viernes, 16 de octubre de 2020
!Hola, covid 19¡¡
viernes, 14 de agosto de 2020
Los sueños que me dibujó la anestesia
Lo único que recuerdo es a un viejo de barba blanca, sentado en mi cama, casi sobre la cabecera.
El miedo es como la materia. No se destruye, apenas se transforma.
viernes, 7 de agosto de 2020
Batalla de Boyacá
Después del drama inmortal de batallas, lágrimas y sangre que fue la guerra de la Independencia, se acabó el heroísmo del pueblo en defensa de sus derechos. Independencia del yugo español, servilismo ante la oligarquía criolla déspota, corrupta y excluyente
El 7 de agosto es considerado como Día de la Libertad. Una
celebración nominal porque, ¿habrá Libertad real cuando los obreros que
producen la riqueza, padecen grandes necesidades; las comunidades
afrodescendientes, excluidas e insultadas; los niños consumidos por el hambre
en los sectores "marginales"; los campesinos harapientos que mueren
por falta de atención médica; las mujeres violadas por miembros de los grupos
armados, legales e ilegales...y por particulares; hombres asesinados en
presencia de sus familias; líderes sociales asesinados sistemáticamente por la
defensa de los intereses colectivos; un gobierno corrupto, déspota y ahora teocrático
que se niega a darle cumplimiento a los Acuerdos de Paz y se muestra
indiferente ante los asesinatos de guerrilleros desmovilizados; y los políticos
de espaldas al pueblo partiendo, de manera virtual, la torta del nuevo periodo presidencial?. Las olas de
la corrupción se rompen contra el pecho del pueblo inerme que, apegado a los
mandatos, pide misericordia y espera el milagro de los pocos luchadores que se
levantan en medio de este torbellino de la nueva Conquista para despertar el
alma de la protesta. Este es el momento actual, 201 años después de la gloriosa
Batalla de Boyacá. Colombia es un paraíso, pero para los poderosos, para la
politiquería y para la corrupción.
En la conmemoración de la gloriosa Batalla de Boyacá cabe mencionar un episodio heroico ocurrido en desarrollo de esa justa, que está asociado al llamado "reclutamiento de menores", un
tema manejado demagógicamente por el gobierno y los políticos. Mientras la
lucha sea legítima, también los niños pueden colaborar, como colaboró Pedro
Pascasio Martínez, de apenas 12 años, quien hizo prisionero a Barreiro y lo
entregó a Bolívar la noche del 7 de agosto de 1819, pocas horas después de
terminada la batalla de Boyacá. El menor es, además, un ejemplo de honestidad
pues no se dejó sobornar por los ofrecimientos que le hicieron los
"realistas".
Simón Bolívar expidió el decreto de la 'Orden de Boyacá' para enaltecer a todos los batallones y escuadrones que participaron en la memorable Batalla de Boyacá. La orden se prostituyó, como tantas cosas de la lucha libertaria, y hoy en Colombia, por asuntos de la politiquería, esa alta distinción es como un cigarrillo, que no se le niega a nadie...a ningún lagarto, naturalmente. Alcanzó hasta para Norberto, un reconocido personaje del mundo de los estilistas.
¿Cómo hablar de Libertad y evocar los nombres de los grandes patriotas y mártires de la independencia cuando su obra ha sido destruida por los nuevos amos que, paradójicamente, reciben el aval electorero del pueblo al que tienen sometido?.
Confiemos en que tantas luchas, tantas vidas, tanta sangre no serán en vano y que un día no lejano podamos poner en el Congreso y en la Casa de Nariño a legítimos, auténticos voceros populares para hacer de Colombia na nación más justa.
jueves, 16 de julio de 2020
Día de los transportadores. Perfiles: choferes de buses y busetas, operadores multifuncionales
viernes, 12 de junio de 2020
Tapabocas, más terrible y siniestro que la pandemia

Hace apenas dos semanas confesé que en mi espíritu ya no habría espacio para albergar nuevos miedos porque, aseguré del mismo modo, que ya había llegado al futuro, al que tanto le temí desde mi niñez. Pero esta mañana, caminando por una trocha que comunica las veredas El Agrado y Palestina, del municipio de Salento, Quindío, me sentí espantado por las carcajadas de un grupo de encapuchados que transitaban en sentido contrario. Porque un hombre encapuchado puede ser objeto de distintas interpretaciones, desde una simple protesta, un acto terrorista, una violación o un atraco. Como ráfagas, pasaron por mi mente los momentos de terror sufridos durante la represión estatal contra los activistas sociales en el Caquetá durante los años finales de la década del 70 y comienzo de los ochenta y específicamente recordé la macabra "entrevista" forzada a la que me "invitó" un coronel de apellido Barragán, entonces comandante de una unidad operativa menor en Florencia, que resultó ser una emboscada de 4 militares encapuchados en una de las tétricas salas de interrogatorios del batallón Juanambú.
Creyendo que me doblegarían por esa escena de violencia psicológica, me hablaron duro y me ordenaron sentarme en una silla libre, alrededor de la mesa redonda.
Por causa del confnamiento y el miedo constante que se difunde por los grandes Medios, y por el pensamiento permanente en una amenaza, el organismo se prepara para enfrentar un peligro, pero si esa situación se prolonga demasiado se puede generar un estado de indefensión y vulnerabilidad, afirman los especialistas. Y agregan que se pueden desencadenar estados de pánico. Muchas personas empiezan a sentir su incapacidad para controlar la amenaza, principalmente ante las perspectivas desalentadoras de su futuro inmediato. Esa terrible ansiedad también ha modificado la percepción que tenemos del "otro" y ahora las personas ven como enemigos a los demás, de quienes es preciso alejarse porque son potenciales portadores del virus. Se acentuó el individualismo y entonces se podrá desbaratar el tejido social.
En mi caso particular, sufro de ansiedad por los abrazos, los besos, las caricias, las sonrisas, la cercanía, la camaradería y la calidez de mis familiares y amigos, a pesar de que estoy a punto de completar 4 meses sin confinamiento, entre 4 familiares que con su estilo de vida me ayudan a prevenir eficazmente la monotonía, en medio del paisaje cafetero, con el olor del campo y el avistamiento de aves durante las caminatas diarias en compañía de Teo, mi perro amigo.
Una sonrisa, leve o en forma de carcajada; un abrazo, suave o apretujado; una frase, una mirada, una caricia, tienen la magia de recomponer, de aliviar, de conectarnos con el alma de quien la recibe.
-Tu no tienes miedo de las máscaras, Chucho, solo tienes una nostalgia porque no puedes sentir las sonrisas, porque no puedes ver el rostro de la gente, porque no puedes abrazar...porque no puedes mamar gallo, porque ya tienes ganas de regresar a casa, me dijo mi hermana Martha cuando le hablé de mis nuevos temores.
viernes, 29 de mayo de 2020
Setenta años: la llegada al futuro..."cuadrando caja" con los escombros del huracán de la vida

Volví a sentir miedo ese día, pero no por mi futuro sino por el de las nuevas generaciones ante la realidad violenta que vivía el país en esos momentos. Y que, ciertamente, no ha cambiado todavía, 20 años después.
Después de un accidentado proceso de rupturas con los estereotipos de organización social que nos maduran y predisponen para la subordinación, la dominación, la exclusión y la discriminación, sembrados por los sectores dominantes a través de los modelos educativos, reforzados por los Medios de comunicación, me convertí en una especie de héroe rebelde, en un hombre de negación e inconformidad, con la duda constante como precursora de la certeza, como instrumento para la eliminación de verdades absolutas, la vdoz incómoda para oponerse a la unanimidad, para buscar el contraste, como dice la trillada muletilla "para ver siempre la otra cara de la moneda". Si todas las personas piensan de la misma manera, es más sencillo manipularlas, someterlas, dominarlas y oprimirlas, le aprendí a un profesor de filosofía.
De manera simultánea desarrollé un gusto especial por las cosas simples y aprendí que detrás de ellas se esconden muchas historias, emociones, frustraciones, dramas e ilusiones. Aunque simple, cada cuadro de la realidad y principalmente del paisaje, tiene trascendencia. ¿Dónde encontrarán placer aquellos que no le dan importancia a las cosas sencillas, aquellos que no tienen sensibilidad para disfrutar el olor del bosque, el color de los animales, el perfume de las flores, el golpe del viento y la neblina?; quienes viven pegados a los bienes materiales, los que luchan por cosas que no necesitan, aquellas personas solemnes, excesivamente formales, que solo tienen tiempo para sufrir, que van por la vida a toda velocidad?. Los exhibicionistas o "vitrineros" que vuelan con los vientos de la publicidad?
También dibujé con cierto lirismo las cosas invisibles y las historias de vida de cientos de personas invisibilizadas por los grupos dominantes de la sociedad. Utilicé los Medios de comunicación para promover el activismo social y mostré a los verdaderos personajes de la vida cotidiana, los héroe del tejido social.
Me siento caqueteño de corazón; allí bebí en las fuentes misteriosas del ensueño y también del dolor. Allí conocí los laureles y también sucumbí periódicamente ante las tempestades de la indisciplina.
Despertando mi solidaridad, acompañé el proceso de lucha del pueblo olvidado, excluido y oprimido de la "otra Colombia". Participé en el proceso formativo, organizativo y combativo de los movimientos sociales que marcaron un periodo importante de la reciente historia de sur del país y, como muchos en la noche patética de la desesperación y auge represivo del Estado, sufrí la persecución y satanización, ese momento de la vida cuando las desgracias germinan el instinto violento de morir.
Un día boté a mi esposa, a mis hijos, a mi familia toda, a mis mejores amigos, a mis pensamientos y mi dinero, pero no pude botar el miedo para también botar la vida. Me autoflagelé, me fundí con las personas que viven en la desesperación por no tener nada, ni siquiera esperanzas Pero también un día me reencontré con las fuerzas latentes que animaron mi espíritu fatigado y, con los dramas de la desgracia humana pasando por mi mente a borbotones, regresé a mi entorno natural.
Me ilusioné con el proceso de Paz a pesar de la persistencia criminal de sus enemigos y del incumplimiento de los acuerdos pactados en La Habana por parte del actual gobierno. Y, como en la canción, "después de cada ilusión, un desengaño", que es el péndulo eterno en el que vive colgada la mayoría de los colombianos. A pesar de todo soy de los que creemos en la posibilidad de cambiar este país a punta de la lucha organizada, del diálogo, de la tolerancia, de la negociación y transformación de los conflictos a punta del poder de las palabras. En Colombia, la gente se acostumbró a la guerra, sostenida y fomentada por los políticos, a quienes les conviene pues ya es conocido que durante los conflictos y en las crisis es cuando mejor ocultan sus "torcidos". Es tan poderosa su influencia que las personas comunes, las de "Mano Pueblo", le tienen miedo a la Paz.
Soy un hombre de contradicciones enriquecedoras que me ayudaron a conocer la diversidad del mundo. He saltado de la unidad a la dispersión, de la alegría a la tristeza, de la abundancia a las limitaciones materiales. He visto brotar la vida en una humilde canoa en el río Caguán y también he visto el rostro de la muerte en la selva, en los hospitales, en las calles.
Cuando comprendí que los comerciantes cuantificaron el valor de la información y la Verdad se convirtió en una mercancía, me retiré de los grandes Medios de comunicación que, inevitablemente, expresan la voluntad de sus propietarios. En los Medios de provincia y últimamente en Medios digitales, así como desde mi blg- catanochucho.blogspot.com -mantenemos la defensa de la Libertad de Prensa como la esencia de todas las libertades porque bajo su bandera ningún crimen quedará impune.
Observo con preocupación que algunos amigos -a esta edad ya desaparecieron los enemigos- traicionan sus ideas y abandonan sus principios asociados con la percepción de la realidad y el análisis de la coyuntura sociopolítica y económica del país. Para muchos, la declinación de las energías por causa de la edad es también la hora de las conversiones a credos y grupos que no corresponden con sus posiciones tradicionales.
-Estás horriblemente asustado, en un proceso de regresión, le escribí a un excompañero de luchas tras recibir vía Whatsapp una invitación suya a multiplicar la cadena de oración "por los fieles difuntos". 
Esta mañana durante mi habitual caminata, pensativo, lleno de la vitalidad acumulada durante siete décadas, contemplando el soberbio rojo-amarillento de las 6:30 de la mañana, las siluetas de las colinas cercanas, las palmas que se inclinan reverentes empujadas por el viento, y emocionado por la alborada de los pájaros, sentí que mi espíritu no puede albergar nuevos miedos porque ya llegué al futuro, el que tanto terror me despertaba.
Los setenta nunca serán de agotamiento...serán un fecundo renacimiento.
Avanti con il pene.
Avanti con la lengua.
Avanti con la mano.
Avanti con il culo.
viernes, 22 de mayo de 2020
Ochenta y siete años sin Vargas Vila, una columna de fuego demoledora de ídolos y convencionalismos
Considerado como el pensador más elocuente de su tiempo, no ha sido suficientemente estudiado pero sí constantemente satanizado, principalmente por las Iglesias y por los sectores dominantes de la sociedad, por causa de su mordaz acento condenatorio contra los opresores y violadores de los Derechos Humanos y principalmente de la Libertad de Prensa, desde las páginas de sus libros que son, a la vez, hermosas piezas líricas. Porque además de guerrero fue un poeta.

En una de sus piezas autobiográficas, el autor reconoce que "detrás de Ibis y Aura o las violetas no hay sino literaturaje y politicaje despreciables, dignos de quedar enredados en las selvas bárbaras que atravesé" y se lamenta de haberles dado mucho valor y encariñarse de ellas.
Porque sus críticos no conocen o desconocen de manera deliberada obras como De la Historia, Ars Verba, Laureles Rojos, Verbo de Admonición y de Combate", Prensa Libre, La Conquista de Bizancio, Césares en Decadencia, Los Parias, Los Divinos y los Humanos, Los Parias, entre otros, que son excelsas pinturas de la tiranía y de lucha por la Libertad y por la Verdad, de manera contundente, permanente y siempre leal a sus principios.
Fue tanto el odio que despertaron sus obras, que se ofrecieron jugosas recompensas por la captura -vivo o muerto- del hombre que inauguró el estilo incisivo y abrasador contra los poderosos. Además, se recurrió -como sigue ocurriendo hoy- a la difusión de de noticias falsas sobre el autor, como asegurar que su misantropía, su misoginia, su odio a la iglesia católica nacían del hecho de ser hijo de un cura y una monja. Que era homosexual, que apoyaba acciones terroristas, que presidía sesiones de satanismo, que era impotente y hermafrodita.
Los curas amenazaron con las llamas del infierno a sus fieles y calificaron de grave apostasía la lectura de sus obras. Paradójicamente, las noticias falsas como las amenazas, aumentaron su popularidad y en varios países sus obras fueron leídas con entusiasmo y la crítica internacional le otorgó el título de Maestro.
En el prefacio para la edición definitiva de sus obras, enfermo y casi ciego, Vargas Vila escribió que "miraba la llaga miserable de su corazón" y admitió que fueron las tragedias de su espíritu las que les dieron vida a sus obras: "la sal de mis angustias regó el prado en que nacieron esas rosas violentas y líricas, llenas de un perfume de desolación".
En La Simiente, personalmente veo un autoretrato de Vargas Vila en el protagonista Leonardo Bauci, serio, franco, voluntarioso, pero rudo a la vez, quien en una de las veladas a las que concurrían sus más allegados, sostiene que "es el milagro de pensar lo que engendra la gloria de vivir".
En la introducción de la edición de sus obras completas, Rubén Palacio Viso sostiene que "las obras de Vargas Vila son más que un monumento literario de un hombre que llenó el fin de un siglo y el comienzo de otro. Es la voz de un hombre que entre clamores y batallas sembró en las almas el más loco amor por la Libertad"
Y para cerrar, de Ars Verba, extraigo esta sentencia que se refiere la inmortalidad del pensamiento y de la palabra: "solo la muerte hace enmudecer al Genio...y el Genio empieza a vivir el día que muere".
Vargas Vila nos dejó un ejemplo de lucha y de elocuencia. Quienes aprendimos algo de su vida entendemos por qué los dueños del poder intentan eliminar a los hombres que buscan la Libertad. Y en Colombia, son muy frecuentes y crueles los casos en que esos intentos son materializados.















