del gobierno no tienen el acompañamiento adecuado.

El entorno está dominado por cultivos de café y los invernaderos de tomate, pero son notorios los sembradíos de lulo, caña –con sus trapiches para la molienda- yuca, arracacha, plátano, tubérculos, cítricos y hortalizas. Algunos campesinos recordaron al fallecido profesor y ecologista, Jaime Lizcano, inspirador de la Corporación Municipal Agroecológica de Algeciras, COMUNA, que agrupó a cultivadores que decidieron retomar las prácticas agrícolas ancestrales, introduciendo conceptos modernos para la producción limpia de alimentos perecederos. Lizcano advirtió entonces, que no se trata, exclusivamente, de celebrar el cese de la violencia, sino también de generar entre la población sentimientos de aprecio por el escenario natural sobre el que se actúa. “Se trata de redescubrir el santuario verde que nos permita ver el horizonte de la soberanía alimentaria con equidad, autonomía y libertad”, dijo en su momento el profesor Lizcano.

Algeciras no es solo la despensa agrícola del Huila. También es un gran productor de agua con numerosos riachuelos y quebradas tributarios de los dos afluentes principales, los ríos Blanco y Neiva, que son explotados por los arroceros de Campoalegre, principalmente, quienes le pagan a la CAM impuestos altos que no son revertidos en la protección de las cuencas de los abastecedores que, en verano, prácticamente desaparecen.
Por el aprendizaje obligatorio y de supervivencia durante su largo periodo de convivencia con los actores armados, los residentes de toda la región son recelosos casi al extremo, desconfían y sospechan de los desconocidos y los periodistas les despiertan temor. Es muy difícil la obtención de testimonios y cuando se logra, las personas piden el anonimato y no permiten las fotografías.
La Paz es, además, un desafío para el desarrollo y debe traer, de entrada, una agenda de temas estratégicos como la justicia y la reforma agraria. Sobre esta temática existen más dudas que esperanzas ante los anuncios del nuego gobierno sobre su política de arrasamiento de sus contradictores.


-Además de las inversiones estatales en zonas como el municipio de Algeciras, en estas etapas de dudas y temores, se deben manejar otros elementos como los orígenes y patrones de la conflictividad y el manejo de las disputas individuales, conceptuó un funcionario de la administración municipal que pidió el anonimato.
En Algeciras se viven tiempos de mucho miedo, esa emoción primaria y natural que surge ante la percepción de un peligro, ya sea real o imaginario, presente o futuro, aunque en la mayoría de las personas sus deseos son imprecisos, tal vez por la incertidumbre de los tiempos que vendrán como consecuencia del nuevo gobierno...tal vez  por el peso del recuerdo de sus muertos.
De todas maneras, sus paisajes que parecen pintados con pinceles gigantes, seguirán ahí como testigos inmutables de la historia y sus ríos y quebradas arrastrarán los sueños y ambiciones de un pueblo que, como Marcel Proust, va “en busca del tiempo perdido”.




jueves, 3 de septiembre de 2026

EL "EMPERADORUIZ" Y SUS PROCLAMAS DE AUTOABSOLUCIÓN

 

En una desvergonzada emulación de los Emperadores Calígula, Nerón y Cómodo, famosos por la violación de las leyes, las normas morales y las instituciones del Estado, y reconocidos por su absoluto desprecio de la legalidad, el gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruíz, se autoabsolvió de las graves acusaciones formuladas por la Fiscalía General de la Nación y ante un enjambre de periodistas, políticos y otros cortesanos del Imperio construido a su alrededor, proclamó que terminará su mandato, tras restarle importancia a los procesos judiciales en su contra, uno de los cuales está en la etapa previa al jucio oral.

La proclamación de su absolución la hizo pocas horas antes de que sus abogados obtuvieran una nueva dilación de los tiempos procesales al presentar una petición de nulidad de lo actuado, a sabiendas de que no sería aceptada, pero con la cual se lograría empantanar el trámite normal. Entonces, el "Emperadoruíz" logra mantener oxígeno para sus propósitos de afianzarse en el terreno político regional, mientras el momento histórico del Caquetá no permite una mirada optimista.

Porque, además del periodismo, cautivo por la pauta y el miedo, que aplaude o guarda silencio cómplice, existe una abyecta sumisión de los liberales auténticos, algunos de los cuales se dejaron permear por el discurso y las promesas del "Emperadoruíz" y otros, considerados radicales, perdieron liderazgo. Y qué decir de los pomposos "godos" a quienes el costeño se les metió por entre sus vestiduras. Y la Izquierda, fanática, atomizada y golpeada, ni siquiera se puso de acuerdo para haber jalonado asuntos benéficos  para el Caquetá durante el gobierno de Petro. Por eso, el Imperio avanza, anárquico, delirante, en un espasmo de politiquería y se percibe en el ambiente un viento de servidumbre que arrasa a los dirigentes doblegados, vencidos, como si se tratara de un enviado de la Providencia. También, entre los sectores independientes, se guarda silencio cómplice ante el avance del "Emperadoruíz". Se olvidan que el silencio ante el crimen es un acto de ignominia porque es a la sombra del delito que se destruye la sociedad. Ah, ¿y los que cacarean la caqueteñidad en todos los escenarios se quedaron sin palabras, obnubilados por el discurso y las mentiras del foráneo??

En todos los caminos del Caquetá están las huellas de las batallas que libramos contra la politiquería y el caciquismo, pilares de la corrupcion, el atraso y la exclussión del pueblo. El eco de las voces inconformes que caracterizaron el auge de masas de los años 60, 70 y comienzos de los 80, reverberan en los aires en busca de voces gemelas porque el combativo pueblo del Caquetá no puede pasar de la lucha a la genuflexión. 


Confíemos en que algún heredero de las mil batallas asuma la lucha contra este extraño "Emperadoruíz", hijo del caos político del momento en Caquetá, atrevido y feroz. Pero, mucho ojo, ¡porque es mucho menos peligroso el déspota que sus acólitos!!

martes, 1 de septiembre de 2026

EL NOCIVO EFECTO DE LA PAUTA Y LOS "ENGRASES" EN LOS PROCESOS INFORMATIVOS


Los sonados casos del foráneo y prepotente gobernador del Caquetá, enredado bajo un aluvión de denuncias y procesos judiciales, pero metido en una burbuja de cinismo, desde la cual miente y defiende sus acciones reprobables, amerita una reflexión sobre los efectos que tiene la información como negocio. Los dueños de los grandes Medios empujaron a sus periodistas a beber del tonel de la pauta publicitaria para completar su salario. Ese sistema castigó la tradición de los periodistas que trabajaron y devengaron sus sueldos independientes de las ventas de publicidad. De a poco, también en la provincia se impuso ese método y, entonces, como Saturno que devoró a sus propios hijos, los periodistas devoraron la Verdad con distintas piruetas para esconder su claudicación y se convirtieron en propagandistas.

Con su perfil de déspota, para el costeño gobernador no hay más que el poder y en ese sentido asignó una partida generosa para "publicidad", que oscila entre $300 mil pesitos para algunas páginas de facebook y $5, $7 y $10 millones para Medios tradicionales que durante todo el tiempo le lavan la cara y le aplauden hasta una meada. Y también tiene a su disposición otros "regalos" para dirigentes de barrio, diputados y líderes políticos, porque es un experto en el sutil secreto de los "engrases". Eso explica el silencio de los Medios convencionales, de las páginas de facebook, de los "influenciadores", de los "lagartos", frente a las denuncias y el tránsito de los procesos judiciales contra Ruíz Aguilar. Pero en las últimas horas, a una señal del mandatario, TODOS los Medios y micrófonos de redes sociales, se aglomeraron en su despacho para recoger las justificaciones y rendirse ante sus pies, como pretorianos que cuidan al emperador. Y los más grave es que esta condición de subordinación de los Medios, de los periodistas, de los titulares de perfiles noticiosos, se ha normalizado y ya quien intenta cuestionar es sofocado por los mismos colegas. Noooo, lo más grave no es eso, lo peor es que esa instrumentalización  de los Medios y sus trabajadores, y de todo lo que huela a redes sociales, se ha extendido a la alcaldía y muchas instituciones, alrededor de las cuales gira una bandada de canarios que le cantan a los generadores de la pauta.

lunes, 31 de agosto de 2026

GOBERNADOR DEL CAQUETA, AL BANQUILLO ESTE MIIÉRCOLES



Después de numerosas e injustificadas maniobras dilatorias de sus abogados, con las que se logró alargar los tiempos procesales, el gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruíz Aguilar, debe comparecer este miércoles 02 de septiembre ante la Corte Suprema de Justicia, cuya  Sala Especial de Primera Instancia programó la continuación de la audiencia preparatoria, en desarrollo de las investigaciones tras ser imputado por la Fiscalía General por los delitos de prevaricato por acción, falsedad material en documento público agravada, falsedad ideológica en documento público y peculado por apropiación.

Los hechos que se le atribuyen ocurrieron entre 2020 y 2022, cuando se desempeñó como gerente del Hospital Departamental María Inmaculada, de Florencia. De acuerdo con la acusación, Ruíz Aguilar modificó sin autorización el reglamento interno del centro asistencial para disponer de nuevos cargos y respaldó ese cambio con un acta falsa de la junta directiva. Los elementos materiales probatorios indican que presuntamente también hizo modificaciones al artículo 35 del estatuto interno del hospital para eliminar el aval que debía dar el gobernador para el reconocimiento de comisiones de servicios, y así autorizar el pago de viáticos de manera directa, con el presupuesto de la institución de salud. Amparado en esta actuación cobró 56’357.379 pesos por concepto de viajes y comisiones.

 La diligencia será pública y se realizará en el despacho de la magistrada ponente Blanca Nélida Barreto Ardila, quien definirá en esa misma audiencia qué pruebas admite legalmente para que sean valoradas en una etapa posterior del proceso. El gobernador Ruíz Aguilar asumió una actitud atrevida en relación con el proceso y durante toda su gestión ha mantenido una posición desafiante que, con imaginación propia de la politiquería, ha pretendido distraer y deslumbrar a la ciudadanía, en un intento por mantener fuera de toda conversación su cuestionada función en la gerencia del Hospital María Inmaculada. Del mismo modo, mantiene cautivos a los Medios y a varios periodistas con generosas pautas publicitarias. En los programas noticiosos y en los portales de las redes sociales no se menciona el tránsito del proceso jurídico ante la Corte, que  tiene enredado al funcionario y, que incluso, lo podría dejar por fuera de la administración. La politiquería siempre produce grandes demagogos que pretenden ir detrás del trono pero algunas veces caen en el patíbulo. Aunque caracterizadamente soberbio, algunos allegados suyos lo han visto "muy pensativo" durante la última semana. Muchas nieves de la alturas eventualmente también pueden derretirse. 



 del trono pero a veces caen en un patíbulo.-

martes, 25 de agosto de 2026

Hasta pronto, Ecuador calumniado, sorpresivo, hermoso y luchador


 Desde la revuelta de los  sectores populares e indígenas contra las medidas neoliberales de lenin Moreno, hace ya 7 años, este país quedó marcado con un epiteto irónico de "violento y peligroso", una mentira que, como en casi todos los casos, terminó convertida en verdad aceptada, muy similar a las narrativas usadas en Colombia acerca del castrochavismo, socialismo y comunismo.

A pesar de la puja entre "corrreístas" y los sectores en el poder, el país transcurre en una calma relativa, pero la imagen proyectada hacia el expterior por causa de las movilizaciones populares y el vandalismo oportunista, se mantiene, agravada por la seguridad de que algunos sectores de la periferia de algunas ciudades y cantones están bajo el control del narcotráfico y la delincuencia común. En fin, en Ecuador caló la narrativa que, de mala fe, le atribuye la misma condición a los luchadores populares, a los vándalos y a los delincuentes comunes; la gente del común asimiló esa resignificación unificadora de perfiles bien distintos. Tristemente, en Colombia, la devaluación de la condición de guerrillero es inobjetable por pérdida de legitimidad, mística e identidad político-ideológica de los miembros de los grupos armados insurgentes que perdieron su estatus y hoy muchas personas los ven como figuras asociadas con la delincuencia común, el narcotráfico y la pérdida de ideales.


Un recorrido de dos semanas por Guayaquil, Ambato, la costa de Puerto López, famosa por ser el lugar de avistamiento de ballenas, y un breve paso por Quito, su capital, nos permitió verificar que a pesar de las tensiones politicas, el país es seguro para los visitantes, se observa la implementación de medidas de control sin perturbar la movilización de sus visitantes y se han multiplicado  las llamadas mesas de seguridad turística para consolidar sus rutas habilitadas y recuperar la confianza de los visitantes en zonas de interés internacional.


En Guayaquil, la ciudad más satanizada por los Medios, la más poblada y principal puerto comercial de Ecuador, su malecón de 2.5 km de largo, es un famoso bulevar peatonal junto al río Guayas, con jardines, museos y la rueda "de Chicago", o enorme rueda volante, La Perla. Sitio de masiva concurrencia, sus alrededores son seguros, así como el Cerro Santa Ana y Las Peñas, histórico y colorido barrio al que se asciende por 444 escalones y ofrece una panorámica de 360 grados. Es como sentir el poder de tener todo subordinado: la ciudad, el río y hasta el mar. Lo sublime del paisaje, de la gente que se mueve afanada, las colinas coronadas por nubes…todo nos lleva a profundas ensoñaciones. Y el monumento de Bolívar y San Martín, que recuerda uno de los momentos más trascendentales del proceso de independencia de América del Sur, su entrevista del 26 de julio de 1822 que selló el destino político de la región y posicionó a la ciudad como escenario clave en la consolidación de la libertad. Nos Advierte, del  mismo modo, que los episodios de la vida con como el agua de los ríos, como las olas del mar, que pasan, atropelladas, unas veces, tranquilas, otras, pero nunca son iguales a pesar de que son aparentemente semejantes. No podemos reconstuir el pasado, pero debemos aprender de la historia fugitiva para no repetir errorres y falsas interpretaciones de la realidad.

Ambato, en el centro andino del Ecuador conocida como la "Ciudad de las Flores y las Frutas", es un punto clave, reconocido por su comercio, su historia y su cultura andina. También se le distingue como la ciudad de los Tres Juanes: Juan Montalvo, gran escritor y ensayista; Juan León Mera, poeta y autor de la novela Cumandá y del Himno Nacional del Ecuador, y Juan Benigno Vela, escritor, abogado y connotado defensor de la libertad de expresión. Sus paisajes de ensueño marcan la entrada a una de las regiones más hermosas que he visto, la ciudad de Baños de Agua Santa, simplemente conocida en todo el país, como Baños, cerca del volcán Tungurahua y a la entrada de la Amazonia ecuatoriana, famosa por sus cascadas que adornan, como melenas, las laderas, en donde también existen aguas termales. Impresionante, asombrosa, realmente poderosa, la cascada "El Pailón del Diablo me sacudió no solo la acrofobia sino todas las percepciones sobre los orígenes de la vida, el refinamiento  de las sensaciones, la elocuencia de los paisajes que tienen su propio lenguaje y la incapacidad del hombre para proteger la Naturaleza. La imponente cascada de 80 metros de altura está ubicada en la llamada parroquia Río Verde, a 18 km de Baños. Se trata de la caida espectacular del río Verde sobre el río Pastaza, una de las cataratas mas imponentes de América del sur. Su camino está fundamentado en escalinatas, talladas en el piso y puentes colgantes que permiten llegar hasta detrás de la caída de agua, en donde muchas personas aseguran ver rostros pintados sobre las rocas. Una verdadera oleada de turistas se divierten en sitios intermedios en donde han sido adecuadas instalaciones para la práctica de los deportes extremos que ponen a prueba el valor y la resistencia física al enfrentar altos niveles de riesgo, como el Jumping, canopy, descenso por cascadas y el famoso puente tibetano, una pasarela colgante a más de 170 metros de altura. Turistas de todo el mundo se divierten, se horrorizan, lloran, gritan frenéticamente.

Otro de nuestros destinos fue Puerto López, la inmensidad del mar, la eternidad auténtica y viva que envía voces incesantes y rumorosas desde sus entrañas, en donde todo desaparece, todo se hunde en el horizonte, cuya raya infinita deguella las nubes, que ensangrentan el paisaje al atardecer. Y el sentimiento de abandono y soledad en alta mar, con los fantasmas del desamparo. Pero, del mismo modo, la gritería festiva  de los ocupantes de la embarcación que la sacude violentameante ante la aparición de una de las ballenas jorobadas que desde la fría antártida llegan a esta zona del pacífico entre junio y octubre para aparearse o parir. Los aplausos suenan, algunos turistas se abrazaron porque se trata de un hecho prodigioso...yo me inclino reverente y saludo esta obra suntuosa de la Naturaleza que merece los honores supremos...el mar, que tiene el poder para convertir su fuerza en espectáculo...
Puerto López es centro de concentración de turistas que pagan entre 40 y 50 dólares por un viaje de avistamiento, que incluye un recorrido de dos horas por la isla de La Plata, a 40 kms de la costa, una extensión de 1200 hectáreas, que hace parte del Parque Nacional Machalilla y alberga una superpoblación de los llamados Piqueros de patas azules, un ave marina que se alimaenta de sardinas, anchoas, caballas, peces voladores y peces azules, que le dan la pigmentación a sus patas.

Puerto López, Baños y Guayaquil son tres fortalezas ecuatorianas sobre las cuales se construye la nueva imagen del país, son también vitrinas, excelentes reflectoras del tesón y la perseverancia de su gente, apoyada por medidas institucionales como la creación de un fondo de inversión de 21,79 millones de dólares y la reducción temporal del IVA al 8% en servicios turísticos. 

La imponencia de los volcanes Cotopaxi y Pichincha, nos recibió para las últimas 48 horas de la expedición, en compañía de Jorge Enrique Sánchez Cardozo, hijo del recordado Jorge Sánchez, "Pájaro Verde", con quien hicimos el Diario Verde, en Caquetá en la década de los 90, primer periódico ambientalista de la Amazonia. Su hijo, "Pajarito", es un apasionado por la fotografía y los viajes. De hecho, ha viajado por medio centenar de países y los trabajos fotográficos y los testimonios, son publicados en su canal de You Tube.

Quito tiene cerca de 1.75 millones de habitantes en la ciudad y 2.8 millones en su área metropolitana; posee el casco colonial más grande y mejor conservado de América Latina. La UNESCO lo declaró el primer Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1978. Su recorrido está lleno de sorpresas, con vendedores callejeros cuyos clientes hacen largas filas para comprar comidas y dulces, en medio de una algarabía inusual, en inmediaciones de una de las estaciones del Metro subterráneo moderno, de apenas cuatro años. Su basílica del Voto Nacional, de arquitectura neogotica y sus dos torres frontales que miden 83 metros, es otro centro del turismo religioso, comparada con las catedrales de San Patricio, en NewYork y la Catedral de Notre Dame, en París.


Nuestra expedición terminó en la ciudad Centro del Mundo, nos sentimos poderosos, con un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur, un famoso complejo turístico y cultural situado a unos 35 kilómetros al norte de Quito. El sol alumbra con espejismos en el piso y en las paredes del obelisco, que rinde homenaje a la misión geodésica francesa que marcó la primera línea equinoccial en el siglo XVIII. Los ensueños vuelan en ondas que, del mismo modo, pasan de un hemisferio a otro, gracias a la inducción electromagnética, esas corrientes eléctricas que crean y mantienen el campo magnético que envuelve al planeta y se extiende hacia el espacio formando la magnetosfera. En el obelisco -de 30 metros de altura- existe un museo etnográfico que muestra la diversidad cultural y geográfica del país. En su base se hacen presentaciones permanentes deñ folclor nacional, con bailes, danzas y exposiciones. Una línea amarilla en el suelo del complejo demarca los hemisferios, de manera que los visitantes pueden pararse, orgullosos, con un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur, es el atractivo -y la finalidad- de la visita. Mediciones de GPS modernas ubican de manera más exacta la línea ecuatorial a unos 200 metros del obelisco, pero el lugar mantiene su condición de Patrimonio Cultural del Ecuador. Parados en esa línea vimos   los vicios, las doctrinas, los poderes, las virtudes, los desequilibrios, la injustica, la discriminación, la verdad, la mentira, el odio, la tolerancia, el frío, el calor, en ambos hemisferios…y el humo, producto del incendio de la solidaridad y la calidez humanas, cuyas cenizas vuelan por entre la indiferencia, la frialdad y la automatización de los robots contemporáneos.

La historia de las sociedades latinoamericanas ha estado marcada por las luchas populares y en su mayoría por la violencia porque se trata de la defensa del Derecho a la Vida. En Ecuador, existen varios colectivos que se resisten a perder sus espacios y sus conquistas. Esos colectivos estarán siempre ahí y no se debe criminalizar su lucha para justificar la represión. Y mucho menos, utilizar las movilizaciones para propalar versiones asociadas a la inseguridad. El Ecuador, que divide la tierra en dos hemisferios es y será una tierra de organización y de lucha, y con sus potenciales turísticos, agrícolas e industriales, con la laboriosidad de sus campesinos, ya muestra señales concretas de recuperación económica tras superar la recesión de 2024, aunque enfrenta importantes desafíos estructurales para consolidar su estabilidad. También, registra una mejora en las reservas internacionales, la reducción temporal del riesgo país y un incremento en la afiliación a la seguridad social y creación de empleo adecuado. Laproducción de comida es abundante, se refleja en las mismas calles de pueblos y ciudades

¡Volveré al Ecuador, disfrutaré el tradicional "encebollado", su plato típico, que lleva como ingredientes principales albacora (atún fresco) y yuca, acompañados de un caldo saborizado con vegetales, hierbas aromáticas y una abundante corona de cebolla curtida. Y, mejor, si es mixto, con camarones. Desde las laderas del volcán Cotopaxi proclamaré el avance de la lucha popular verdadera y, desafiando mi acrofobia, desde las torres de su basílica gritaré  emocionado muchas ¡vivas! a ese pais hermoso, tranquilo, cuyos habitantes son emocionalmente neutros, pero no hostiles y sus paisajes bellos son ideales para el asilo de colombianos, espectadores de la cabalgata loca del autoritarismo y de la violencia que se lleva sus sueños!!.











 robots de la vida moderna,