domingo, 9 de febrero de 2025

Día del Periodista. "Los periodistas no podemos mentir aunque tengamos delante de nosotros los aplausos y, detrás, la cuchilla de un verdugo".


“Los hechos son independientes de la noticias”, aprendí cuando, desertado de la facultad de derecho de la universidad La Gran Colombia en Armenia, fui contagiado con el dulce veneno del periodismo. Y aprendí, además, que “un hecho requiere la intervención de un operador semántico para convertirse en noticia”.
Con el desarrollo de la tecnología, la segunda parte de mi aprendizaje inicial se devaluó progresivamente y entonces los operadores semánticos fueron menos indispensables para la transformación de los hechos en noticias. Desaparecieron los “cuartilleros” –embriones de cronistas y escritores- que fueron remplazados por los perifoneadores de las cabinas de radio con sus oraciones atropelladas y en los medios escritos se hizo más evidente la escasez de los añorados cuartilleros, en cuyas páginas surgieron los “razoneros” que algunas veces no pueden construir las noticias que correspondan fielmente a los hechos, enredados en galimatías semánticos, sintácticos y morfológicos que convierten sus escritos en verdaderas adivinanzas.
El vertiginoso auge de las redes sociales pulverizó, del mismo modo,  al operador semántico y con un solo “trino” en twitter o una línea en el muro de facebook, un hecho alcanza la categoría de noticia. En muchos casos, los ciudadanos corrientes conocen los hechos primero que los periodistas y pasan de su condición de receptores a emisores de la información, con una sencilla, fría y mal ejecutada operación semántica.
Este derrumbamiento de los procesos tradicionales  de la información que parecían inmodificables, provocó también el hundimiento de otras condiciones clásicas para el ejercicio periodístico en medio de la marea futurista, tales como la formación académica, la pasión por la Verdad y la Libertad, el compromiso con el dolor ajeno, la investigación, la duda y el interés por la cotidianidad y por las historias de vida que caminan por ciudades y campos del país.
Además, el deber y el compromiso del periodista con la verdad fueron lesionados por los empresarios de la información  que, al imponer condiciones laborales de hambre, obligaron  a los trabajadores de la palabra a convertirse en constructores de perfiles baratos, a maquillar los hechos, a decir mentiras a cambio de falsos reconocimientos, pautas publicitarias  y prebendas de distinto tipo para completar sus salarios. Aquellos que no pueden arrastrar la cadena de la pauta y la mentira, “no dan la talla” y son sustituidos cruelmente por asesores comerciales que originaron un híbrido muy peligroso para la Verdad y para el derecho de información. Desaparecieron, asimismo, los brillantes y vehementes editorialistas en la radio y en la prensa, aquellos periodistas que arrojaron la semilla del inconformismo y ante los cuales temblaron los politiqueros, los corruptos, los incapaces y los criminales. Fueron como águilas anunciadoras que, cumpliendo con su deber de voceras del pueblo, pusieron sus garras sobre las llagas de los destinatarios de las arengas. Fueron remplazados por ruiseñores que le cantan al poder. Es la prensa mediocre y venal que le hace coro y le dibuja muecas de satisfacción a los déspotas y traidores que engañan a la gente que dicen representar.
La verdad dejó de florecer en los labios y en las manos de muchos periodistas, quienes guardan en sus gargantas y en sus computadoras las palabras libres ante el soborno, el chantaje o las amenazas. La corrupción, la injusticia, la violencia, la indolencia y la politiquería marchan erguidas y soberbias, escoltadas por el silencio cómplice de los grandes Medios de comunicación y de algunos periodistas. El poder de los grandes Medios se refuerza con el ejercicio del periodismo de biberón que se alimenta de los presupuestos oficiales y por tanto es acrítico, complaciente y mentiroso.
El avance y la reconocida influencia de las redes sociales, que produjo los operadores semánticos espontáneos, no convencionales, abrió el camino para el ejercicio del periodismo alternativo que ya es más que una ilusión, es una esperanza para un país dominado por el despotismo, el crimen y la fuerza.
El periodismo alternativo es, pues, una opción que nos permite cortarle la carótida a la politiquería en la información y romper esa cadena que condena a los comunicadores a su dependencia del gobierno, de los poderosos, del comercio y hasta de las congregaciones religiosas.
Un periodismo alternativo que, además, por su carácter horizontal, se retroalimenta de manera constante y pone la controversia fraternal como elemento fundamental en la dinámica informativa que, del mismo modo, genera grupos de estudio y de trabajo que no solo contribuyen al registro verdadero de los hechos, sino que también impulsa procedimientos dirigidos a transformar la realidad en donde se ejercita.
La gravedad dolorosa del momento histórico que vive el país tiene su origen en el silencio ante los hechos perturbadores y en la manipulación y maquillaje de las informaciones, pues es a su sombra que el delito avanza. El “tapen, tapen”, se hace con al apoyo de periodistas sobornados, amenazados, silenciados o eliminados.
Entonces, el torrente informativo se nutre de hechos triviales que alejan a los receptores de la realidad nacional. Por eso, las piernas de James y las tetas de Sofía Vergara, entre otros, reciben un tratamiento amplio en todos los medios, mientras que las muertes de niños wayúu en la Guajira, el asesinato de líderes sociales, el incumplimiento de los Acuerdos de Paz, la reiterados hechos de corrupción y los sufrimientos de los usuarios de las EPS,  apenas son mencionadas brevemente. 


La duda, que es el estado perfecto del espíritu periodístico, dejó de ser una forma de enseñarle a pensar a la gente porque los periodistas asumen como cierto el contenido de los boletines oficiales, de los cuales son sus multiplicadores...y hasta sus incensarios.
El periodista alternativo es un generador de ideas, un inquieto creativo de circunstancias, un inventor de nuevas formas de mostrar los hechos y de explicar sus implicaciones, un analista permanente y a su vez autocrítico que corrige las fallas en un aprendizaje permanente.
En medio de los avances, los trabajadores de la palabra debemos mantener el grito de alerta aunque seamos derrotados, aunque caigamos salpicados de sangre porque el silencio y la indiferencia son crímenes contra la verdad, porque son más nocivos que la violencia y la corrupción. Porque la verdad existe, es un hecho, pero no siempre alcanza la categoría de noticia ante los sobornos, el chantaje y la violencia contra los operadores semánticos.
Porque -también lo aprendí en mi formación- los periodistas no podemos mentir aunque tengamos delante de nosotros los aplausos y detrás, la cuchilla de un verdugo.
Somos hombres de palabra, ¡HAGÁSMOSLA CUMPLIR!!!!

miércoles, 5 de febrero de 2025

Parque de la Vida, un jardín abandonado que perdió su encanto



El Parque de la Vida, un regalo de los cafeteros a la ciudad de Armenia con motivo de su centenario, en 1989, considerado como el lugar de máxima personalidad ambiental en la ciudad, es hoy el gran jardín abandonado que despierta un sentimiento combinado de tristeza y enojo entre sus pocos visitantes. Y deja al descubierto la tiranía de la burocracia, la negligencia y la politiquería, que hace imposibles las cosas posibles, como una esclavitud de la ciudadanía.
Hicimos la visita al parque en medio de la expectativa derivada de la belleza absorbente que se aprecia desde la avenida Bolívar, camino al norte de la capital quindiana. Inquietos y ansiosos, tomamos el sendero que conduce al corazón del parque y nos impresionó gratamente la perspectiva que ofrece el descenso al lago y la visión de las cascadas artificiales cuyas aguas, a lo lejos, semejan enormes cabelleras que caen apacibles sin generar admiración por su estilo repetido, desgastado y previsible, como un decreto.

El lago, turbio y con evidentes señales de revolturas dudosas, mantiene la admiración de su aislamiento, adornado por peces, patos y gansos de distintas especies, atractivo principal de niños y adultos que los alimentan con trozos de pan y galletas lanzados en distintos ángulos para estimular bruscos movimientos de las aves en su disputa por la comida.

Las altas y verdes siluetas proyectadas por los guaduales se alzaron, se mostraron majestuosamente, brillaron con el sol perpendicular del medio día y también hicieron reverencias, movidas por el  viento, como engrandecidas para llamar la atención de los visitantes, Pocas cosas tan bellas como esa estampa llena de sensualidad que domina el paisaje del parque con una mirada controladora y alegre.



Los senderos de la periferia, musicales, llenos de armonías extrañas producidas por el canto de pájaros, grillos, insectos, mariposas brillantes y por la numerosa presencia de guatines -guaras, en otras regiones- de distintos tamaños, pierden su encanto por falta de mantenimiento, como las fincas de las viudas. Una quebrada impresionantemente contaminada con aguas negras, una cloaca pestilente, desarma los espíritus y nos llena de enojo. Es una mancha, un fantasma denso y venenoso, un madrazo contra el medio ambiente. Sentimos y percibimos el esfuerzo de la gente para transitar por este sector, como si se enfrentara a una desviación del camino y entonces un sordo rencor los empuja a salir de ese paraje.

El triunfo por el contacto de la naturaleza se torna angustioso y entonces pensamos que en estas condiciones, al parque le ha pasado la edad para provocar emociones, es un sitio sin ambiciones después de una época dorada, amada y disfrutada por los cuyabros y por miles de  visitantes. Ahora es una gran superficie para homenajear a la negligencia y al desamor. La negligencia, principalmente, de la Sociedad de Mejoras Públicas que se olvidó de ese joven 36 años que hoy luce como un viejo que por cansado de tantas victorias, ya no merece  otras.


Entre la sombra de los guaduales y el gorjeo de los pájaros, nos sentimos como en medio de una pompa celestial y desde las ventanillas naturales por donde entra el sol, vimos garzas meditativas y muchos gansos que hunden sus plumas y sus picos en el lago tranquilo que empieza a recibir el tributo de las cascadas ficticias y silenciosas. Un ibis café oscuro se posó cerca al lago y con su pico curvo y largo nos trajo a la memoria la novela de Vargas Vila, en la que Teodoro, apasionadamente enamorado, es traicionado por Adela, su mujer. Como el pueblo, traicionado y burlado por los políticos que menosprecian la imporancia de este trofeo de la Naturaleza. Y en la densidad del follaje, una pareja que empieza la ceremonia tempestuosa del amor, tranquila, alejada de la vista del público, indiferente a los comentarios, en la sinfonía de las promesas, encendida por la pasión. El parque tiene todas las virtudes, comentamos .

Los pocos asistentes son rigurosamente disciplinados en el manejo de los desechos, pero los excrementos generados por la superpoblación de palomas se esparcen por todo el parque, como mancha grisácea.



Recobrada la calma y serenada la atmósfera, tomamos otro sendero que, poco a poco, pierde sus señales de transitabilidad, lleno de musgo y con tímidos signos de vegetación, nos indicó que el flujo de personas es poco, tal vez por la pérdida de atractivos. Al devolvernos, tomamos un nuevo rumbo que nos puso después de unos pocos minutos en la pista de patinaje, en donde resucitaron las sensaciones emocionantes, por su magnituid y belleza, por la espectacular vista del histórico cerro de las antenas y otros picos de la cordillera central, así como algunos edificios del norte de Armenia que con indiferencia se asoman en el paisaje.

El crepitante malabarismo de los patinadores de todas las edades nos elevó la pasión de esta visita y sus gritos triunfales refrendaron el éxito de la jornada mientras el sol avanzaba en su apoteosis de las 4 de la tarde.


Miles de personas visitaron el parque en diciembre, en las horas de la noche, atraídas por la campaña publicitaria Navidad Encantadora para disfrutar del espectáculo de luces y colores que las "Empresas Públicas" montan anualmente. Es decir, que la belleza del campo, la limpieza de su perspectiva, la novedad del paisaje, su vegetación, sus atractivos naturales y sus distintos espacios para la realización de eventos especiales y permanentes, ya son menos importantes que las luces artificiales.

El escenario principal es un tapete de excrementos de palomas, porque no existe agenda para que los artistas populares actúen diariamente, los espacios de exposición están vacíos, mientras artesanos, músicos, pintores y escultores exhiben sus trabajos en las calles.

Los estudiantes de las distintas Instituciones educativas deben ser los usuarios permanentes de sus instalaciones, pero es urgente la recuperación y aseo del parque. El tema de las palomas y su manejo debe ponerse al orden del día pues estas aves son transmisoras de graves enfermedades a través del contacto con sus heces, de forma directa o indirecta, pues los excrementos, al secarse y convertirse en polvo, pueden ser inhalado por las personas o contaminar las superficies, el agua o los alimentos, sostienen los expertos. Es urgente una labor interinstitucional para el manejo de la creciente densidad poblacional de esas aves y en general para la recuperación de esta joya medioambiental.

El parque es un joven enérgico que todavía ruge formidable,  con una rima de poema, que reclama una manito que le cambie su lúgubre encanto. Porque si persiste la negligencia y el desinterés, el texto de Alejandro Gonzáles, en el que se invita al funeral de la Naturaleza, podría ser, muy pronto, el epitafio para el parque de la Vida.

Con todo su irresponsable abandono, así descuidado, el parque conserva su esplendor magnífico y al momento de salir sentimos un aire de satisfacción al volver la mirada sobre este espacio ideal para los espíritus fatigados en busca de reposo. Disfrutamos ese paisaje, que aunque está a punto de convertirse en un antro tenebroso, es como un beso de placer, e imaginamos su belleza si fuera retocada por un gesto de solidaridad y responsabilidad del gobierno municipal.










domingo, 22 de diciembre de 2024

Mercado de Bazurto, compendio de la otra Cartagena
Aunque los colombianos solo conocen la Cartagena amurallada, mágica, turística, industrial, la anfitriona de los encuentros del llamado Jet Set nacional e internacional, la ciudad soñada como destino de vacaciones y para la celebración de matrimonios sonados y fiestas de quinceañeras hijas de papi y mami; la de las playas inolvidables, la de playa Blanca, Islas del Rosario, Bocagrande; la de la India Catalina, el monumento a los zapatos, la de las gordas de Botero, la de los museos y, en fin, la de los glamuros centros de belleza especializados en el perfeccionamiento de la belleza física,.es evidente que existe la otra Cartagena, la raizal, la de calles destapadas, casi intransitables; la de las casas humildes, la del 65% de los cartageneros que viven en extrema pobreza, entre pandillas barriales y la criminalidad organizada.
La otra ciudad, que como la mayoría de las urbes colombianas azotadas por la corrupción y la politiquería, sufre por el cierre o restricciones de sus hospitales, que se inunda cada vez que llueve, en cuyas esquinas proliferan las basuras y los grupos delincuenciales que imponen fronteras invisibles y en donde además, como factor común, su población sufre de hambre y por la insatisfacción de sus necesidades fundamentales.

Las dos Cartagenas están separadas apenas por unos pocos metros después de la plazoleta de la India Catalina y en donde, justamente, se sufre por causa de una crisis de movilidad, ruido y ocupación del espacio público que no he visto en ninguna de las ciudades que he visitado en mi vida ya crepuscular.
Y en el corazón de esa otra ciudad que se mueve en medio de la mayor anarquía de tránsito vehicular, la avenida Pedro de Heredia, su columna vertebral, nos condujo al famoso mercado de Bazurto.
El viaje en bus urbano desde la otra Cartagena nos puso al borde del miedo y la desesperación como consecuencia de las altas velocidades, las piruetas, los quites, el alto volumen del radio, los gritos del “sparring"-el ayudante, en otras regiones del país- y la invasión de los vendedores y "rebuscadores" de distinto tipo que, curiosamente, aquí entran libremente a los automotores, sin pedir autorización de sus conductores.
El mercado de Bazurto es como una isla independiente en donde el desorden y el caos son parte de sus componentes esenciales que hacen de este lugar un punto combinado entre el encanto y el miedo.
En medio de una vetusta y gigante construcción, las carpas y toldas sucesivas en las que se venden toda clase de artículos, están metidas entre un laberinto de callejones por los que, por minutos, me sentí más desamparado que un niño separado de su madre.
La lucha de los concurrentes es más feroz por el espacio que la disputa por los productos ofrecidos a gritos como “mera regalía, el que compra de noche y vende de día“. 
-Aquí algunas mañanas no hay espacio ni para los pensamientos, me dijo Luis Carlos Vasquez, un vendedor de verduras que crió a sus 9 hijos con el producto de su trabajo en un negocio donde vende de todo.
Hombres, mujeres, niños y jóvenes, algunos sin camisa, atienden las ventas en esta vitrina singular que ofrece desde una aguja, frutas, yerbas, verduras, granos, repuestos de segunda, yuca, plátanos y carnes en medio de aguas negras. Pero, la simpatía y la cordialidad a todo momento, confirman que los cartageneros son hombres y mujeres alegres y descomplicados. Con algunos de ellos, nos tomamos fotos y compartimos varios minutos mientras nos refrescamos con agua helada.

Me sorprendió una vendedora de bocachico quien dijo que sus pescados los importan de Argentina. De la misma forma como el café que tomamos en algunas regiones del país, lo traen de Vietnam.
Durante los primeros minutos del recorrido, sentí desazón y fastidio por este lugar, pero poco a poco me metí en el cuento, ante la calidez de los vendedores y la paciencia de los visitantes a quienes no les escuché ninguna manifestación de inconformidad.
De acuerdo con un relojero, quien por causa de los avances tecnológicos se vio obligado a desarrollar otras habilidades como la reparación de celulares y relojes digitales, en la esquina de ingreso a Bazurto, sobre la Pedro de Heredia, las autoridades ambientales han encontrado hasta 90 decibles de ruido.
El mercado de Bazurto se instaló en su lugar actual desde 1978, cuando los vendedores fueron trasladados allí desde el lote donde se construyó el lujoso centro de Convenciones y varias administraciones han intentado su reubicación, pero, como sucede con otros asuntos locales, como la modernización de la ciudad, la planeación de su crecimiento y la terminación del Metro Caribe, se disolvieron en los escritorios de las administraciones. Mientras tanto, los habitantes de la otra Cartagena seguirán felices con este motor de contaminación de las playas donde se divierten los moradores ricos y los visitantes de la otra “Heroica“.
Y como ocurrió pocos años después de la fundación de la ciudad, cuando las murallas no solo sirvieron para su defensa sino también para la discriminación, hoy a los pobres -que en un alto porcentaje es la población negra- se les esconde, se les aleja, se les desconoce.

                                                            

jueves, 5 de diciembre de 2024

Requiem por la muerte de los sitios non sanctos de Armenia

 Es injusto el olvido que se extiende como un laberinto sobre la tumba de los otrora rimbombantes tertuliaderos y sitios de diversión de la gente non sancta de la capital quindiana.

En un recorrido lleno de ansiedad morbosa por los sitios en donde funcionaron aquellos refugios de regocijo y descuadernación de la gente de a pie, de “mano pueblo”, esos falsos altares de belleza y cariño en donde  muchas personas se postraron para meter sus penas entre el torbellino del alcohol y la prostitución, no encontramos señales de esos triunfos efímeros, de esas rosas de pantano, de aquellas lágrimas arrancadas por la traición o por la muerte de un ser querido.

                          Foto de Diana Maria Duquev facebook Eje cafetero memoria fotográfica

Desde la antigua galería o plaza de mercado –hoy sede del CAM- y a lo largo de las carreras 18 y 19, hasta Tres Esquinas y Arenales, existió el principal cordón del licor y el pecado que amarró fatalmente a varias generaciones de cuyabros pero en donde, del mismo modo,  nacieron y crecieron numerosas manifestaciones artísticas y literarias en medio del aguardiente “tapetusa”, fabricado en el sacatín de Rincón Santo muy cerca del Parque Uribe.

Veteranos contertulios, retoños de críticos, periodistas, políticos y hombres de radio, así como empleados oficiales, obreros de la construcción, choferes y hasta estudiantes, alimentaron sus musas entre la euforia de los tragos y la ardiente pero postiza sensualidad de mujeres de todas las edades que también disfrutaron con la virtuosidad de la rima, el canto, la controversia encendida, o con la simpleza de la charla sobre la cotidianidad.

Otros, dominados por el impulso apasionado del olvido o por sus ímpetus de orgullo, le dieron la espalda a las celebraciones colectivas y se disolvieron frenéticamente en sus soledades, en un rincón de los muy famosos cafés Las Olas, Lux, El Ajedrez, El 5 y 6, La Montaña, el Polo, El Pielroja, El Águila, El Bengala y El Partenon, en el centro; El Caribe, de Sixta Tulia;  o en la cadena de cantinas situadas entre las calles 36 y la 50, en los contornos de la cárcel San Bernardo.

Obedientes de la sentencia popular según la cual “después de prendido -picado- uno va a cualquier parte”, muchos contertulios y algunos solitarios terminaron atados por el nudo taciturno pero efervescente formado por esa otra gran colonia de antros de placeres deshonestos en los contornos de la antigua estación del ferrocarril, cuyos vestigios se observan actualmente, transformados en macabras guaridas del vicio y el delito, con La Aldea como máxima expresión y en donde murieron lentamente sus ímpetus y sus presupuestos.

Foto de Samuel A. Osorio Eje cafetero memoria fotográfica

Después de la calle 30, por las mismas carreras 18 y 19, también funcionaron famosos eslabones del placer y la concupiscencia, que encadenaron a muchos paisanos en medio del rumor de la música de carrilera, boleros, rancheras y damiselas de distinta arquitectura corporal, perversas, y hasta de lindas jovencitas recién ingresadas a la profesión más antigua del mundo.

El “pastuso”,  doña Bertha y su hija Dolly, Carmenza, la coja Ligia, la Pisahuevos, la Jeep, una enana reconocida en el medio de la rumba, proclamaron su hegemonía como los lugares de “mayor pasión, a los mejores precios”. Pero Tulia Rendón Guzmán, conocida como La Ñata Tulia, mujer excepcional en ese negocio que manejó durante 60 años la más famosa casa de ‘citas’ de la región del Quindío, en el sector de Arenales. Por su casa, y por su lecho, pasaron los más famosos hombres de la política, la economía cafetera, el gobierno, el poder judicial y ciudadano de Armenia.  Es la más mencionada por numerosos hombres, ya en decadencia, consultados por el cronista y muchos de ellos se refirieron a ella con inocultable nostalgia y emoción. “El mejor colegio”, dijeron algunos al recordar sus faenas etílico-sexuales.

Carrera 18, calle 22

Fueron como una impronta desgraciada de las energías juveniles a través de esas casas artificiosas, disimuladas, encantadas de idealidad en donde se ofrecieron amores ficticios con el peligroso efecto de provocar fanatismos dolorosos entre muchos de sus visitantes. Algunos recordaron episodios puntuales, como su llegada a esos antros, cuando las “muchachas” se abrieron en dos filas para saludar al entonces triunfador feliz. En algunas oportunidades le lanzaron flores y a ninguna de las anfitrionas se le ocurrió disputárselo, pues era un macho colectivo.

Algunos de los consultados compararon sus visitas a esos sitios con el recorrido de un arroyo, manso y rumoroso, que viaja tranquilo por el valle, pero que en ocasiones tiene sobresaltos con ingredientes de violencia que los hicieron romperse en espumas abundantes. Uno de ellos se enamoró de una linda jovencita que encontró en la casa de Arenales, en el sur de la ciudad, de la cual se había vuelto cliente habitual. El encanto de su charla y el de sus carnes le cambió el destino porque “la saqué a vivir juiciosa” y a pesar de ese fondo de tinieblas, siguió amándola toda la vida y con ella tuvo 3 hijos que ya son profesionales.

Cafe Pielroja, carrera 18, calle 22. Su segundo piso fue convertido en la mayor "olla" de la ciudad hasta su demolición. Foto de Diana Maria Duquev facebook Eje cafetero memoria fotográfica.

De tales vuelos de curvas armoniosas, de esas playas que recibieron los besos de todas las olas, que por momentos tuvieron rostros de poesía, que funcionaron escoltados por los celos y por el miedo, no queda sino el recuerdo pues el desarrollo urbanístico los empujó a sitios desconocidos por los héroes gloriosos de entonces que somos los prostáticos de hoy, que rumiamos esas imágenes con emociones impotentes entre sueños y sonambulismo.

Los contertulios vigorosos, quienes persiguieron tanto a las mujeres que los conquistaron por sus perfumes sugestivos, por las sonrisas rebuscadas y por el contacto de sus manos cuando recibieron el dinero, entraron en aislamiento, se separaron de esos reinos de la mentira y aterrizaron en la vida real sin los tormentos de esos pasajes de la existencia regalada y sensual.

Foto deDiana Maria Duquev facebook Personajes de Armenia en Eje cafetero memoria fotográfica

Durante esas maratones de gimnasia etílico-sexuaal, muchos personajes populares de la ciudad se cruzaron por esos caminos: Repollito, El Mocho Jaramillo, Pinga Pérez, Buche, entre otros.

Y aunque fueran repotenciados, ya solo queda, de ese abanico del vicio, el bar El Pescador, en la calle 18, a pocos metros de  la esquina de la carrera 18, junto al cadáver de su hermano, el café El Polo, resucitado como un almacén de mercancías. El Pescador no alcanzó a ser pecador y hoy es un negocio pasivo, nostálgico y casi anónimo entre el bullicio del concurrido comercio de la cuadra.

Y es evidente, en la plazoleta del CAM y en las esqunas de sus contornos abundan las ofertas sexuales porque, a diferencia de ayer, hoy la mayoría de prostitutas no trabajan en grupo en sitios especializados que entraron en decadencia, sino en las calles, y muchas de ellas se disfrazan de damas de compañía con acceso a los más lujosos hoteles y sitios de recreación. Existen las prepago VIP, de agencias, las independientes y las modelos a la carta, surgidas de la insdustria del entretenimiento.

Esos campos de batalla fueron famosos. Pero, como en casi todos los casos, el más ingrato homenaje que recibe la fama, es el olvido, el silencio, el marchitamiento de sus laureles.

Y los viejos morimos evocando las visiones de nuestro pasado ingenuo, sobre las ruinas de la vida.

sábado, 2 de noviembre de 2024

Luis Ángel Sánchez, Eusajo, culto apasionado y trepidante de la oralidad y el mamagallismo

Una de las tareas más frecuentes durante mi ejercicio periodístico fue la fabricación de perfiles, muchos de ellos evidentemente inflados, porque hicieron parte de la vitrina en la que son expuestos, como maniquíes, por los grandes Medios de comunicación, los falsos personajes de la vida nacional, principalmente de la política. Pero, del mismo modo, algo aprendí para la construcción de perfiles de cientos de personas justas que merecen un reconocimiento por sus victorias. Son los verdaderos personajes de la vida cotidiana.

Cuando hace poco más de un mes me informaron que Luis Ángel Sánchez, el popular Eusajo, cumpliría 70 años en noviembre, me sentí "metido en la grande", como decíamos de jóvenes cuando nos planteaban un gran reto. Porque ya lo he dicho, hay momentos en la vida cuando uno lo siente todo pero no puede decir nada, cuando las emociones son tan fuertes que tardamos más tiempo para asimilar la complacencia que se nos sale de los sentidos. 

Tengo la misma sensación de impotencia verbal que cuando me propuse la elaboración del perfil de mamá Alicia, con motivo de sus 90 años. Porque, de alguna manera, Lucho también ha sido mi mamá, mi papá, mi Maestro y mi hermano del alma en mis tristezas, en mis tragedias, en los laberintos de mi vida y en mis pocas victorias. 
Se trata dibujar el perfil de un personaje que fue estrella durante la locura colectiva que asaltó el alma del pueblo caqueteño después de que otros amigos inquietos convirtieron en teoría política el pensamiento del obispo Ángel Cuniberti, a partir de sus homilías y mensajes episcopales dirigidos principalmente a los campesinos, en los que les mostró la importancia de la organización como herramienta para defender sus derechos.

Pero es que también Lucho es un apasionado del pensamiento, de la oralidad y del mamagallismo; un reconocido caracterizador de personas y momentos; un filósofo de la vida, un insolente con los vencedores y un reclamador vehemente de los derechos de los vencidos.

En momentos en que el país vive una desbandada de los ideales, el paisa Luis ha estado a punto de sucumbir ante una indigestión producida por la revoltura de sus chistes, anécdotas, opiniones y su escepticismo burlón, reprimidos  en su cabeza durante años porque, dice, "ya no tenemos tiempo para temas trascendentales, tenemos que bajarnos de aquella profundidad que nos privó de muchas cosas buenas...un fiambre pequeño nos alcanza para el corto camino que nos queda".

Reconocido por su informalidad extrema que algunas veces invade los terrenos de la imprudencia, sostiene que muchas personas, incluidos algunos amigos suyos y nuestros, son esclavos de las reglas y los convencionalismos; que viven en una especie de servidumbre y esclavitud mental; que se empeñan en imponer sus puntos de vista a quienes los rodean.

Siempre fue un rebelde indomable...pero ya, definitivamente está domado, porque las ilusiones idealistas del jovencito profesor del poblado de Remolinos del Orteguaza en los años 70´s del siglo pasado, ya son apenas una pintura de crepúsculos sensitivos bajo el yugo del tiempo. Pero su esencia, lo que siempre lo caracterizó, su innata destreza para las frases y las actitudes equívocas y maliciosas, antes que disolverse, se ha robustecido con el paso implacable del tiempo y actualmente es una de sus virtudes candorosas, como dicen las damas: tan querido don Luis, siempre tiene una anécdota, un apunte para alegrar el día.

Es increíble, pero gracias a esa facilidad para el gracejo, me gradué como normalista superior en 1977...Es la historia de un fraude académico que arrancó de un impulso espontáneo de “Eusajo” y desembocó de manera no deliberada en la validación de mi nota de Educación Física, requerida para la graduación como bachiller Normalista. Perdí  la materia por inasistencia absoluta; el profesor de Educación física nunca  vio mi rostro. De paso por la Normal de Florencia, en desarrollo de los formalismos para su grado, también de Normalista, Lucho vio mi nombre en una lista de estudiantes con deudas académicas y, entonces, empujado por su habilidad para divertirse, se presentó ante el profesor, después de cancelar los derechos de validación, en una genial usurpación de mi deber académico y deliberada suplantación de identidad.
-Dele 50 vueltas a la cancha de baloncesto, le dijo el titular de edufísica.  Dos horas después, en la sede de AICA, en el barrio 7 de Agosto, con la cara adusta me reprendió severamente por mi supuesta "irresponsabilidad como estudiante y mal ejemplo como dirigente del magisterio". Cuando mi réplica se endureció por su crítica, soltó esa risotada congénita que lo caracteriza, me enteró de su exitosa picardía y me cobró los $20 de entonces que pagó como valor por la validación. Sacando pecho, me gradué como Normalista y ascendí en el escalafón docente.

Atendiendo peticiones de sus amigos y familiares cercanos, “El sombrerón de la Mentira”, como también le decimos, puso, por fin, el aguijón y la chispa sobre el computador y comenzó la escritura de sus paisajes. Nos quiere demostrar que no solo su palabra hablada tiene poder…también, escribiendo, nos produce las emociones que despierta con su pensamiento audaz y sus metáforas atrevidas.

Caracterizado  por su mamagallismo, que es algo más serio de lo que la gente cree, sin un ejercicio en la escritura y menos en la literatura, apoyado por su memoria prodigiosa, empezó a pagar la deuda que tiene con sus amigos cercanos, quienes desde hace muchos años le hemos pedido que comparta las fantasías completas correspondientes a los fragmentos que relata durante las charlas con la gente.

La chispa repentista y creativa que posee Lucho produce frases que recogen la cotidianidad de manera simple pero explosiva que, irremediablemente arrancan sonrisas y aproximan a sus interlocutores. Y muchas veces, del mismo modo, son  tempestades devoradoras llenas de sátiras implacables que destruyen monumentos ideológicos y posiciones políticas.

En la decoración personal de Lucho, y entre los sueños desvanecidos de la lucha social por la posibilidad de construir sociedades ideales, sobrevive su capacidad para acercarse a las personas tocadas por la soledad y el abandono. El dolor ajeno lo pone pensativo y hasta solemne; personalmente, lo he visto demasiado sensible con asuntos penosos que aunque no son de su incumbencia les pone el alma con la misma actitud imperiosa e infatigable que tiene para sus asuntos personales y familiares.

Su rigurosa disciplina lo marcó como uno de los dirigentes sindicales y políticos distintos, ajeno al licor y a las farras, con una constante pedagogía sobre la mística que debían cultivar quienes defendían la utopía de convertirse en elementos fundamentales para reflexionar sobre la sociedad, la política y la naturaleza humana. La utopía de la justicia y la igualdad. 

Ha sido un animador permanente de reuniones y encuentros de amigos y académicos porque es un idólatra de la fuerza y de la sublimidad del afecto que, del mismo modo, le permitió la construcción de una familia vigorosamente unida no solo en los momentos tormentosos sino en los éxitos profesionales y comerciales.

Hoy, cuando la mayoría de sus coetáneos –que fuimos volcanes rugientes- estamos transformados en inofensivos “cuchachos” líricos que rumiamos recuerdos; cuando el paso del tiempo nos transformó en gocetas observadores de laureles y dolores, el querido Eusajo nos quiere acompañar con sus relatos, en la casa o durante los viajes. Es como otro canto que se les agrega al manual del buen vivir.

Secretos que hace 45 años fueron parte de la Seguridad Nacional y de la guerra misma del Estado contra los rebeldes armados, y de estos contra las instituciones, ya se pueden hacer públicos, del mismo modo como el fraude académico mencionado. Sueños, pilatunas, amores, arrepentimientos, imprudencias y una que otra infidencia respetuosa, desfilan iluminados por la chispa o por la tiranía, ambas exquisitas, del viejo Lucho, con destino a todo público, pero principalmente para los individuos de su generación que hemos llegado a la época de la vida cuando comienza el desaprendizaje y el olvido forzoso por cuenta del enemigo alemán. Para quienes disfrutamos de las buenas conversaciones, para quienes saben reír y, especialmente, para quienes sabemos reírnos de nosotros mismos. Porque el buen humor es una expresión de la genialidad para las personas que charlamos por pasatiempo, que le otorgamos demasiada importancia al hecho de reír con los demás y a quienes nos gusta, igualmente, volvernos objetos mismos de la risa. Como una selfie del mamagallismo.


Para quienes hemos sobrevivido a la violencia y a las injusticias, y hoy cultivamos la más alta forma de la belleza y la armonía que se llama amistad. Estoy seguro que estas ilustraciones de Eusajo serán escoltadas por la risa y la gratitud, que son las sombras de este viejo parsimonioso que todavía lleva en su interior una cordillera volcánica con las llamas y el humo de  sus propias combustiones.

Estamos seguros de que sus textos tienen el vértigo misterioso e hipnotizante, derivado de la influencia notoria recibida por Eusajo de la tragedia griega; de Homero con sus héroes de 15 codos de altos, o de Esquilo, cuyo tema predilecto es el sufrimiento humano. El contagio del genio es imposible de ocultar.


Muchos lingüístas afirman que el mamagallismo es una de las formas remotas de la seriedad. El caso de Lucho es la comprobación de esa teoría pues con su disciplina, laboriosidad, imaginación y análisis, logró forjar, con su hermano Hernando, la empresa símbolo de los huilenses, Gaseosas Cóndor, que logró sobrevivir a pesar de los ataques leoninos de los empresarios del monopolio en el mercado de las gaseosas. A punto de sucumbir, Lucho convirtió la empresa en un referente comercial y, lo más importante, la metió en el corazón de los opitas. Es decir que, muy seriamente, les mamó gallo a Postobón y a Coca-Cola.
La informalidad de Lucho también desemboca en la simplicidad y es repetitivo sobre la necesidad de fomentar el gusto por las cosas y temas aparentemente elementales, detrás de los cuales se esconden muchas historias, emociones, frustraciones, dramas e ilusiones. Aunque simple, cada cuadro de la realidad y principalmente del paisaje, tiene trascendencia. Con frecuencia, se pregunta: ¿dónde encontrarán placer aquellos que no le dan importancia a las cosas sencillas, aquellos que no tienen sensibilidad para disfrutar el olor del bosque, el color de los animales, el perfume de las flores, el golpe del viento y la voluptuosidad de la neblina?; quienes viven pegados a los bienes materiales, los que luchan por cosas que no necesitan, aquellas personas solemnes, excesivamente formales, que solo tienen tiempo para sufrir, que van por la vida a toda velocidad?. Y los exhibicionistas o "vitrineros" que vuelan con los vientos de la publicidad?
Al ver las sombras del crepúsculo que se prolongan de manera vertiginosa, muchos sentimos la fuerza de atracción misteriosa de la muerte y vemos impotentes cómo avanza la cola hacia la ventanilla de la eternidad. Pero, de ninguna manera, seremos vencidos prematuramente porque existen personas como Eusajo que le ponen palos a las ruedas de la parca, que nos animan para no perder las ilusiones, ni la memoria que nos permite disfrutar de los laureles cosechados...y también de los dolores sufridos.

Porque la sabiduría de Lucho nos repite con frecuencia que los paisajes, las personas, acontecimientos y especialmente las risas, alcanzan dimensiones formidables con la recordación, aunque muchas veces un vaho doloroso se escapa de las praderas del recuerdo y hace temblar las voces de los relatores...

Es un gran contraste con los campos ya lejanos de la juventud bajo el sol efervescente de la lucha, del heroísmo, del sacrificio por un ideal de justicia social que no pudimos materializar mediante la movilización de voluntades y de masas, y nos puso a dudar sobre el secreto de los veredictos históricos arrancados con la fuerza de las armas. 

Hoy, al recorrer la vida de Lucho, me atropelló una gran duda, sin resolución: ¿Las luchas fueron miserablemente estériles  porque, igualmente, fueron cándidamente heroicas?


Con las manos en el teclado, mirando el último párrafo de esta nota de cumpleaños para Lucho Sánchez me consolé:
-¡La soledad no es refugio seguro para nuestras almas...y menos para la parca!!!  
Imitemos a Lucho y transformemos el huracán de la vida en armonía permanente a través de la risa. 
Porque el mamagallismo es el abrevadero de los genios!!.








sábado, 17 de agosto de 2024

¡Hasta pronto, Richmond!!

 Llegamos a USA por segunda vez hace tres meses. La aproximación al aeropuerto internacional Washington-Dulles nos muestra los principales íconos del poder gringo dispersos sobre la meseta del río Potomac: el obelisco blanco de 169 metros que amenaza con chuzar el avión; la Casa Blanca, el Capitolio y otros muchos edificios de arquitectura clásica también sobresalen en la panorámica de la capital. Tras el aterrizaje, las primeras imágenes están asociadas al nuevo entorno, en lo visual, en el lenguaje, en la organización, en la pulcritud.  Con nuestro inglés caquetindio pasamos los lentos protocolos de inmigración en los que gastamos más de dos horas, entre quejas y reclamos, porque como dice Inés, mi esposa, "después del ciclismo, ese es tu deporte favorito". Y el de ella, ¡tirar la jaquima!!.

Una broma de mi hermana Nena, quien se ocultó por instantes a la salida de la terminal aérea, nos hizo sentir como campesinos perdidos en la gran ciudad, desamparados como un niño perdido de su mamá. Pero su esposo Alberto nos rescató mientras ella salía del tumulto con una carcajada y varias fotos de los "niños sin mama".

Mientras avanzamos hacia el llamado "Nacional Mall", corazón de la ciudad, las vías y las megaobras nos hablan de manera efectiva sobre el desarrollo y nos dibujan la cara de este país. Mientras nuestros anfitriones nos describen algunos rasgos y mencionan con nombres los distintos sitios por donde transitamos, percibimos una espontánea explicación a la  influencia política, ideológica, cultural y económica que ejerce USA a escala mundial. Y de la dinámica de la historia, construida sobre un enfrentamiento de fuerzas, cuya correlación siempre estará determinada por el capital, el trabajo y los medios de producción. Por quienes se han convertido en los dueños de los países y del planeta.

En un agitado recorrido por los sitios emblemáticos, nos emocionamos con la siluetas de los campanarios, de las casas grandes, de las telarañas de puentes y avenidas; de algunos museos y otros sitios sobrios en Washington; de muchos edificios que parecen hundirse en las riberas del majetuoso Potomac. Desde lejos, en ese marco especial, también vi, con nostalgia, a la patria amada, como a una madre desolada llamando a sus hijos dispersos por el huracán de la violencia, la politiquería y la corrupción, invocando a sus hijos rebeldes para defender los cambios que necesita el país después de 200 años de despotismo y exclusión.

De la nostalgia, a la vergüenza por los casi 8 mil colados a la final de la Copa América, en medio de sonados disturbios en los que, además, el encopetado presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún y su hijo, Ramón, fueron detenidos y llevados a juicio. La trampa, heredada de los narcos y ejercitada por politicos corruptos, permeó a la sociedad y ya es una marquilla con la que se asocia a los colombianos en muchas partes del mundo. De verdad, aquí se siente vergüenza y hasta temor por ser colombiano.

Llegamos a Richmond, el destino principal de nuestro viaje y una de las ciudades más grandes y antiguas de los Estados Unidos, en donde se inció la guerra de independencia del país, tras el incendiario y célebre discurso de Patrick Henry y su vehemente exhortación "denme la libertad o denme la muerte". Fue la capital de la Confederación durante la guerra civil y su localización, en la línea de caída del río James, donde los barcos ya no podían avanzar río arriba debido a los rápidos formados por el cambio de elevación, fue estratégica durante el conflicto.

El paseo por el Jamestown Settlement, un museo que explora el mundo de la primera colonia inglesa permanente de Estados Unidos en 1607, fue nuestra primera expedición. Los indios de Virginia que ocuparon el paisaje durante siglos y las circunstancias de los primeros africanos registrados en 1619.

Hicimos dos visitas al Parque Estatal Pocahontas, un impresionante espacio muy cerca del centro de Richmond, invitados por "La casa de la Salud", una fraternidad de latinos. Se siente el vértigo del bosque homogéneo horadado por un laberinto de carreteras. Muchas viviendas de Chesterfied, VA, son refugios en medio de bosques vírgenes muy cercanos a las grandes avenidas interestatales. Los árboles le dan vida a nuestra vejez.

Tambié fuimos al Museo de Arte de Virginia, en cuyo entorno vimos paisajes que, por sus imágenes, son dignos de vaciar el alma sobre ellos. Y los disfrutamos montados en una flaca, mejorada en un taller especializado, animado y acompañado por mi sobrina Karina, con quien durante la temporada rodamos, al menos, 100 millas por la esplendorosa Virginia Capital Trail. Esta ciclo-vía de 50 millas me cautivó, la contemplé amorosamente y la disfruté apasionadamente; rodando sobre ella, pude meditar más tranquilamente que sobre mi computadora y muchas veces pensé que la belleza solo se le revela ante quienes tenemos la capacidad para admirarla. Algunos artistas tienen la capacidad privilegiada de producirla.

Entre los perfumes que se desprenden de su paisaje -que es un refugio de la Naturaleza para recibir ciclistas entusiastas como holocausto- percibimos, el aroma del respeto y la honestidad: los granjeros dejan sus productos expuestos, los consumidores los recogen y depositan el dinero en la caja, en un acto de increíble confianza. Gracias al culto que le rendí, el derroche de resistencia provocó también un derroche de lirismo heroico porque cada día fueron mayores mis emociones montado sobre la *flaca* gringa.


En una visita relámpago a La Gran Manzana, después de 6 horas por la colosal carretera interestatal 91, visitamos a Gladys, la hermana mayor, y disfrutamos la belleza y precisión de las obras vanidosas y soberbias construidas por el hombre para acomodarse armónicamente en el planeta. Los titanes del diseño y la ingeniería son la encarnación de lo formidable.

Manhattan es un conjunto de dioses narcisistas y soberbios que se miran en las aguas del brillante río Hudson, con su moles de acero, hierro, vidrio y cemento, que se imponen en su cielo casi siempre de un azul nítido. Y nos tomamos fotos con el soberano de las alturas neoyorkinas destronado hace 45 años pero el más legendario: el "Empire State Building", construido en 1930, con 381 metros en sus 102 pisos, más los 62 metros de su pináculo y las 21 mil personas que trabajan en su interior.


 En casa  de mi hermana Gladys vimos nuevos paisajes decorativos de otra belleza, la espiritual, bordados en su alma solitaria y solidaria por los grandes escenógrafos: papá Jesusma y mamá Alicia con el esmero que despierta un primogénito.
Solitaria, cada día más lejos de la gente y más cerca de su dios, como vuelta de espalda a la vida, llegando a la desesperanza, nos acercó con fuerza a su cuerpo menudo y con la mirada nostálgica nos dijo lo mucho que ha amado a toda la familia.
Acompañamos a los colombianos en su reunión anual en el parque Flushing y visitamos la Estatua de la Libertad, monumento Patrimonio de la humanidad y caminamos, además, 11 kms.


Como el ciclismo, el arte, la escritura y la oralidad, son manifestaciones del fanatismo por la belleza, nos fuimos al Museo de las Bellas Artes de Virginia y confirmamos la capacidad que tienen los artistas para mover el cerebro y el corazón con su poder encantador. Toda obra de arte es un misterio, todas las fuerzas físicas y mentales residen en ella, las manos de los artistas tocan en un pentagrama milagroso que produce notas eternas, un tropel de símbolos que pueden convertirse en un huracán o en una caricia. Y los espectadores sufrimos de impotencia idiomática para describir lo que vemos.



Por causa de una tempestad, nuestro reencuentro con el charco grande fue efímero en Virginia Beach , pero disfrutamos con la raya del horizonte infinito degollando las nubes y sentimos la  eternidad auténtica y viva que envía voces incesantes y rumorosas desde sus entrañas.



Por feroces que sean, todas las olas se devalúan, inevitablemente, en la playa. Las mareas de grandes olas no solo se mueven en el mar, también en el continente. Eso explica la vigencia de las distintas pasiones: heroicas y salvadoras,  viles e infames, que se mueven en el planeta y dan identidad a los humanos que la mayoría de las veces no son capaces de resolver sus diferencias a través del diálogo. 

Estamos a pocas horas de convertirnos en fugitivos de la costa este de USA y por siempre soñaremos con sus rascacielos, sus avenidas, sus puentes colgados por la magia de la ingeniería, por debajo de los cuales circulan miles de vehículos -en los que viaja casi siempre una sola persona- empujados por el frenesí de la modernidad.

Este país es, del mismo modo, la sede del reinado del diseño, la ingeniería, la arquitectura, las comunicaciones, la alta cocina, los negocios y la delincuencia de alta alcurnia, que influyen en las decisiones de todo el mundo a través de sofisticados sistemas y aparatos ideológicos. 

Son  generadores de políticas que tienen por objetivo principal la provocación de oleajes conductuales para manipular la humanidad, para modificar hasta su sangre y administrar todas sus desgracias. Cuando no pueden persuadir sobre una tendencia o una decisión, la imponen por la fuerza inapelable de las armas.


  Llenos de un placer enorme y fatigados por la maratón turística, es momento para expresar la gratitud con quienes nos acogieron y nos llevaron de la mano durante casi 3 meses. El trofeo de la hospitalidad y la generosidad para mi hermana Nena y su esposo Alberto, un hombre tranquilo, silencioso, excepcionalmente riguroso en el cumplimiento de las normas, independiente, inmune a las opiniones ajenas y profundamente enamorado de su familia. Y para mi otra hermana, Adiela, una verdadera carabinera de la oralidad, espontánea, la síntesis del lenguaje coloquial directo pero cariñoso, una lengua libre para una mujer guerrera que ha luchado contra los afanes derivados de la viudez y últimamente contra los de su salud.

Desde luego a mis sobrinas Lily y Karina, simpáticas y ambiciosas, que trabajan duro y ordenadas, con la perspectiva de abrir surcos nuevos en terrenos distintos, pero siempre juntas. Karina, conocedora de mi pasión por la bicicleta, me animó y acompañó en las jornadas con la flaca y me puso a gozar y a pensar en la inolvidable Virginia Capital Trail.

El contacto con la Naturaleza nos transforma y nos aumenta la sensibilidad para percibir su belleza, para aumentar el espíritu de Libertad que nos libre de los vientos tenebrosos y vertiginosos de la hora crepuscular.

¿A  quién podrá interesarle todo esto?

Pregunta sin respuesta.