miércoles, 25 de marzo de 2026

GENARO GRANJA, 87 AÑOs


Medallista en Juegos Nacionales, preparador de boxeadores caqueteños, ícono deportivo del departamento, referente para los jóvenes y hasta para la moda por su característica forma de vestir, con su blanco impecable, su gorra del deportivo Cali, montado sobre una bicicleta de diseño y configuración clásica, con farola brillante, dinamo generador de corriente, pito y parrilla para un pasajero. Reconocido, del mismo modo, como “sobador” o terapeuta manual para aliviar problemas musculares, articulares y esguinces, fue un vecino memorable, un personaje popular, componente del entorno cultural y social de la ciudad, como otros muchos personajes urbanos que aportan identidad, dinamismo y un sentido de comunidad en el medio donde actúan.

Hoy, cumple 87años, olvidado, enfrentado a una enfermedad terminal, sufre entre el laberinto de sus problemas, es otro producto de la ingratitud social, del olvido cruel de la gente, del gobierno y de los políticos, de entidades oficiales, de las empresas particulares, de los periodistas, de las asociaciones sindicales y gremiales. 

El drama que terminó recientemente con la muerte de otro personaje popular abandonado, Orlando Pozzu, “Guatuzzi”, reafirma la sentencia según la cual a veces no miramos ni recordamos el dolor ajeno para no ver el dedo acusador de nuestro egoísmo. Y que los muertos tienen mayor capacidad para agrupar, que un enfermo. Con la misma vehemencia de sus expresiones de dolor por la muerte de “Guatuzzi”, el alcalde, el gobernador, la Asamblea, el Concejo, la prensa, sindicatos y empresas privadas deben asumir una actitud más solidaria y real con Genaro, porque, recordemos, “¡todo en vida, mi hermano, en vida!!! “

martes, 24 de marzo de 2026

Día del locutor. DE VOCES SINFÓNICAS, CADENCIOSAS E INFORMADORAS, A GRITOS AULLADORES

“De todo lo humano, la palabra es la único eterno"” 



La ideología judeo-cristiana estableció el 24 de marzo como el día del locutor, que coincide con el momento cuando el arcángel Gabriel anunció a la Virgen María el nacimiento de Jesús. “Angelus Domini nuntiavit Mariae et concepit de Spiritu Sancto. Noli timere, Maria, invenisti enim gratiam apud Deum. Concipies in utero et paries filium, et vocabis nomen eius Iesum”.
No solo por su voz sino por sentirse atraídos, absorbidos y devorados por la soledad de una cabina, dentro de la cual escuchan las confidencias de sus propios secretos, sintiendo que dejan la vida y viajan al infinito por la magia de las ondas hertzianas, muchos hombres y mujeres se dedican a este oficio, al que le dicen también el vuelo hacia lo desconocido.
El locutor fue considerado como el anunciador y, por extensión, el hablador, el locuaz, el poseedor de abundante oralidad, el más comunicativo, el que se relaciona con mayor facilidad. Pero, en realidad, la fecha se asoció con las personas dotadas de voces especiales que desde una cabina de radio se meten a todas partes, sin pedir permiso, y con quienes se dedicaron a la lectura de noticias, cuando los periodistas escribían más y hablaban menos babosadas.
La magia de la Radio y las higiénicas operaciones semánticas realizadas por periodistas -entonces embriones de escritores- nos permitieron disfrutar durante muchos años de verdaderos poemas noticiosos declamados por voces cadenciosas, sinfónicas, explosivas, vehementes, verdaderos oradores de la información que, de a poco y por causa de los cambios en los procesos informativos, fueron desapareciendo de los medios de comunicación. Esa misma magia también nos permitió disfrutar de los locutores comerciales cuyas palabras musicales fueron producto de su fecundidad artística, usada para convencer a los consumidores. Y en declamación, disfrutamos con los paisajes hermosos o misteriosos alumbrados por el sol de la elocuencia, en una amalgama de la elaboración y la expresión verbal. Ah, y qué decir de las voces evocadoras de grandes recuerdos en programas especiales.
Para los de mi generación, son inolvidables y sus voces reverberan al recordarlos: Julián Ospina Mercado, Armando Osorio Herrera, Eucario Bermudez, Heliodoro Otero, Fabio Becerra Ruíz, Eduardo Aponte, Narciso de La Hoz, Jorge Antonio Vega, Gustavo Niño Mendoza, Jesús Alzate Arroyo Fernando Calderón España, Edwin Paz, Uriel Cardona, Julio Nieto, Juan Harvey Caicedo, Vicente Cortés, fueron las voces que escuché con mayor agrado en la lectura de noticias. Muy reducida por la época fue la presencia de mujeres, entre las que recordamos voces femeninas pioneras como María Emma Revollo, considerada la primera locutora; Gloria Valencia de Castaño, ícono cultural; Judith Sarmiento, Teresa Gutiérrez, fundamentales en la radio colombiana desde sus inicios, aunque la mayoría hicieron transición a la locución cultural y radionovelas y algunas pasaron a programas de opinión y entretenimiento. 
Con pocas excepciones, hoy escuchamos una feria de voces fatigadas, aulladoras de comerciales y de elogios a empresas y gobiernos. Y aunque ahora los periodistas hablan más que los locutores, sus gargantas se han refugiado en el silencio por causa del miedo y muchos se dedicaron a la fabricación de telones para taparle las desnudeces al despotismo y a la corrupción; asustados por la Verdad o presionados por la necesidad, construyen mantos para esconder los senos voluptuosos a la Venus mutilada de Milo, la Justicia y la Libertad. Se apartaron del principio universal de la palabra, que siempre debe dibujar la realidad con fidelidad.
¡Feliz día para todos los habladores!!!

 
   
 
 

miércoles, 11 de marzo de 2026

DOBLEGADO POR EL MINITECLADO CELULAR


Sin conexión Wi-Fi por causa del cuasi tornado del domingo en Neiva, tengo severas limitaciones para el manejo del miniteclado telefónico…solitario, como naúfrago en playa, mirando las olas soñadoras de los resultados electorales y algunos ganadores-traidores en potencia- con sus pupilas abiertas y el azote siniestro levantado sobre los hombros de sus ingenuos electores.   Ahora, siguen las campañas, el Marqueting electoral y sus herramientas de comunicación utilizadas para posicionar candidatos, aumentar su visibilidad y persuadir al electorado, regularmente con mentiras. A propósito, ya muchos “genios” se precipitaron a descalificar a la indígena nasa Aida Quilcué como fórmula vicepresidencial de Cepeda…”porque no registra bien en las cámaras”. Pero lo que SÍ registra es una historia de lucha contra las élites caucanas esclavistas, en las que sobresalió el abuelo de la “Paloma”, Guillermo Valencia. Los fanáticos, de izquierda y derecha, son la mejor madera para construir lacayos campeones, llavecitas

LA SOLEDAD Y TRISTEZA DE “LLERAS”

 



Con el peso de una gran derrota, pero recordando las victorias, especialmente las risas y enojos provocados por el uso de la rica oralidad de su jerga popular, dinámica, informal y procaz, Daniel Tovar Vargas, conocido como “Lleras”, quiere hacer poner de pie a su colega “Guatuzi”, con quien compartió lustradas de zapatos, amores, despechos, farras, fútbol, mujeres, abundancia y escasez, durante 54 años.

Todas las mañanas, al iniciar actividades de “embellecimiento de calzado”, como ahora les dicen a las emboladas, en el histórico punto del primer piso de la alcaldía de Florencia, “Lleras” se inclina frente a una foto de su compañero fallecido y con una voz insonora y débil, dialoga con la muerte, como asomado a la eternidad y evoca, recuerda, patea y llora…

Y ese cuadro que resume la miserable fragilidad humana, pero también la fidelidad, conmueve a los clientes de zapatos sucios, especialmente funcionarios del gobierno y directivos del comercio, que se unen al rito, confirmando que, efectivamente, un muerto une más que un vivo. Y entonces, se escuchan murmuraciones sobre las celebraciones ruidosas del viejo “Guatu” cuando la “Mechita” ganaba un partido, celebraban la ganada de un chance, el nacimiento de un nieto o la pelea con sus mujeres.

“Lleras” recuerda que el grupo de lustrabotas, formado después del incendio del café Morgan, donde comenzaron su “sociedad”, se disolvió con la partida del viejo “Guatu” y mencionó a Joselín Díaz, y al más borracho del grupo, Jorge Gutiérrez, con quienes inauguraron la caseta donada por Postobón en el parque Santander. Pero de ese torbellino de polvo tenebroso, se ha salvado, además del mismo “Lleras”, doña Rocío Arango, fundadora con ellos del actual punto de trabajo, a la entrada del edificio de la alcaldía. Como una madrina y legionaria, ha sido su apoyo, su intermediaria, su confesora y su plañidera, pero no como las de la leyenda bíblica a las que les pagaban para llorar, sino como una depositaria sincera y comprensivas de sus dramas.


“Hay que seguir camellando con berraquera, antes de ir a dormir con los difuntos”, me dijo por teléfono el sobreviviente, “porque esta es una gran pasión que comencé en Pitalito, Huila, desde donde cargo con esa “Chapa” de “Llleras”, por cuenta de su visible macrodoncia. Ellos, como todos los personajes de la vida cotidiana, los humildes, los trabajadores, los obreros y profesionales de todos los oficios, en fin, la gente de “mano pueblo”, solo tienen pasiones por la vida, por el trabajo, por la familia, por sus compañeros; no tienen intereses, ni apetitos, y esos recursos son sus potencialidades. La mayoría no tienen partido, porque no se venden y su único anhelo es la justicia y la libertad. Sueñan con la ciudad ideal, son personas sin reconocimiento social y aunque hacen parte del paisaje cultural, no son importantes sino durante las campañas políticas.

Ah, y cuando mueren, pues saliendo de la circulación laboral, por edad o por enfermedad, entran al laberinto de los problemas y al olvido total, quedan muy cerca de su tumba abierta de manea prematura porque los discursos de amor y solidaridad se quedan entre los templos y entre las paredes de las oficinas gubernamentales, llavecitas.