viernes, 15 de junio de 2018

El nuevo fútbol


El fútbol ha dejado de florecer sobre el césped de los estadios del mundo. Sobre las piernas, los pechos y las cabezas de los deportistas, otrora inspirados y ahora sometidos a esquemas inamovibles y condicionados a estrategias cuyo centinela principal es el miedo y su táctica esta resumida en un breve aforismo: “atacar, defendiéndose”.
La sutileza en el manejo de la pelota, la elegancia de los movimientos corporales, el engaño, la paciencia en la elaboración de las jugadas, los taquitos, las “bicicletas”, los “ochos”, las gambetas, las media chalacas, las "chilenas", las conejitas y las carreras por las líneas con sus centros espectaculares que enloquecieron a los aficionados y fructificaron en goles, ya no tienen el valor para brotar de las piernas de nuestros futbolistas.
Las piernas guardan los goles esclavos  y entonces los empates y las mínimas diferencias y las definiciones desde el tiro penal ahora son muy comunes en los torneos internos y hasta en las famosas Copa América y Champion's League que traen esos partiditos que pasan inadvertidos, como un rayo sin fulgores.
Los rumores colectivos salidos de las gargantas de los espectadores, la embriaguez de la victoria que poseyó a nuestra generación, duermen como hartos de alcohol mientras los estrategas o directores técnicos tiemblan ante el triunfo del adversario, obtenido por una casualidad o por un error, más que por méritos en la administración de la bola.
La insolencia de los llamados equipos chicos que hasta hoy fueron las cenicientas de los torneos, asusta a los grandes que –metidos en sus esquemas forzosos- solo despertaron con las rechiflas provocadas por su eliminación, como el "poderoso" DIM y el encumbrado Atlético Nacional, humillados, desollados por un valiente Deportes Tolima, que sacó toda la casta de la beligerante cacica Gaitana.

Estupefactos por la derrota increíble, quedaron los "sempiternos" y  encopetados campeones verdolagas y sus hinchas que atribuyeron a un embrujo la impotencia para convertir desde los 12 pasos en la definición forzada por los "Pijaos".  Los gritos de gol, la esencia del fútbol, fueron escasos durante la fase final del torneo colombiano e, inexplicablemente, en los cobros desde el punto blanco del penalty, los "verdolagas" se eliminaron ellos mismos al malograr los cobros.
Los amantes del buen fútbol nunca podremos estar de acuerdo con ese tipo de definiciones similares a  un cara y sello porque el gol de oro siempre será la opción natural para la conquista, que con los cobros queda disfrazada como un triunfo descarado.
La posesión y el manejo de la pelota, el despojo, la figura, la carrera, los aplausos y el gol, ingredientes naturales de este deporte, no deben ser sustituidos por el engaño pérfido, por la burla desde el punto blanco del penal, como un zarpazo de tigre disfrazado de oveja.
En los partidos que hemos visto del mundial, salvo la primera fecha en la que los anfitriones golearon, y el partido entre España y Portugal. el 1-0 ha sido casi la constante y la mínima diferencia se ha dado en muchos partidos.
Deslumbrados por la sed de victoria, los técnicos han hecho un culto a la fuerza y a la táctica en un contraste con el generoso y efectivo espectáculo de colosos como Pelé, D`iestefano, Garrincha, Maradona, Ronaldo y el mismo Messi, que no brilla en la selección con la misma intensidad que en el Barcelona por causa de los imperativos tácticos que abortan las manifestaciones artísticas de los futbolistas.
La gran sinfonía de fútbol, que se propagaba sobre el césped de los estadios y reverberaba en los radios y televisores a través de las gargantas de oro de los narradores brillantes -especie que también entró en franca decadencia- es apenas un recuerdo y el mundial ya no es sino un beso en la frente de un hijo...largo y piadoso pero desprovisto de la fuerza voluptuosa de la pasión.



Empecinados en hacer creer a los aficionados que las tácticas son más generosas que los goles,  los técnicos, como los conquistadores, desprecian las individualidades y proponen el juego colectivo fuerte y veloz  para mantener resultados acordes con las necesidades de los torneos. Como los políticos, que pintan como generosidad lo que son sus ambiciones y como heroísmo lo que es robo y corrupción.
En un mundo lleno de mentiras, el fútbol de hoy es otra conspiración contra la verdad.  



jueves, 14 de junio de 2018

Mi emocionado regreso a Cartagena del Chairá

   
Al pie del monumento a los héroes militares, que parecen volver pensativos de los combates, con sus armas, sus botas y sus labios fríos por las lluvias de las últimas horas, y frente a la iglesia y casa cural de Cartagena del Chairá, me declaro estremecido por el duelo entre el pasado con todos los honores de la juventud y el presente vespertino, muy cercano a la noche de la vida.
Y emulando a Olegario Andrade, le dije a mi compañero de comisión, Alfredo Rubio, "de pie para contarla", en el parque principal de ese municipio, tras describirle el potrero que fue este espacio hace 43 años, cuando llegué como docente del entonces colegio comercial Chairá, importado desde mi natal Quindío, para comenzar el proceso de "caqueteñización" que todavía no termina.
Son esos momentos extraños cuando las emociones se ponen por encima de la razón y de los pensamientos, se adueñan del alma y nuestro temperamento se torna armonioso, exquisito y morboso, apto para recibir las vibraciones del entorno. Miré el campanario y bajando la vista entré por la puerta de la iglesia, la vi repleta, como la última vez cuando Monseñor Angel Cuniberti, en un acto de justicia, frenó mi expulsión del magisterio por causa de las acusaciones del sacerdote José Manca, quien sintió que algo le subía por entre las piernas tras las denuncias que se hicieron en el periódico El Zurriago" sobre sus abusos de autoridad, prepotencia y el manejo del colegio, en donde su voluntad era la ley suprema.
Ese triunfo fue la epopeya más grandiosa después de mis dramas de angustia, soledad y frustración que le siguieron a mi graduación como bachiller clásico del colegio Rufino J. Cuervo de Armenia.
Pasaron 41 años para regresar a este municipio. Y durante ese tiempo, aquí paso de todo: narcotráfico,  guerrilla, paramilitares, delincuencia común, corrupción e incompetencia. Ah, y también pasó el Liro, que se hizo famoso como mascota popular.
Como el alma de los niños, mis sentimientos se revelaron con ese primer encuentro con los recuerdos de la inocente población, entonces con categoría de Corregimiento, en cuyo colegio cursaban estudios apenas 30 alumnos, de las 45 familias residentes en el lugar, fundado 13 años atrás.

Y a pesar del evidente desarrollo urbanístico, en materia de servicios, tecnología y comercio, veo un municipio mancillado por la guerra, el narcotráfico, la corrupción y la incompetencia. La sagrada túnica de la esperanza está rota en pedazos y percibo que, como mendrugos de pan, el Estado y el gobierno regional le lanzan pequeñas ayudas para suavizar su inventario de dolores.
Aunque los acuerdos de paz reavivaron la esperanza de sus habitantes, quienes padecieron los horrores del conflicto armado, como dijo Chateaubriand "es imposible la abdicación del crimen porque esa corona deja para siempre las señales en la frente que la ha ceñido".
Cartagena del Chairá fue uno de los principales escenarios de la guerra en el departamento del Caquetá y su inspección, Remolinos del Caguán, fue el santuario de las FARC y capital mundial del narcotráfico. Fue el templo de la traición, la bajeza, el oprobio, las torturas, la miseria, el engaño. Don Milciades Hoyos, fundador de la inspección de Remolinos del Caguán, en 1973, nunca imaginó que tendría que escribir sobre los contrastes entre el bello idilio de la fundación, con todos los imaginarios, y la gran tragedia derivada de la degeneración del conflicto armado. Pero, como un verdadero escritor que siente el dolor de sus semejantes, don Milciades, escribió todos los dolores, las luchas y también algunas alegrías. Con unas pocas páginas que leí y releí, sentí las gotas de un licor suave, sin el culto al estilo y al clasicismo gramatical, destilan el perfume del dolor y el abandono. No ha publicado sus historias porque no tiene presupuesto y, además, ha sido víctima de algunos "avivatos" que le quitaron dinero después de elogios mentirosos. 

Pero, del mismo modo como la luz avanza entre la resistencia de las sombras, sus habitantes piensan en la victoria de sus anhelos, en la satisfacción de sus necesidades fundamentales y el cuidado que le deben a la Naturaleza, devastada por la deforestación.
En 1975 los viajes a Cartagena del Chairá se hacían por tierra hasta Puerto Rico y desde allí en canoas sin carpas, que invertían hasta 8 horas en el recorrido. Después, con la apertura de la carretera Doncello-Rionegro, el tiempo de viaje se redujo a la mitad. También por aire, en un pequeño monomotor, que cobraba $180 por recorrido. Después de El Paujil, se sobrevolaba la montaña hasta el aeropuerto de Cartagena. El lunes 11 de junio, hicimos el recorrido por tierra, a través de una pésima carretera que como las sinuosidades del cráneo, atraviesa potreros o lomeríos, la zona de transición entre el piedemonte y la plenillanura. La deforestación acabó con la montaña.
A propósito del tema, el mismo historiador Milciades Hoyos, declaró en el programa radial "Puntos de Encuentro", de la Oficina de Paz, de la UDLA, que "la vida del campesino, del colono y del indígena es una tragedia que tiene como escenario su propio corazón". Una tragedia cruel e interminable pues sucesivamente son empujados hacia la frontera agrícola. Recientemente, personas señaladas de pertenecer al cartel mexicano de "Sinaloa", llegaron con propuestas "atractivas" para los colonos. Les dieron 4 motosierras, dinero para las remesas y la garantía de tener los títulos de propiedad del 50% de la superficie talada.
La pista de aterrizaje que sirvió hace 40 años a los vuelos en el monomotor, se transformó en la mayor avenida de Cartagena del Chairá y eje vial del municipio, que de acuerdo con cálculos de personas residentes, ya tiene 40 barrios, la mayoría de ellos en la llamada "Ciudadela", que tuvo sus orígenes en las promesas politiqueras y en la compras y ventas irregulares de sus terrenos.
Tan irregulares como la conducta del Liro, el famoso animal, híbrido de Rey Gallinazo y Cóndor, que recibió en donación el médico Luis Manuel Ruiz, otro personaje reconocido del municipio. Liro, mostró su carácter feroz y fue el azote de los niños, perros y gatos del pueblo que le huyeron durante varios meses. El médico Ruíz, en una deducción muy práctica, le cambió el régimen alimenticio por placentas de mujer y de vaca que. "por efectos naturales de los estrógenos, lo transformaron en un animal muy suavecito, que hasta se recogía, como las gallinas se le ponen al gallo, cuando lo tocaban", dijo. Desapareció su agresividad y fue la mascota del pueblo, querida por los niños y las señoras, y hasta por los políticos que en una sesión especial del Concejo lo declararon "patrimonio municipal". Pero un sub-oficial del ejército aprovechó su popularidad y lo vendió a un zoológico, de conformidad con los datos que recogimos. La desaparición de Liro fue tan lamentada como las desapariciones de personas durante el conflicto armado.

La personera municipal, Yenny Nataly Vargas, denunció la reaparición de actores armados en distintos puntos de la geografía local, atribuidos a las disidencias de las FARC,  o reductos de esa guerrilla que no se acogieron al acuerdo de paz. "Todo estuvo muy tranquilo después de la firma de los acuerdos, pero con el transcurrir del tiempo aparecieron distintos actores que reunieron a los campesinos y les notificaron que debían retomar el modelo organizativo que funcionó históricamente en esos territorios con fuerte presencia guerrillera. También renovaron las extorsiones, las amenazas y hasta los homicidios", declaró la funcionaria.
La intensidad de mi emoción por el regreso a Cartagena del Chairá, después de 41 años, se asemeja al entusiasmo que despiertan ciertos libros, que cuando ya nos hemos posesionado de ellos, esa posesión disipa la emoción. La emoción no pierde su fuerza, pero sí su misterio. Y la disminución del misterio, se transforma en disminución de la belleza.
Recorrí todo el casco urbano, disfruté con los cananguchales, con los puertos, con las plantas procesadoras de quesos y quesillos, con la simpatía de su gente, con el paisaje, gracias al apoyo de doña Gloria Galindo, la conocida dirigente local y de don Javier Agudelo, un inquieto líder natural que ha promovido las principales denuncias sobre corrupción y tráfico de influencias, los mayores males de las últimas administraciones.

Por la tarde, pocos minutos antes del regreso, volví al monumento a los héroes y pensé que sus triunfos están llenos de tristeza porque los gritos de victoria en la guerra que luchamos por terminar, resonaron en el corazón del campesino, del colono, del indígena y de sus familias que bajaron sus ojos para llorar, para hacer el duelo por sus muertos, por sus desaparecidos. Y cuando menos, por sus torturados.
Y desde el puerto principal contemplé el portentoso río Caguán, cuyas aguas turbulentas se deslizan silenciosas por respeto a los muertos y al dolor de los vivos. Y sobre sus aguas, que hacen y deshacen bucles helicoidales de manera constante, también bajan las esperanzas de un pueblo empeñado en buscar y cultivar la Paz, como un instinto muy delicado que brota desde sus corazones porque la cultura de la violencia ha sido derrotada y la convivencia empieza a germinar en los jardines regados por las semillas del proceso de Paz, por los acuerdos suscritos con la guerrilla legalizada.
Porque la alegría de la Paz supera la enormidad de las tristezas de la guerra. Porque llegar tarde a la Paz es mejor que no llegar nunca.
Y como dice la canción, volveré, volveré para verla en Paz, la realidad más profunda de la vida.






jueves, 31 de mayo de 2018

Lecciones de vida detrás de una lucha solitaria

El veredicto inapelable de la naturaleza que dictamina la condición sexual y la identidad de una persona, descargó sus primeras confidencias sobre el cuerpo, el alma y el corazón de Fabián Alejandro Ocaciones Hermida desde muy temprana edad, pero esas voces secretas no traspasaron las fronteras de su Yo interior, porque el cariño de su familia ahogó tales revelaciones.
La unidad, la fraternidad y el respeto mutuo siempre funcionaron como el imán del núcleo familiar, integrado por los 4 hijos de doña Flor Alba Hermida y don Pedro Ocaciones, reconocidos miembros de la sociedad caqueteña. 
Emotivo, inteligente, estudioso, solidario, muy sensitivo, Fabián Alejandro nunca dio señales de la contradicción que se agudizaba en su mente y, por el contrario, comenzó a cultivar sus sueños, como un proyecto que perfumaba todos los días. Antes de ser sacudido por las manifestaciones de su verdad secreta, se refugió en la soledad y comenzó a ejercitar de manera apasionada distintas
formas de lectura y pensamiento.
El tiempo transcurría de manera normal y el joven inquieto, inteligente, crítico y lleno de esperanzas comenzó a sentir los efectos de la inequidad, la injusticia, la violencia y la discriminación características de esta sociedad individualista.
Cuando se hicieron más evidentes las señales de su condición e identidad y en medio de las siluetas frías y austeras de los profesores del colegio de Anapoima, Cundinamarca, su espíritu fue estremecido por un campanazo, como un llamado interno a la celebridad y entonces se posó en la tarima de lo público, empujado, además, por sus condiscípulos que lo animaron a postularse para Personero escolar. Sus compañeros se pusieron como un escudo y ganaron la elección. Terminado su bachillerato y con los ojos prematuramente abiertos hacia el dolor ajeno, se hizo candidato al Concejo local, y no solo ganó y se convirtió en el concejal más joven del país, sino que también fue presidente de la esa corporación administrativa. Llegó a ser querido por la población, odiado y temido por sus adversarios que le atravesaron todo tipo de trancas, incluido un atentado, para frenar el ímpetu del joven que ya era alguien cuando a esa edad muchos no fuimos nada.
Aprendió que la orientación sexual es una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva duradera, hacia otros; que se distingue fácilmente de otros componentes de la sexualidad que incluyen sexo biológico, y que la identidad sexual es el sentido psicológico de ser hombre o mujer y el rol social del sexo, respeto de las normas culturales de conducta femenina y masculina.
Tuvo claridad sobre las diferencias entre la orientación sexual y la conducta sexual porque se refieren a los sentimientos y al concepto de uno mismo. Las personas pueden o no expresar su orientación sexual en sus conductas. Y mantuvo su silencio, sin modificar su comportamiento.
Asimiló los preceptos sobre la Verdad y admitió que no existe una  gran Verdad porque cada hombre tiene la propia, que es la visión del mundo reflejada dentro de sí mismo, sentida y comprendida de acuerdo con sus particulares puntos de vista. Mejor dicho, que el mundo no se ve con los ojos de los demás. Cada uno tenemos una Ética y una Estética.
Aunque existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona, la mayoría de los científicos  están de acuerdo con que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. En la mayoría de las personas, la orientación sexual se moldea a una edad temprana. Además, hay pruebas importantes recientes que sugieren que la biología, incluidos los factores hormonales genéticos o innatos, desempeñan un papel importante en la sexualidad de una persona.
La American Psichological Association dice en uno de sus estudios que "los seres humanos no pueden elegir ser gay o heterosexuales. Para la mayoría de las personas, la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia sexual previa. Si bien podemos elegir actuar de acuerdo con nuestros sentimientos, los psicólogos no consideran la orientación sexual una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente".
En una sociedad en la cual se homogenizan formas de pensamiento y se cultivan estereotipos que favorecen la permanencia de conductas acríticas, conformistas, al servicio de los intereses de las clases dominantes, y en donde el pensamiento y las acciones distintas a la "moral" diseñada, son calificadas como subversivas y criminales, las personas sienten miedo no solo para expresar sus opiniones sino para hacer públicas sus diferencias de raza, ideología, religión condición sexual.
En uso de una licencia del concejo municipal, participó en el conocido reality show de televisión El Gran Hermano y llegó a la fase semifinal. En esa etapa del renombrado concurso y en contravía de la pasividad atávica de sus familiares y amigos, y empecinado en demostrar que no todo lo que es normal es moral, como lo aprendió en la escuela, tomó la decisión que le abrió el sendero hacia su meta propuesta: se "destapó" en un solo acto, sin miedos, en una actitud diáfana, luminosa y hasta musical.
Las notificaciones del veredicto de la naturaleza que puso su alma de mujer en un cuerpo de hombre, se hicieron públicas en un tono de victoria. Desde ese momento comenzó el camino para convertirse en Abril, la bella, simpática y solidaria mujer que es en la actualidad.
Sus padres se fundieron en un abrazo de dolor, de espiritualidad y aunque quietos en el la mitad del mueble en el que miraron la serie de TV, sintieron una agitación violenta que terminó en una caricia silenciosa, en una caricia de perdedores. Su papá, Pedro, confesó que hasta ese momento fue homofóbico pero aclaró que nunca golpeó a ninguna persona por esa condición. Doña Flor Alba, en cambio, dijo que aunque quedó en blanco, como mirando algo perdido en el televisor, logró coger, con cariño, esa confidencia escapada del pecho de su hijo. 
Pocos minutos después del impacto inicial, esa fatalidad sin precedentes en la familia creció a niveles de espanto y creyeron que no podían volver a la calle en donde su hijo era un personaje.
Llamaron de urgencia a Jhonatán, su hijo mayor, quien entonces estudiaba ingeniería en Giradot. Le contaron sus turbaciones indescifrables pero cuando se imaginaron una respuesta de rechazo, el muchacho los desarmó: "sacúdanse de esa melancolía de vencimiento, Fabián no es un delincuente y es más, siéntanse orgullos por su valor y alégrense por su futuro.
"No le den un aire de tragedia y reconozcamos que se trata de un  gesto de heroismo", les dijo. Y agregó ¿quien de nosotros tiene el valor civil para descobijarse, para desnudarse en un programa de TV tan famoso? Es una leyenda, agregó.

Liberado de la carga reprimida por años, Fabián volvió al pueblo, reasumió sus funciones en el concejo en medio de ataques de sus adversarios y un día voló a USA, pero antes declaró que solo las almas superiores son odiadas.
Cruzó la frontera con Canadá y pidió refugio, apoyado en numerosos documentos recopilados en silencio, entre ellos las pruebas de la persecución política sistemática por parte de la clase política de Anapoima y su condición de sobrino del conductor de la familia Turbay, asesinados en diciembre del 2000.
Está a punto de obtener la ciudadanía canadiense, estudia Relaciones internacionales y de a poco reconstruye su cuerpo para que corresponda con su alma de mujer.
Creó la fundación Avril Grande, cuyo objetivo es el apoyo de proyectos de inclusión social, la lucha contra la discriminación y la solidaridad con sectores marginados de la población, a los que, eventualmente, ya les envía mercados y otros auxilios a través de su señora madre, Flor Alba Hermida. Se declaró muy optimista sobre el avance de los acuerdos de paz y anunció que volverá a Colombia para trabajar en la construcción de una nueva sociedad, basada en el respeto de las diferencias.
Emocionada, con la alegría sagrada que nace en la vida interior, me saludó desde su casa en Canadá y me dijo que quería gritar, que se sentía envuelta en una sublimidad...porque ya no tiene secretos. 
Sentí que su alma se asomó por la ventana de diálogos del Messenger y pude ver los sueños que brotaron en cada una de sus palabras. Sueños de lucha por la equidad. contra la discriminación y en favor la justicia social.

martes, 22 de mayo de 2018

Otro triunfo de la "Chiqui"


En medio de la cascada de propaganda miserable de la política, sentí una caricia al ver el mensaje de la "Chiqui" Rocío sobre el nuevo peldaño académico que acaba de coronar. Me asomé, entonces a su perfil de las redes sociales y la vi más bella que cuando nació en el hospital de Florencia, rodeada de una docena de amigos y familiares. Y busqué la foto del día de su nacimiento y me recreé durante casi media hora con las imágenes que surgieron al limpiar el espejo retrovisor y percibir las emocionantes estampas del recuerdo.

Muchas veces he patinado en el sendero de la vida y algunas veces creí que el destino no me había tenido piedad y hasta tuve pensamientos de fatalidad pero, transfundiéndome  en el alma de mis hijos y en la de su mamá, unas voces como sinfonías me sonaron en el corazón y entonces ahora siento que el aire tranquilo de la familiaridad cercana, la felicidad y la camaradería el el único respirable en mis pulmones y cuando salgo de ellas siento que no puedo vivir. Es como el premio inmerecido a un viejo indisciplinado.


Aunque en el crepúsculo de la vida sentimos todos los dolores del cuerpo y del alma, siento que la única terapia son los recuerdos que como un voto romántico llenan el vacío por la falta de esperanzas. Y, desde luego, los triunfos de los hijos que, como extensión personal, nos recuerdan nuestros propios triunfos, encantados por la distancia en el tiempo.
El mundo sufre las transformaciones derivadas de los avances tecnológicos pero la victoria de la justicia social todavía está muy lejos y seguimos violentamente separados de la igualdad, que es, del mismo modo, la Libertad.
Sin embargo, episodios de la vida como éste de ver el ascenso de la Chiqui en su formación académica y en su servicio social, tienen un significación y satisfacción especiales para la familia, porque, además, estamos seguros de que este nuevo paso es apenas otra floración en la inmensa cosecha de sus sueños que comenzó con su brillante pregrado cuando, recuerdo igualmente emocionado, obtuvo el histórico primer puesto nacional en las entonces pruebas ECAES, que, además, le dieron brillo académico a la universidad Surcolombiana.

Aunque, como dije, los mayores ya no tenemos esperanzas, me deleito con las esperanzas cultivadas positivamente por la Chiqui, Miguel, Oscar y del mism modo con las de su media hermana Tania, quienes resultaron verdaderos gladiadores académicos. Entonces, a la luz del sol poniente que alumbra mi vida, siento que bajo mis pies brotan los ideales de servicio que enarbolan cada uno de ellos, por encima de las vibraciones de mis recuerdos, como un tapete de laureles que se extiende y se oculta en el bosque tranquilo.
Revivo la figura de la niña diminuta que se metió en mi alma en ese momento solemne y desesperante de los minutos previos y siguientes al parto, cuando se funden los corazones de todos quienes están a la expectativa en una deliciosa y hasta casta intimidad. No se imaginan que ese nuevo ser se puede disparar hacia el dolor o hacia la fama por los senderos inimaginables y misteriosos del camino de la vida.

Hoy le digo a la Chiqui Rocío que, además de la felicidad provocada por este momento emocionante, siento la necesidad de levantar mi voz y pedirle, mejor, gritarle con vehemencia que siga luchando para que algún día llegue a ser más grande que las leyes  y que la gente de este país que no  permiten el ascenso y la vigencia de la justicia social, de la igualdad y de la convivencia.

lunes, 7 de mayo de 2018

El laberinto de la Memoria,la voluptuosidad de la Esperanza


Como la sinuosa pesadilla que por muchos meses erizó el pelo, destrozó cientos de cuerpos y aterrorizó los espíritus de los habitantes del pequeño poblado de Puerto Torres, una zona rural del municipio de Belén de los Andaquíes, muy cerca de la Puerta de la Amazonia colombiana, los sobrevivientes que regresaron se inventaron una escenografía singular en homenaje a las víctimas y en un costado del pequeño parque establecieron El Laberinto de la Memoria.
Para recordar los cientos de crímenes cometidos por las AUC,  que deshonraron el poder del Estado, deshonraron la vida por sus vejámenes y ocultaron su vileza detrás de una supuesta lucha contra la guerrilla. Y para poner su impronta de esperanza, quienes comienzan el retorno se inventaron un sello circular, dentro del cual sembraron, con piedras pintadas, el nombre de las víctimas ya identificadas, la mayoría de las cuales fueron torturadas y ejecutadas a pocos metros, en el siniestro "palo de mango", situado en el patio de la escuela.
Como un hongo gigante, El Laberinto de la Memoria, es un círculo deforme, como fue la violencia; los mojones con el nombre de cada víctima forman hileras encrucijadas que confunden y enredan de la misma manera que sufrieron las personas asesinadas. Por momentos se juntan y se abren, como los destinos dramáticos de los habitantes de este rincón de la geografía caqueteña.
Hicimos el ejercicio y dentro de ese laberinto sentimos cómo el cerco paramilitar se cerró. Pero también percibimos que cada piedra marcada es una gota de esperanza para este pueblo y para todo el Caquetá porque el engranaje de la Paz está en marcha. Y los acuerdos de paz la sacaron del laberinto de la violencia.
En desarrollo del Festival por la Memoria, la Paz, la Reconciliación y la Solidaridad con las víctimas de la violencia de Puerto Torres, promovido por la Universidad de la Amazonia y organizado por su Oficina de Paz, y en un acto solemne, la vocera del comité de víctimas, María Argénzola Quintero Bañol, entró al laberinto y entre relatos del espiral de la violencia, le reclamó a las autoridades la implementación de acciones que efectivamente correspondan con la etapa de reparación que tantas veces se ha anunciado. 
"El laberinto tiene una entrada y una meta, en medio de los 4 elementos fundamentales: el agua, el aire, el fuego y la tierra que suministran las energías positivas y representan el anhelo colectivo de un futuro mejor y, especialmente, de una actitud que nos preserve de la repetición de los hechos trágicos que ocurrieron en el entorno cercano y en toda Colombia", señaló la líder del comité de víctimas.
El alcalde de Belén de los Andaquíes, Leonardo Ducuara Cubillos y el presidente de la Junta Comunal, Ramón Torres, coincidieron en sus solicitudes al gobierno nacional para que se hagan efectivos los anuncios relacionados con el apoyo a la comunidad que ya fue declarada oficialmente como víctima del conflicto. Y confiaron que el proceso de identificación de las víctimas avance de manera acelerada.
Justamente al pié del laberinto, a pocos metros, hay un conjunto de piedras puestas en desorden, unas encima de otras, tal  vez como una esperanza de que muchos nombres más sean conocidos y sus mojones respectivos colocados de manera visible dentro del círculo enmarañado. Porque con esa multiplicidad de voces de ultratumba  pretenden conformar un coro para proponer una indagación tenaz en la memoria personal y colectiva.
Con un intercambio deportivo entre estudiantes de la UDLA y del pequeño poblado, conlcuyó la jornada, a la que también asistieron estudiantes de la facultad de Derecho que trabajan en sendos programas de investigación sobre Memoria histórica.
Las piedras marcadas con pintura de distinto color, que representan a las víctimas, que a su vez conforman los vericuetos del laberinto, son las guardianas  de la memoria y el símbolo de la esperanza.
Y los visitantes que se meten al laberinto, de pie o de rodillas, transforman la melancolía del dolor en la voluptuosidad de la Esperanza.

Entre la obediencia y la resistencia don Sandalio sobrevivió al huracán de la violencia


Con una cascada de recuerdos de sus victorias, pero también de sus derrotas, don Sandalio Charo Cicery, un hombre de 84 años, con inocultables señales de batallas perdidas, visibles en su rostro y en su mirada nostálgica, recibió a los periodistas de la Oficina de Paz de la UDLA en el polideportivo de Puerto Torres, el pequeño caserio en la jurisdicción del municipio de Belén de los Andaquíes, Caquetá, al que los paramilitares convirtieron en el más tenebroso centro de torturas y de muerte.
Con sus ojos puestos en el horizonte y su voz entrecortada, recordó los cuadros de esa verdad aterradora, de esos crímenes históricos perpetrados por las llamadas Autodefensas que convirtieron la escuela, el colegio y la casa cural como centros de torturas y asesinatos, y el espacio del parque como lugar de entrenamiento.
"Fuimos extranjeros en nuestra propia casa y adondequiera que fuimos; y en todos los lugares del pueblo nos sentimos inseguros, como fugitivos, esperando la hora de caer vencidos", declaró don Sandalio, para quien no es un orgullo ser el único habitante del caserio que permaneció en el lugar durante la ocupación del territorio por parte de los paramilitares.
"Bueno, Yo me fui a una tierrita que tengo a por allí cerca, a donde llegué con mi mujer y dos hijos en el año 60, cuando todo esto era selva y la única vía era el río y las trochas de a pie y a caballo", relató, tras indicar que nunca se resistió pues no fue presionado por "los de negro", quienes "apenas me saludaban" en el camino. Sin embargo, "sí me mataron a un hijo cuando terminó el ordeño en una finca cercana".

Contó que a pesar de no haber salido de los contornos del caserio, sintió cada paso que daba como el inicio de un destierro, como el que comenzó en el Tolima en 1960 con su mujer y sus 2 primeros hijos de la camada de 9 que completó después. 
La vida de los colonos es como un destierro permanente hacia la frontera agrícola, empujados por la presión de los ganaderos y latifundistas.
"Los árboles que estaban aquí -y señaló el sitio en donde hoy existe un pequeño kiosco para reuniones, cerca al polideportivo- y los mangos en el patio de la escuela, observó con voz cansada, eran los sitios para la exhibición de las personas que traían amarradas y todo el pueblo los veía y escuchaba sus aullidos".
Esos pedestales verdes salpicados con la sangre de las víctimas y desgarrados parcialmente con hachas y machetes, lucen hoy marchitos y la mayoría de las personas que han regresado los miran con cautela y sienten espasmos. Para algunos, en ese árbol de mango en decadencia, en el patio de la escuela abandonada, se escuchan todavía los ecos de la muerte, los gritos de auxilio de las víctimas, calculadas en 400 por los investigadores y de las cuales se han localizado los restos de medio centenar.
"Aquí no quedó nadie, la gente se fue, espantada por lo que veía y oía, más que por presión de "los de negro", como llamó durante toda la conversación a los ocupantes del pueblo, los miembros de las AUC.

Cuando don Sandalio hizo una pausa en sus relatos y le propusimos que hablara de la actualidad, de la esperanza, de los nuevos tiempos, por sus ojos se asomó el alma exquisita y con una sonrisa suave dejó ver todo el encanto que tienen los pensamientos en la tarde opaca de la vida.
Se alegró por la visita de la universidad, de los deportistas, de los cantantes y dijo que no siente odio sino alegría por los momentos tranquilos que vendrán para sus descendientes. Del mismo modo, le pidió al alto gobierno que no se olvide de la reparación y la mejor forma, insistió, es "darnos una buena carretera".
Sentado sobre la montaña de admiración que le levantaron los habitantes de Puerto Torres -los que han regresado después de la tormenta- don Sandalio, nos despidió con la tranquilidad del caminante que llega a la sombra de una ceiba gigante.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Personajes de la vida cotidiana. Jóvenes precozmente sensibles a los sentimientos de la Naturaleza

Con la serenidad radiante y solemne del ganador que respeta a su adversario, algunos de los jóvenes accionantes de la tutela y sentencia de la Corte Suprema de Justicia que declaró a la Amazonia como “sujeto de derechos”, subieron a la tarima del auditorio Angel Cuniberti, de la Universidad de la Amazonia, y en medio de los aplausos de los asistentes al Foro por la Paz Ambiental, proclamaron su triunfo contra la deforestación.
Las próximas generaciones los van a honrar como grandes figuras históricas por su actitud heroica que los hará sobresalir como protagonistas del gran sacudón que lanzó a las nuevas generaciones al apostolado por la defensa del planeta.
Como un huracán de patriotismo verdadero, los nombres de estos muchachos -algunos casi niños- arrastrarán felizmente su condición de sembradores de vida después del festival de derroche irresponsable durante siglos con los recursos naturales, específicamente con la biodiversidad de la Amazonia.
Con voces sonoras, casi líricas por la sublimidad del momento, como caminando sobre los laureles, los jóvenes  gritaron: que nos unamos todos para hacer algo más grande y que tengamos en cuenta qué nos enseña nuestra historia, nuestro territorio y nuestra gente para el cuidado de la naturaleza”.
Ahora que está de moda, su actitud fue como un "coscorrón" para los académicos quienes, como dijo un campesino de Morelia, "se la pasan en las bibliotecas discutiendo por una coma y no actúan". Una crítica sincera y objetiva sobre la falta de articulación y gestión para poner en marcha tanto diagnóstico y demasiada ideologización de la simplicidad de la vida cotidiana.
En la apertura del Foro por la Paz Ambiental, el entonces rector Gerardo Castrillón, destacó la actitud tenaz y ambientalmente positiva de los muchachos, y reconoció el acompañamiento efectivo de "Dejusticia", la ONG que los apoderó en todo el tránsito por juzgados y altos tribunales.
Como a Ulises al final de su larga epopeya, que vio surgir de la bruma las torres de Itaca, los  muchachos ganadores de la tutela se movieron en el escenario al calor de los aplausos y gritaron:
-Tenemos patria, tenemos hogar, tenemos Amazonia.
Los campesinos asistentes la foro académico, con sus corazones atormentados y solitarios, sintieron una ráfaga de vientos primaverales y se imaginaron sus veredas florecidas y sus huertos fertilizados con el gesto heroico de los muchachos.
Porque, sumidos en la incertidumbre de la inminente exploración y explotación petrolera, los campesinos sintieron un respaldo real a su lucha por la defensa de los recursos naturales.
Los 16 ponentes del Foro por la Paz Ambiental, le dieron a ese encuentro académico un soplo de esperanza en medio de las graves denuncias por los maltratos que sufre la naturaleza, principalmente por la  deforestación y por la creciente contaminación de las aguas con mercurio, procedente del proceso de extracción de oro.
Sobre el tema, el sociólogo Octavio Villa narró con visible dolor los casos especiales que encontró durante un reciente viaje de investigación a la región de Los Monos, en el Medio Caquetá: evidente deterioro en el estado de salud de la población indígena y malformaciones físicas, trastornos neurológicos y limitantes cognitivos que presuntamente fuesen ocasionados por la contaminación por mercurio que ingiere a través del pescado, principal e histórica fuente de proteína.
El profesor Villa dijo que su investigación está dirigida a  promover conciencia pública de lo que sucede en ese territorio del país donde la suerte de población no le interesa ni le importa a los occidentales porque los afectados son indígenas y su suerte está echada al olvido y a la desaparición, que comenzó con la llegada de los europeos a nuestra América.
"Los niños y los jóvenes agonizan en una lenta y anónima vibración ente las selvas de horizontes inconmensurables", dijo en voz baja un profesor de biología que escuchó al ponente.
A medida que avanzó la exposición de las ponencias, tomó fuerza la exhortación del rector en el sentido de hacerle un seguimiento a la sentencia de la Corte Suprema "para que no se convierta en letra muerta, como muchas de sus decisiones".
Los economistas reafirmaron su tesis sobre el extractivismo como modelo rentista que crea una cultura especulativa y denunciaron que su carácter no es sostenible porque se basa en la afectación de los ecosistemas y no en la inteligencia humana. Además, sostuvieron, fomenta la tendencia rentista-especulativa que nutre las corrientes exportadoras que, a su vez, producen fuertes impactos en la economía nacional.
Estas almas de niños y jóvenes precozmente sensibles a los sentimientos de la naturaleza, con sus ojos prematuramente abiertos a los problemas del futuro y a los misterios de la vida, deben convertirse en un referente para la juventud. Son los héroes de una nueva Colombia, la del posconflicto. Porque a partir de estos ejemplos es que tenemos que construir la Paz con la naturaleza. Porque también con ella, debemos desaprender la guerra que la puso al límite de su sostenibilidad.