El silencio impuesto por la ingratitud social es más grave que el que se impone por la necesidad de olvidar para superar el pasado. En Florencia, existen varios casos de personajes populares, queridos y reconocidos, de alguna manera representativos de tradiciones o de momentos que marcaron o marcan la conciencia colectiva, que cayeron en el olvido cruel de la gente. Pinilla, El Poira, Vallejo y Pepe, quienes aunque se conectaron con la gente más por sus defectos que por sus virtudes, fueron fácilmente reconocibles por la sociedad florenciana. Genaro Granja y el lustrabotas "Guatuzy", son igualmente dos personajes populares icónicos, leyendas en el boxeo y en el "embellecimiento" de calzado, como ellos denominan a su trabajo. Fueron figuras públicas y protagonistas de acontecimientos. Genaro, ganador de medallas nacionales como boxedor y reconocimientos como entrenador. Y "Guatuzy", precursor de las palomas en el parque Santander, después de varios intentos fallidos, depositario de secretos "non sanctos" de la clase política regional y creador de un gran centro de oralidad en el corazón de la ciudad. Son tejedores de historias y de la Historia, pero hoy, enfermos gravemente, con sus características únicas y entrañables, que fueron el reflejo de la sociedad, están abandonados en medio de una pobreza inmisericorde. Ni el gobierno, ni los politiqueros que explotaron a estos personajes; ni las entidades oficiales y privadas, ni los periodistas, ni asociaciones, se han interesado por ofrecer una mano de apoyo a estos dos amigos caídos en desgracia. Freud dijo que "el olvido no es un accidente del cerebro cansado, sino un acto fallido cargado de deseo inconsciente: no recordamos lo que “no queremos” recordar, aunque creamos lo contrario". A veces, no miramos ni recordamos el dolor ajeno para no enfrentar nuestra escasa solidaridad.