viernes, 22 de octubre de 2021

El albergue de charapas en la vereda Potreros, de Solano, Caquetá, se mantiene. Activistas sociales y ambientalistas promoverán firmatón para demandar apoyo oficial a este proyecto

 


Emocionado por las manifestaciones de admiración, cariño y apoyo, recibidas de un grupo estudiantes, docentes, algunos padres de familias y vecinos de la vereda “Potreros”, que circunda un espejo de agua de casi 35 hectáreas, eje de una riqueza natural subdimensionada, don Arcesio Albino reversó la anunciada suspensión de su programa de protección, reproducción y liberación de las tortugas de río que adelanta desde hace 14 años sin ningún apoyo oficial.

Todo pasado, malogrado o exitoso, impone el deber de una revisión, más que una rectificación, dijo don “Tortuarcesio”, como lo bautizaron los jóvenes apasionados que concurrieron a la que sería a última ceremonia de liberación de tortugas que anualmente hace el señor Albino sin importarle la indiferencia de los gobiernos local, departamental y nacional, y de las cientos de instituciones que “trabajan” por la preservación del Medio Ambiente.

 

Vimos las lágrimas sinceras de un campesino que sintió la necesidad de frenar las actividades de explotación  y aprovechamiento abusivo de los recursos en su entorno y decidió dedicarse al cuidado de las tortugas de río o charapas que abundaron en los afluentes amazónicos hasta hace una década. Las charapas son un recurso de amplia presencia en la Amazonia, aprovechado históricamente por los grupos indígenas del medio y bajo Caquetá, importante no solo como fuente de proteína sino también dentro de su cultura, como elemento recurrente en sus cosmovisiones, mitos y leyendas. En La Pedrera, Amazonas, por ejemplo, se realiza cada año el llamado “Festival de la Charapa”. Don Arcesio le dio lineamientos artísticos a la recolección de huevos, a la incubación y al cuidado –como de jardín infantil- de las tortugas de río, que este año nacieron en febrero.

Afirma que las actividades asociadas a su proyecto, ejercen influencias decisivas sobre su vida y la de su familia y cuando llega el momento de devolverlas a su hábitat natural, siente que le llegan las horas más serenas y diáfanas de su vida y el horizonte se ensancha con perspectivas de infinito.

 

Esa diversión espiritual contrasta con un sentimiento de abandono al verificar la ausencia de las entidades, instituciones, gobiernos y académicos que producen diagnósticos desde la comodidad de sus escritorios mientras el país se derrumba por el abismo profundo de  las ilusiones. Cada año, desde el 2007 cuando comenzó su proyecto, don Arcesio recibe felicitaciones y aplausos que no han hecho transición a un apoyo real y, al contrario, ha sido víctima de engaños por parte de personas y entidades que le prometen acompañamiento. La inspección de “Potreros” pertenece al municipio de Solano y sus alcaldes no lo han apoyado porque políticamente el señor Albino no es de sus afectos.

 

Solano, un municipio con más de 40 mil kilómetros cuadrados de extensión, es considerado como el corazón de la selva caqueteña y, entre otras riquezas naturales, tiene la Serranía del Chiribiquete y la región del Araracuara, dos joyas de la Naturaleza. Es increíble el desprecio y la negligencia –derivados del desconocimiento y de la politiquería- de las administraciones locales por la importancia de los recursos naturales. No existe siquiera un video elaborado por el gobierno local para mostrarle al mundo estos trofeos naturales. En esa medida, es iluso pensar en un apoyo real al proyecto de cuidado de charapas porque, además, el señor Albino es concejal elegido por un grupo que hace oposición al actual alcalde.

En el tortugario se cuidan 3 tipos de charapas de la especie podocnemis: la unifilis, la expansa y la mata-mata, cuyos huevos son recolectados entre finales de noviembre y diciembre, con 60 días de incubadoras especiales, construidas con el único apoyo exterior, el de la Pastoral Social. Desde su nacimiento hasta la liberación, las crías consumen altas cantidades de bore, plátano, maíz y yuca, principalmente. El éxito de la incubación alcanza el 95% en dos especies, pero es considerablemente bajo en el manejo de las mata-mata, de las cuales, este año brotaron apenas 34 de 400 huevos recolectados.

Estas charapas también son conocidas como tortugas de cuello lateral, debido a su incapacidad para meter completamente las cabezas dentro de sus caparazones; en su lugar, doblan el cuello hacia los lados para meterla, siempre dejando una parte expuesta.

Paz con la Naturaleza

En momentos de auge de la carreta –no de las acciones- sobre la Paz, es necesario recordar que el concepto de la Paz Ambiental se propone como un enfoque del concepto de Paz que trasciende las relaciones netamente humanas hacia las relaciones entre los seres vivos y en el que se recomienda el uso de los problemas ambientales como puntos comunes para enfrentar la solución de conflictos humanos cotidianos, este proyecto puede convertirse en elemento aglutinador de las comunidades históricamente golpeadas por la violencia, por el abandono oficial y hasta por la misma Naturaleza.

 


Desde hace varios años, las comunidades de la zona han diseñado diferentes estrategias para el cuidado de los recursos del entorno, como la protección de aves, micos y peces, lo cual ha fortalecido su unidad alrededor de los problemas comunes pero la falta de apoyo les ha debilitado sus iniciativas.

 Los asistentes propusieron la realización de una firmatón entre ambientalistas, estudiantes, docentes, habitantes de la región, líderes comunales y otros sectores, a través de la cual se le pedirá al gobierno local que adopte el proyecto dentro del Plan de Desarrollo Municipal y a los gobiernos departamental y nacional que reconozcan esta iniciativa como una verdadera acción de Paz y le entreguen recursos para su funcionamiento.

 Recursos naturales como modelo económico

En esta perspectiva del bosque ilimitado, con esa sinfonía de sonidos y del viento, con la quietud de la laguna, con el rumor del río Orteguaza y el lenguaje multifonético de la selva, pensé en los artificios de la burocracia y la politiquería, una simbiosis letal de tramitología e indiferencia, se agiganta el dolor de un país excluyente que desperdicia estos recursos como fuente económica del futuro cercano.

La belleza embriagadora del paisaje, la calma y el silencio de la selva, el sol poniente ensangrentado, la colosal desembocadura del río Orteguaza al Caquetá y la perspectiva de Solano, a lo lejos, como un pesebre, reafirman el concepto según el cual la Naturaleza es la mejor obra de arte, es una revelación constante, y tenemos que detenernos ante ella para admirarla, no para destruirla. Es increíble que en medio de esta rica biodiversidad existan personas olvidadas, en absoluta pobreza, mientras se habla de la construcción de Paz desde los territorios. Mucha carreta, mucha mentira, dicen los campesinos…


De todas maneras, “Tortuarcesio” ya es un personaje, cuya sensibilidad hacia la Naturaleza  lo pone por encima de asuntos electoreros y por encima del común de los campesinos colombianos, es un ejemplo mundial y se siente orgulloso, como un autor por sus libros, aunque le toque pagar un precio muy alto por su terquedad que ya es una utopía.

Nunca antes en mis trabajos de campo vi a una persona tan enamorada de su ideal que, por percepción personal, creo que le viene de la intensidad de la contemplación que lo lleva al límite del mundo real, a la perfección, en donde desaparecen las pasiones, los odios, los desamores, la corrupción y la violencia.

Arcesio Albino es un hombre felizmente imperturbable porque vive lejos del rumor de las cosas, sentado ahí al pie de las charapas con su corazón fatigado pero no amortajado, con una calma infinita que parece que no estuviera vivo.

 

La vida de este campesino auténtico es un contraste entre la armonía del paisaje, el sonido de los animales, el rumor del viento tibio de la laguna "Potreros", la agitación de la boa que sacude con fuerza las aguas del caño por donde ingresamos hasta su casa, y la dulzura de su cara arrugada pero vigorosa.

 Mientras pasaban los últimos vítores y aplausos de los asistentes, le puse mi brazo izquierdo sobre sus hombros y sentí que su cuerpo temblaba de la emoción.

 -Hay momentos en que la fortaleza nos impide llorar, me dijo al oído…pero en los momentos felices es mejor soltar las lágrimas y esconderlas en las amarguras, añadió.

Pero también sentí enojo al mirar el paisaje de un país que desprecia los valores de la gente, así como desprecia el valor de la Libertad y de la Vida, un país ensangrentado que los campesinos intentan limpiar con su trabajo pero, como siempre, no les dan oportunidad y solo les queda la capacidad de resistir para no volverse invisibles como los campesinos, indígenas y colonos de la inspección de "Potreros".

Saliendo por el caño que saca las aguas de la laguna, en una pequeña canoa que se mueve lentamente, por entre parásitas que cuelgan de las ramas de un “manglar amazónico”, don Arcesio nos mostró el sitio donde vive una boa gigante que se enloquece por momentos y revuelca el agua del espejo de agua.

-Es una pesadilla constante, dijo

 -Bueno, ya están acostumbrados, como los colombianos lo estamos al actual gobierno, una pesadilla de la Libertad.

 Esperemos que las voces juveniles que hicieron reversar la decisión de don Tortuarcesio se mantengan vigorosas y el Establecimiento las acoja porque la Paz ambiental comienza con el respeto y el apoyo de las comunidades que construyen y reconstruyen sus poderes locales.

 El Medio Ambiente va más allá del agua, el bosque, los animales. Es la convivencia la que determina la Paz con la Naturaleza.

 


sábado, 15 de mayo de 2021

Mamá Alicia, una llama de 100 años que se desvanece ante las sombras de la eternidad

 El envejecimiento es un proceso de transformación, progresivo e irreversible, cuando la vida entra en zona de huracanes y la única certidumbre es la horrible soledad que atrapa a quienes vemos morir, despacio pero de manera inevitable, la llama de la vida.





Así como la luz se devalúa sobre los picos de las montañas en la hora del crepúsculo, el aire de la vejez se trasforma en borrasca que arrastra nuestras ilusiones, nuestros amigos, nuestra familia, nuestras fuerzas, nuestra voluntad, y devora nuestra salud.
Del mismo modo, se cierran los horizontes de la esperanza y con tristeza observamos que la vida se mete por una larga avenida de cruces de familiares, de amigos y parientes, rodeada de árboles desnudados por el paso de los años, en uno de cuyos recodos se emboscan las viejitas de la parca con la vida prendida de un hilo. 
En nuestro medio, la vejez es un proceso acelerado por los sufrimientos derivados de la violencia, la inequidad, las privaciones, las discriminaciones y las injusticias. En Colombia, el envejecimiento es más cruel que la misma muerte y un alto porcentaje de los ancianos no piensa sino en las altas probabilidades de morirse ante el viacrucis que deben recorrer en busca de citas especializadas, cirugías y medicinas. 
Mamá Alicia está dentro de los casos de longevidad más destacados, que de acuerdo con los investigadores han crecido de manera exponencial desde las década de los setentas. De manera excepcional, logró llegar a los 100 años sin grandes altibajos de su salud, con lo que puso en duda mi creencia según la cual el envejecimiento va contra la felicidad.
La decadencia y la muerte son inmisericordes, como la corrupción, la injusticia, la indolencia, la exclusión y la violencia, que justamente por estos días se ha multiplicado contra los manifestantes que resisten en las calles pero que siempre ha sido una característica de la vida colombiana.


El peso cruel de los años le da a mamá Alicia un aire de tristeza, pero aún así hasta sus penas tienen un atractivo singular, como el del "Salto del Diablo", en el cañón del Araracuara, ese mítico lugar resguardo de guacamayas azules que, de acuerdo con la leyenda, fue usado por chamanes y abuelos indígenas para "volar" de un lado a otro de la profunda depresión, por cuyo lecho corren las aguas furiosas del rio Caquetá.
Como es inevitable su vida ya está llena de interferencias por la percepciones en medio del duelo que produce la disminución de su sensibilidad. Algunas veces su conciencia no reacciona por el desgaste de los órganos que transmiten la información necesaria para hacer las elaboraciones y las interpretaciones de la vida cotidiana. Por largos y dolorosos momentos nada es real para ella y se convierte en figura decorativa para la familia y en obstáculo molesto para otros. Tiene problemas para comunicarse por el olvido de los nombres de personas y objetos, pero hasta el momento no ha tenido actitudes agresivas.
Pero también, ese estado de seudoconciencia es un anestésico que la libera de la hipocresía social y familiar. Y de las penas, como la sufrida por la familia ante la reciente muerte de "Concho", de la cual no fue informada por "inconveniente". Mamá Alicia atraviesa por una soledad triunfal que deriva en la indiferencia hacia temas que usualmente eran de su interés, como la alegría producida por las visitas de sus hijos lejanos y de Danery, su único hermano sobreviviente, y entonces es imperturbable, ajena y también distante.
La maquinaria de "Ali" está desgastada pero todavía mueve el entusiasmo, la fe, la alegría, con sus acompañantes, ejes fundamentales sobre los cuales rueda su cotidianidad y, por sobre todo, la unidad de este grupo familiar, cuyos orígenes comenzaron en 1942. 

Su rostro conserva las huellas armónicas y bellas de su juventud, es la estampa opaca de una rosa marchita. Sentada a mi izquierda en el sillón mullido, su silueta tiene una rara belleza difícil para describir, inquietante, conmovedora, y su mirada es tierna pero penetrante. Siento una atracción casi voluptuosa de contemplarla, su cara es un espejo retrovisor que en un solo cuadro me muestra sus luchas, sus amores, sus rabietas; sus labios algunas veces apenas se mueven y su mutismo hace más inminente la derrota definitiva. Pero, otras, producen exclamaciones de gozo y también imparten órdenes. 
Por instantes percibo un vacío que no puedo llenar, una impotencia ante el mandato de la Naturaleza, una rara mezcla de felicidad, miedo y libertad, la misma que experimenté en el Corredor Polaco en la catedral de Manizales y en el mirador del inmenso cañón del Parque Nacional de Torotoro, Bolivia; aparece mi acrofobia y mis hermanas piensan que estoy mareado. 
-Jesús, Jesús, me dice de pronto, con la cabeza envuelta entre sus manos y no sé si es un gesto de angustia o de alegría, pero para ella es un refugio, una salvación, un renacimiento. Su vida se mueve constantemente entre la inconciencia, la cordura y las divagaciones; prácticamente todo ha desaparecido y así, desarticulada, se niega a aceptar la derrota del tiempo. Para la familia, se trata de una monotonía magnífica que, del mismo modo, salta entre la celebración y la angustia.

Recuerdo cuando mamá Alicia me mandaba a la tienda de don Jacobo Rave, en el barrio "El Jazmín" de Armenia -al que los políticos le cambiaron su nombre por "Santander", que es como cambiar perfume por mierda- por el paquete de Pielroja –que entonces valía  40 centavos la cajetilla y por los fósforos “El Diablo”, que costaba  10 centavos la cajita. Encendía su cigarrillo, lo cogía con sutileza y lo llevaba a la boca mientras le daba pedal a la máquina de coser Singer, que generaba el mismo sonido del tren, pero en voz baja y con menos humo. 

Metida en su máquina de coser hasta las primeras horas de la madrugada después de jornadas de entre 15 y 18 horas continuas en la cocina de una finca cafetera y en el lavadero; sin descanso los fines de semana, con una banda de muchachos que lloran, reclaman, corren, desobedecen, destruyen y joden por todas partes, a mamá Alicia y a las señoras de la época les quedan pequeñas las condecoraciones que el gobierno le impone a holgazanes, flojos, corruptos y torpes personajes de la vida política nacional.
Cuando sale del mutismo triste en el que se hunde por periodos a veces demasiado largos, lee sin anteojos, con voz de recogimiento, los títulos que aparecen en la pantalla del televisor. También, con su voz cansada, nos sorprende y nos asusta recitando frases incoherentes de episodios que le quedaron fijados y con raras descripciones y especulaciones propias de la demencia senil.
-Atajen esos caballos que se van a entrar a la cocina, levanten a esa señora que se resbaló, cuiden esos niños, esas señoras no saben rezar, su papá está sentado en el suelo, pregúnteles a esos trabajadores si quieren tomar café. Nadie le responde...solo nos miramos con angustia.
Su alma de artista también aflora para decorar los momentos familiares y replica de manera impecable las frases que mis hermanas le ponen en letra grande, como ella hacía con sus estudiantes en la escuelita de la vereda Chagualá, pero usando una pizarra. Hasta hace apenas unos meses, pudo escribir, con bonita letra cursiva, su nombre y apellidos, pero hace un par de días no pudo completar la tarea porque su fatiga dolorosa le puso zancadilla y quedó atrapada en la mitad del camino. Patinó al escribir su apellido y la mano derecha aceleró el movimiento. Parecían las oscilaciones de un sismógrafo.
Los expertos denominan esta incapacidad como "falla de la memoria operativa". Para escribir se requiere, además del procesamiento de tipo léxico, el procesamiento de tipo motriz, que es justamente en el que mamá Alicia tiene limitaciones.
Me atormenta mirarla y encontrar en su rostro y en su cuerpo únicamente fragmentos de realidades y saber que aunque nos mire, estamos por fuera de su cerebro. El mutismo, la quietud y su mirada perdida la hacen aparecer como otro objeto en la alcoba y entonces, con rabia y con tristeza, quisiera convertirme también en otro mueble para aliviar mi pena...¡porque las cosas no tienen mamá!.
En palabras amazónicas, mamá Alicia se encuentra entre la furia del río y la vigilia de la selva, en ese sopor en el que todavía no se ha perdido la conciencia, pero ya de espaldas a la vida, arrastrada por las aguas turbulentas pero atenta al lenguaje multifonético del bosque.

Conocida mundialmente por su trabajo con los ancianos y los enfermos, Elizabeth Kübler-Ross sentenció en su libro "Vivir hasta despedirnos": "quién haya estado cerca de un paciente no resignado pero apacible no tendrá problemas a la hora de distinguir entre un anciano desesperanzado y deseoso de morir a causa de la escasa calidad de vida y un anciano que ha encontrado la paz y la aceptación porque, mirando su vida retrospectivamente ha podido decir: "He vivido de verdad".
Percibo en mamá Alicia un presentimiento intuitivo que le muestra  su soledad irremediable y en la familia hemos interpretado ese cuadro de tristeza como el último tramo de su recorrido terrenal. Ya hicimos ese tortuoso ejercicio durante casi 20 años con nuestro hermano "Concho". Aunque cualquiera puede morir primero, sentimos que "Ali" está muy cerca de la ventanilla siniestra de la eternidad, desde donde es imposible retroceder. Ojalá nos toque esperar el mismo tiempo de incertidumbre que tuvimos con "Concho" a quien, justamente hoy, lo despiden en USA, con una ceremonia religiosa. 
La ruta de la vida le ha puesto este 15 de mayo dos paradas obligadas a la familia Cataño Espinosa. En uno,  la vida resplandece; en el otro, la muerte toca la campana del triunfo. Mamá Alicia cumple hoy 100 años, precisamente cuando despedimos a César.
Estoy confundido, creo que la única esperanza de mamá Alicia es la de escaparse de la vida y a veces pienso que desde hace varios años está ensayando a morirse. 
¡Ha vivido de verdad!!!





lunes, 3 de mayo de 2021

Día Internacional de la Libertad de prensa

"El periodista debe defender el derecho de los ciudadanos a saber lo que está pasando, cómo se toman las decisiones que los afectan y cómo se gasta el dinero público. El periodismo, cuando es genuino, debe ser un contrapoder. El periodista está para averiguar lo que no le conviene al poderoso y publicarlo. Para difundir lo que le conviene están las oficinas de prensa que son centros de propaganda y no de periodismo". Daniel Coronell



En Colombia, todas las formas de Libertad están contempladas en la Constitución y en las leyes. Pero, como decía mi papá, “del dicho al hecho, hay mucho trecho”.

Claro que hay Libertad y puedes hacer lo que quieras, pero siempre serás satanizado y castigado si lo que haces no encuadra dentro de los esquemas, dentro de las reglas de manejo, de comportamiento, establecidas por la cultura dominante en sus códigos sociales. 

En la hipócrita conducta social, la ley establece lo que se debe hacer y la moral dice qué se hace, cómo se hace, pero siempre dentro de unas reglas de manejo de los seres humanos, determinadas en correspondencia con los intereses de los dueños del país y de su gobierno, que a su vez son los dueños de los grandes Medios de comunicación, a través de los cuales se refuerzan de manera constante esos cánones de comportamiento.

Todas las formas de Libertad y los derechos que la garantizan, escritos y proclamados, no son recíprocos, son verticales, desde arriba hacia abajo. Es así como los derechos a la educación, a la vivienda, a la salud, al vestido, a la alimentación, a la movilización, a la opinión, a la información, entre otros, que alimentan la conducta de la gente y garantizan su permanencia, son parciales y claramente sectorizados.

Sin embargo,  el Estado y la política  modelan estructuras mentales e imponen formas de visión de la realidad y legitiman unos estilos de pensamiento trasformados posteriormente en códigos, rituales, cultos y otras obediencias con las cuales se refuerza la cultura dominante.

La concentración del capital económico, va de la mano  con el llamado capital informacional, mediante el cual el Estado elabora, concentra y maquilla la  información, con la ayuda de los grandes Medios de comunicación, las Iglesias y los poderes económicos. Es decir, se homogenizan las formas de comunicación, se establecen unos patrones que producen impacto ideológico sobre las masas, que regularmente los asimilan sin cuestionamientos. El conformismo y la indiferencia ante la realidad, son las principales conductas obtenidas por esta técnica de sometimiento.

En el caso concreto de la Libertad de prensa y la libertad de información de la gente, es claro que existen pero para aquellos que estén sometidos a los patrones impuestos, para quienes actúen en correspondencia con los esquemas diseñados por quienes monopolizan el pensamiento oficial. Y como los grandes medios de comunicación hacen parte del Establecimiento, sus periodistas deben actuar de conformidad con sus objetivos de refuerzo ideológico. Para lograrlo, se establecen currículos de formación academicista y acrítica, complementadas con la fijación de condiciones labores miserables que obligan a los comunicadores a reforzar sus ingresos con los llamados “engrases” o coqueteos con sus fuentes de información, con los gobernantes, con los empresarios y con los políticos.


El silencio de los labios y la quietud de las manos ante la corrupción, la inequidad y los problemas generales de la población, son la consecuencia nefasta de tales coqueteos y entonces cuando algún periodista lanza sus flechas de combate, es desarmado prontamente por el dueño del medio, por sus mismos colegas que sienten amenazados sus ingresos y alejadas sus fuentes de información y, desde luego, por quienes se sienten lesionados con sus publicaciones. Y los oyentes y lectores, siguen ciegos, ante el delito.

Mientras los periodistas tengamos el tonel de la pauta publicitaria como única forma de pago por nuestro trabajo, no tendremos libertad de prensa, llavecitas. Los dueños de los medios, ebrios de avaricia, y nosotros, llenando los estómagos, siempre tendremos que aplaudir o callar.

La gravedad dolorosa del momento histórico que vive el país tiene su origen en el silencio ante los hechos perturbadores y en la manipulación y maquillaje de las informaciones, pues es a su sombra que el delito avanza. El “tapen, tapen”, se hace con al apoyo de periodistas sobornados, chantajeados, amenazados, silenciados o eliminados.


La Verdad, como le aprendí a uno de mis Maestros, es degollada de manera permanente con el hacha del Establecimiento y la politiquería o con la del miedo y la cobardía de muchos periodistas menesterosos  de la pauta oficial, de los “engrases” porque no tienen otra forma de subsistencia.

La prensa sin libertad no es más que un incensario para quemarle alabanzas al gobierno y a los poderosos. Así es como la quiere el subpresidente Duque quien, por órdenes del innombrable, persigue a la prensa libre y a los periodistas alternativos que destapan la corrupción y olfatean las manchas de sangre en todo el país.

Porque -también lo aprendí en mi formación- los periodistas no podemos mentir aunque tengamos delante de nosotros los aplausos y detrás, la cuchilla de un verdugo.


domingo, 2 de mayo de 2021

"Concho", el hombre que murió varias veces

“La muerte y la vida son transformaciones incesantes. No son el final de un principio. Una vez que consigamos comprender este principio, podremos dar igual valor a la vida y a la muerte”. Chuang Tzu (369-286 a.C.) citado en S. Critchley, El libro de los filósofos muertos.


Las "muertes" recurrentes de "Concho" comenzaron cuando el muchacho apenas tenía cuatro años, como un castigo infame que sentenció su destino, lo puso en constante lucha con la Parca y prohibió la entrada de la felicidad absoluta  a su vida.
Recuerdo el comienzo de las veladas dolorosas cuando el niño amaneció ausente, rígido, sin reacciones, inmóvil y mudo, lo que generó un pánico terrible y tal vez el mayor caos familiar y entre el vecindario. Mamá Alicia y mis hermanos mayores corriendo por los corredores de una casa grande de dos pisos, bajando y subiendo escaleras entre gritos y pedidos de auxilio pero sin hacer algo realmente práctico para atender la emergencia.
A mis 13 años, yo era el niño de los mandados y como tal corrí a la tienda más cercana y entre lágrimas relaté el episodio, pedí ayuda, pero por las condiciones de entonces, con unos pocos taxis en las calles, sin servicio telefónico y otras limitaciones, el pequeño llegó al hospital 2 horas después. Fue mi primer encuentro con la enfermedad, la fragilidad, con la impotencia y con la percepción de las amenazas, pero no vi la muerte, a pesar de que había llegado a mi propia casa. La dulce inocencia de los niños...y de los ancianos, porque, por ejemplo, los 100 años de mamá Alicia, la exoneran del dolor por la pérdida de su hijo. Ni siquiera ha sido informada de ese triste acontecimiento. Tras dos semanas en el hospital, el niño regresó a casa y se recuperó. Primera resurrección.
Apenas acababa de cruzar la adolescencia, cuando la familia iniciaba un proyecto de vida en el departamento del Caquetá, y aparentemente por el cambio en la calidad del agua consumida, "Concho" sufrió una grave hepatitis durante varios meses, perdió mucho peso, su piel y su esclerótica se tornaron amarillas, y su condición fue declarada como "extremadamente grave". Vi su enfermedad como una verdadera amenaza y sentí el dolor de la vida y la agonía de sus sueños. Y las lágrimas de la familia.


Una fibrosis pulmonar idiopática, así denominada cuando los médicos no pueden individualizar la causa del problema, lo puso en una vecindad permanente con la muerte desde finales del siglo XX. Desde entonces, y con inusitada frecuencia, esa figura tétrica, representada por el esqueleto humano, con su guadaña y su sonrisa hipócrita, que se mueve suspendida unos metros arriba del suelo, entró a las habitaciones de su casa y de algunos hospitales de USA, a donde llegó en condición de asilado hace 20 años después de tristes episodios de persecución derivados del ejercicio de su trabajo  en la  Radio.
Su vida se convirtió en un péndulo que se movió entre la vida, la muerte y la resucitación, con crisis sucesivas, asistido por profesionales brillantes, con la compañía física de su esposa, sus hijos y sus 3 hermanas residentes en el coloso del norte y, a la distancia, su madre, sus hermanos, familiares y amigos.
Desde hace 7 años, las crisis se hicieron más frecuentes y agresivas, las deidades hermanas de la mitología que representan a la Parca desfilaron alternativamente y lucharon cuerpo a cuerpo con el "Concho", entubado y con sus signos vitales reducidos al mínimo. En varias ocasiones, y por decisión de sendas juntas médicas, se determinó la suspensión de medicamentos y demás ayudas, y algunas veces quedó conectado a la máquina como un gesto de tipo humanitario.
Varias veces me aseguró que recreó su espíritu con las diosas Cloto y Láquesis y les permitió sentarse en su lecho mientras jugaban con el hilo de la vida que la primera sacaba de la manta y la segunda envolvía en un carrete grande, por cuyo eje cóncavo empezó a ver imágenes a la distancia y a escuchar rumores como en una plaza de mercado. Entonces se convenció de que estaba metido en el túnel de la eternidad y sintió miedo porque Átropos amenazaba con suspender las tareas de sus hermanas…su vida pendía de un hilo y entonces, resignado, escribió con caracteres grandes, casi ilegibles, que su voz se apagaba. La familia lloró su "muerte" y empezamos a despedirlo.
Durante mi visita a USA, hace un par de años, el hombre disfrutó recordando esos momentos:
-Controlada la situación con las cuchas de la Parca, me dijo, avancé por el túnel y al atravesarlo me sentí estacionado en un parqueadero cercano, pero el vehículo era una máquina no convencional, dotada de un gran poder magnético y en cuyo interior hacía calor sofocante, como en Neiva. Comencé el Padrenuestro una y otra vez, pero nunca lo terminé pues me envolataba con la ráfaga de imágenes que desfilaron por ese hueco tenebroso e inconmensurable. Desperté, vi a toda la familia reunida, desesperada y sentí el eco de muchas respiraciones entrecortadas.


Sintió miedo de nuevo y aunque le aplicaron sucesivas dosis de morfina y somníferos, no pudieron dormirlo…tenía miedo de no volver a despertar. El cura entró en la habitación y, por segunda vez, le aplicó el aceite de oliva que usa la iglesia católica como una “unción extrema” a los moribundos. En el 2004, el mismo sacerdote cumplió con ese mandato, en el comienzo de su calvario con la grave enfermedad.
En 2015, un médico hindú tuvo una inspiración en su casa, a las dos de la madrugada y en una demostración de profesionalismo sin igual, corrió al hospital y propuso un procedimiento que tuvo éxito en muchos pacientes hace más de 20 años: Eloesser flap colgajo, se llama. Un procedimiento invasivo que representó la pérdida de dos costillas pero la ganancia de una vida y la recuperación de la alegría de muchas personas.
En un procedimiento de alto riesgo, con un paciente que no tenía condiciones para aceptar el oxígeno a través de la máquina, se llegó de manera directa hasta el pulmón destruido e invadido, al cual no llegaban ya los antibióticos. Terminada la cirugía, los médicos  proclamaron el éxito del procedimiento que, además, fue reconocido por la comunidad médica del Estado de Virginia (USA).
Aunque "Concho" triunfó muchas veces en su  lucha contra la muerte, que también fue contra su felicidad, desde hace casi dos años empezó a perder esa batalla cuando los científicos se rendieron de manera definitiva y declararon la terminación de sus ayudas por "inexistencia de opciones médicas para la recuperación del paciente". No le dieron más de unas pocos semanas.
 Hace dos semanas, su fuerza y su resistencia también se rindieron, el valiente luchador admitió su vencimiento y comenzó un nuevo ciclo de despedidas. Tranquilo, sin perder su admirable repentismo y buen humor, aceptó que después de morir varias veces, y resucitar, estaba preparado para el viaje eterno, al tiempo que su organismo entró en un ciclo de acelerado deterioro. Sin medicamentos, por cuenta exclusiva de la morfina, poco a poco, la Naturaleza confirmó que ni el dolor ni la alegría están por encima de ella y que el ciclo vital es inmodificable.
El viernes 30 de abril, a la madrugada, hizo las paces con la Parca, con la que peleó durante toda su vida, y en un gesto de paz y de placer, le dio la mano. 
Saqueado por los sufrimientos, convencido de que los dolores fueron una forma de expiación de pecados ajenos, en el espanto de su soledad, con la certeza de que uno no se muere antes de tiempo, llegó a la ventanilla de la eternidad y entró a la Libertad absoluta, al valle melódico de jardines florencidos, libre de la miseria humana...



sábado, 31 de octubre de 2020

Noche de brujitas "on line", más creativa

Por cuenta del Covid, este año la fiesta importada del "Halloween" se vivvirá desde los celulares, las tablet, los computadores y los televisores. Los dulces y los disfraces serán imaginarios, pero los atracos y los personajes serán reales, como el mesero asesinado en el interior de un articulado, y el payaso que todas las tardes saluda preguntando desde qué región del país le mientan la madre.

La noche las brujitas se universalizó con distintas denominaciones  pero de todas maneras con el predominio de la versión gringa "Halloween", como consecuencia de la expansión ideológica "made in USA" que tiene como objetivo la homogenización del pensamiento y la cultura, para poner a pensar a la gente de la misma manera, para evitar la controversia que desbarata las mentiras. Ese predominio también se deriva de la sumisión a los mandatos gringos y de la falta de creatividad que impide la creación de fiestas originales, auténticas, que no reproduzcan modelos extranjeros.

Los niños ven la realidad de una manera muy particular y a partir de un hecho, de una frase, de una fotografía o de una simple conversación, comienzan un proceso mental que desemboca en la elaboración de su cosmovisión, fantasiosa, sofisticada o verdadera, se apropian de ella y la defienden con la fuerza de su corazoncito, con lágrimas, con sonrisas, con caprichos o con rabietas y hasta con silencios inexplicables.

Muchos pondrán como fondo de pantalla la paloma desplumada y flaca de la Paz, maltrecha por el incumplimiento de los acuerdos pactados; otros preferirán la caricatura de Matador sobre el fiscal de bolsillo; algunos más atrevidos dejarán a "Iván Márquez", quien dejó las armas, pero guardadas y, en fin, los niños mostrarán su espontaneidad, sin las prevenciones y temores de los adultos, de sus padres y de los profesores.

Observando y sufriendo la violencia, los niños no pueden comprenderla y mucho menos justificarla porque los mayores somos incapaces de explicarles de manera pedagógica el origen de los conflictos, su desarrollo y su transformación. O porque les damos explicaciones amañadas, acomodadas a nuestros puntos de vista o simplemente dejamos que saquen conclusiones a partir de las "verdades" maquilladas que les brindan los grandes Medios de comunicación.
El desarrollo tecnológico ha permitido que muchos niños  desarrollen competencias para entender las decisiones inapelables de sus papás y para comprender fenómenos sociales como las injusticias, la corrupción, la politiquería, la dominación y es evidente que en muchas instituciones educativas se observan manifestaciones de la capacidad infantil para hacer caracterizaciones acertadas del Estado y la sociedad colombiana. Pero de todas maneras, son menores que inevitablemente dependen de la voluntad de sus padres y personas mayores.
La "Noche de Brujitas" es, pues, una actividad más que los niños desarrollan en medio del huracán de la vida social, política, científica y deportiva, no como protagonistas sino como elementos pasivos, como una especie de David, con su honda entre las manos, a la defensiva, ante los gigantes que los asedian, los amenazan, los agreden, los explotan, los manipulan y los dominan.
Ayudados por la tecnología y por algunos padres críticos y creativos, hoy veremos disfraces alusivos a la crisis de la Justicia, a la dispersión de la izquierda, al poder de los políticos que ganan con los votos de los pobres pero actúan con el deseo de los ricos; también estará la "Parca" disfrazada de verdugo que quiere acabar con los corruptos, con los violadores de niños y con los maltratadores de mujeres.
Puñales de luz que se quieren meter al corazón de los Medios de comunicación, inundados de basura mentirosa; enfermos cadavéricos que padecen el calvario de las EPS, más grave que su propia enfermedad; la tierra moribunda por los abusos; réplicas gigantes del Coronavirus; flores pálidas de la mentira, la infamia y el engaño; alcaldes, gobernadores, Congresistas y altos funcionarios, estarán representados por un toro mecánico que "tumba" al que se le arrime, como disfraz de la corrupción; una bandera de Colombia, izada, como símbolo de las luchas del pueblo y muchas otras estampas de la cotidianidad colombiana veremos esta noche.
Los hijos del pueblo, aquellos que se quedan solos en sus casas mientras sus padres trabajan; los que toman aguadepanela y comen arroz diaria y persistentemente; los que sufren periódicos accidentes o son víctimas de los malvados, los que van a la escuela del barrio o de la vereda, los que sufren la guerra que tampoco entienden, de la misma manera viven la dinámica social sin comprenderla. Ellos también tendrán este 31 de octubre un mensaje para la sociedad que no los protege de manera adecuada, que algunas veces los desprecia y en muchas ocasiones los utiliza como coraza para defenderse o para la comisión de algún delito. Pero sus mensajes serán de circulación muy limitada porque en la mayoría de sus casas escasamente hay un viejo televisor en blanco y negro, con señal "lluviosa" y un celular "flecha" sin minutos.
Desde muy temprano, mientras garrapateaba esta nota, percibí en las redes sociales la agitación previa a la "Noche de Brujitas" expresada en fotos, videos, audios y hasta encuestas que consultaron las preferencias de los mejores amigos y contactos virtuales. Muchos de mis pronósticos se vieron plasmados en las decoraciones que son, efectivamente, un retrato de la vida nacional, con sus diferencias, desde luego.
Las decoraciones están asociadas, principalmente, al apocalipsis del coronavirus, la traición de los políticos, los hinchas del fútbol, la violencia y también son muy comunes las expresiones de genialidad y buen humor sobre el gobierno y sobre acontecimientos internacionales. Algunos disfraces y mascarillas me produjeron inquietud y en algunos casos reaparecieron el temblor y la ansiedad que sentí en medio de los ataques del Covid.
Entre brujas, zombies, vampiros, lobos, dráculas y mostruos de pantano, también vi resúmenes de la quiebra estrepitosa de la civilización por causa de la inversión de los valores, el avance de la conquista y de la barbarie de los poderosos,  Pero me impactó de manera especial un fondo de pantalla que muestra a Colombia en brazos de la muerte.
Quizás por el desaliento y la convalecencia del Coronavirus, sentí la esterilidad de las expresiones de dolor por el colectivo, de las posiciones críticas y de las luchas, y recordé que los profetas ven y anuncian  los males y los castigos, pero no los evitan. Por estos días he pensado en la inutilidad de muchas acciones que creemos de beneficio para los intereses generales al confirmar la vigencia del conformismo y de la indiferencia.
Como los muchachos, que no pasan del jolgorio con sus muñecos terroríficos y disfraces este 31 de octubre, los movimientos sociales en Colombia no pasan del grito y el insulto, mientras lo poderosos no hacen sino cambiar de mayordomo.





viernes, 16 de octubre de 2020

!Hola, covid 19¡¡

Tras mi caminata habitual y mientras me bañaba, sentí una ráfaga de aire frío que me puso la piel de gallina y avanzó enseguida a los temblores propios de la reacción corporal para equilibrar la temperatura.
-Tengo escalofrío, le dije a Inés, quien detuvo la preparación de su torta de ajonjolí y mirándome enrollado en la toalla verificó mi condición y empezó a buscar explicaciones a esa tembladera repentina.
- Puede ser la fatiga por la caminada, dijo, y reanudó su tarea. En mi cuarto sentí alivio, me vestí, tomé un vaso de agua y me puse a ver, por 4 vez, "El Padrino", que rodaba en el canal Paramount.
Cuando don Corleone soltó su famosa frase  Mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún más cerca, sentí una nueva ráfaga de frío,  tal vez por la realidad de su sentencia, pensé, pero realmente se trataba del anuncio repetido de algo anormal en mi organismo.
Me envolví en la sábana, desperté dos horas después encendido en fiebre y entonces me acordé de mamá Alicia quien siempre dijo que si el escalofrío es primero que la fiebre, indica la presencia de una infección.
Hice un repaso de mis comidas previas, de mi estado general de salud, de mis fortalezas físicas, de mis enfermedades más recientes, de mi vulnerabilidad, y no encontré justificaciones  al malestar repentino. 
-¡Pero tengo 70, me acordé!. Y también me acordé del coronavirus!!!
Mi orgullo se puso por encima de la realidad y me autoproclamé inmune, como lo hice en la finca Kajamarca, de Salento, Quindío, en donde pasé 4 meses de cuarentena bautizado por mi sobrino, el "loco" Javier, como "Inmunochuz".
Entre fiebre, escalofrío y dolores musculares, hice un repaso de las teorías conspiranoicas que surgen cada vez que aparecen fenómenos nuevos, oscuros y enigmáticos: virus diseñado para ejercer un control social, político y hasta religioso sobre la población; crisis de la civilización para modificar las relaciones sociales, las formas de organización, los modos de producción. La maldición del capitalismo, las perspectivas del transhumanismo y en general de la inteligencia artificial; el Medio Ambiente, la vulnerabilidad de los organismos a pesar del desarrollo cientifico; el miedo colectivo, el fortalecimiento del individualismo como medida preventiva; la corrupción y la politiquería que aprovechan las crisis para su crecimiento; la pandemia sembrada para frenar el auge de movimientos sociales, en fin, la homogenización del pensamiento a través del miedo y en general las especulaciones propias de un fenómeno nuevo, no explicado.
A las 7 de la mañana, el dolor de cabeza, malestar general, leves temblores corporales, agitación general y las molestias en la garganta, eran manifestaciones claras de un trastorno grave que estaba en marcha y creciendo.
-¡Hola, Covid, no eres bienvenido a casa, pero está de moda que personajes siniestros se metan a la alcoba, sin autorización, como el subpresidente porcino, que entra de espaldas, y los Congresistas que cobran $14 millones de viáticos por sus viajes en internet!!.
La profe Inés también durmió poco, perturbada por mis quejidos y madrazos febriles. Sin consultarme, y consciente de que no existe ninguna vacuna ni medicamento específico para prevenir o tratar el covid-19. preparó un poco de "interferón casero", porque, explicó, "es un tratamiento terapéutico para enfermedades respiratorias".
Es un cocimiento medicinal a base de cebolla cabezona roja, ajos, jengibre, moringa, cúrcuma, limón y miel de abejas que, por supuesto, resulta una sustancia muy desagradable para beber.
-El mejor instrumento de distanciamiento social, le dije, después de dos cucharadas. Nadie se me arrimará con esta fragancia...y tomé el cepillo de dientes.
-Los indígenas utilizan esta pócima para desencadenar las defensas protectoras del sistema inmunitario que participan en la erradicación de patógenos, me respondió. Y aquí en Solano hemos aprendido a combinar las plantas y los medicamentos convencionales. Ya mismo te traigo acetaminofen, aspirina, azitromicina y una bebida caliente con un antigripal.
Doce horas después, completé el cuadro de síntomas: además de la fiebre y los escalofríos, tos seca, cansancio, molestias y dolores musculares, dolor de garganta, diarrea, dolor de cabeza y, tal vez los más crueles, la pérdida de los sentidos del olfato y el gusto. Bueno, al menos descansé del olor nauseabundo de la politiquería y la corrupción. Pero me privé de la fragancia, el aroma y el sabor del café. 
Ya son 14 días de tortura, pero también de goce con el caricaturista Matador, con los Danieles, con el show continuado de la Fiscalía alrededor del Mesías, con el fanatismo deportivo, que son un tónico para atenuar la dramática coyuntura socio-política y económica que vive el país, agravada por los embates de los enemigos de la Paz y la persistencia de los asesinatos de líderes sociales.
También tuve tiempo para otras reflexiones: vivimos en una época de mediocridad y decadencia tales, que a muchos ingenieros se les cae un andén; algunos médicos son incapaces de una hacer una sutura de 3 puntos; muchos periodistas no escriben ni un madrazo; parlamentarios que solo hablan para contestar a lista; artistas que no "cantan" sino en los juzgados; abogados que no sacan ni un burro del coso; contadores que se equivocan contando dos patos amarrados; curas que no salvan ni a un Papa. En fin, prostitutas que no se lo dan a todo el mundo y perros capados más de una vez, como los colombianos sometidos por el electorerismo.
También pude verificar, dolorosamente, que los grandes Medios utilizan de manera constante la infalible estrategia de distracción y manipulación mediática, conocida como "Caja china", que consiste en construir una noticia, detonarla, darle el mayor tiempo al aire a través de una historia que en algunos casos es inventada y en otros tantos sobredimensionada, para dar un golpe de opinión y así cubrir otra que afecta intereses mayores. Cortinas de humo. A la Minga, le oponen, por ejemplo, la "filtración de disidencias" en las marchas, para justificar su represión que, como se sabe, ya no es solo con el brutal ESMAD sino con verdaderos asesinos, como ocurrió el pasado 9 de septiembre.
Del mismo modo, palpé los rostros negros del conformismo y la resignación, con sus muecas de infamia, asomados por entre los picos de las montañas, por entre la flora amazónica, como una telaraña que muchas veces ataja la organización y la lucha de la gente.
Mi hijo Oscar Fernando dijo que el quinto día, durante mi mayor momento de fiebre, me oyó vociferar contra la narco-oligarquía, simulando un micrófono con la mano derecha y agitando la zurda de manera vehemente.
-Con mucha simpatía artificial que denotaba desprecio por sus interlocutores, pedías que no te dispararan porque eras "un esqueleto sin alma", contó durante el desayuno.
Esta mañana supe que ya crucé la línea del peligro al percibir los componentes aromáticos del café tostado y aunque la percepción del sabor no fue completa, recordé la frase de un amigo: "el café es como los libros, no todos pueden disfrutarlo".
Me senté frente al computador y cuando vi la página en blanco en mi blog, sentí un colapso térmico fuerte, como cuando algo se rompe y por momentos creí que me quebraría de nuevo. Pero como mi estilo es arbitrario, anticlásico, antiesquemático, sin cánones, irreverente y desabrochado, pensé que se trataba de una alarma inútil porque un rebrote será una propagación imposible.
Porque a pesar del presentimiento de la catástrofe final, este teclado quedará inútil solo cuando mis manos se pongan heladas para siempre!!.